Crónica y fotos del concierto de The Amity Affliction + The Plot In You + Endless Heights + Dream State - Razzmatazz 2 (Barcelona), 12 de octubre de 2018

Desde Australia con amor. Velada alternativa de la mano de The Amity Affliction

Datos del Concierto

Bandas:
The Amity Affliction + The Plot In You + Endless Heights + Dream State
 
Fecha: 12 de octubre de 2018
Lugar: Razzmatazz 2 (Barcelona)
Promotora: Route Resurrection
Asistencia aproximada: 400 personas

Fotos

Fotos por Roi Iturregi

La voz robótica de Google Maps interrumpe los cánticos de Petrozza que suenan por mis cascos y suelta: “A 20 metros, gire a la derecha”. No necesito escuchar el “ha llegado a su destino”, es obvio. Una cola llena de pelos de colores, dilataciones del diámetro de un puño y camisetas de las bandas más “coretas” por doquier.

El pasado viernes 12 de octubre tuvo lugar en Razzamatazz 2 un aquelarre del metal más innovador, alternativo y vertiginoso para aquellos de chaleco tejano repleto de parches desgastados. Con motivo de la Route Ressurrection, cuatro grupos de alrededor del mundo se reunieron para complacer a unos cuantos que, no fueron muchos, pero si entregados.

Dream State

Por problemas de inexperiencia y, por consiguiente, tener que recurrir al jefe para que me sacara las castañas del fuego, pillé a los de Reino Unido a mitad de concierto. Desconcertado entré y de seguida me situé al ver a esas 30 personas haciendo el remo con los brazos al ritmo de aquellas guitarras pesadas. Hasta el final no caí en que la cantante, si, la…. No me malinterpretéis, pero son las bandas contadas con los dedeos de la mano las que tienen UNA cantante. Charlotte Gilpin aterrorizaba al público con esos ladridos que, junto los riffs simplones y machacones de sus compañeros, dejaban expectantes a todxs y cada unx de nosotrxs. La verdad es que este fue uno de los grupos más comunes dentro de la escena metalcore, pero un punto a favor es el directo que tuvieron que, pese a tener un espacio limitado siendo cinco sobre el escenario de Razz 2 se movieron bastante.

Endless Heights

Mejor o peor sonido, pero ¿quién les cambió la sangre por horchata antes de subir al escenario? Pondré la mano en el fuego y me arriesgaré a decir que fueron los más flojos de la noche. Entre la estética de Joel Mortorana (cantante) -una mezcla entre Dany de Grease y Marty McFly de Regreso al Futuro-, dos guitarristas que apenas se movían y una voz que se asemejaba más a la de Ed Sheeran que otra cosa. El foso se me hizo eterno…

The Plot In You

Riquísimo. Mis ganas eran nulas. “No me flipan los cabezas de cartel, no me va a flipar ninguno”, pensé ingenuo. Estos americanos hicieron vibrar Razz y con diferencia fueron, a mi gusto, los mejores -obviando a Amity-. Por fortuna la sala se llenó y pasamos de ser 40 a 60, poca gente, pero, “this is Barna metal”… ¿Estáticos? Sí, pero como todos. Donde despuntaron fueron en sonido, coordinación e interacción con el público. El bajista, situado al lado izquierdo del escenario, iba y volvía iba y volvía, no paraba quieto; a los tambores, no sabía que alguien se podía mover tanto con el culo pegado a un taburete…; en definitiva, un show, justo lo que debían dar.

Aprovechando que mi mente ha divagado hasta aquí, ¿Por qué fueron tan apáticos todos? No, de verdad, me gustaría insistir. Apenas saludaron o animaron el cotarro, que va. Salían, tocaban y se volvían…. Realmente a nadie le importaba, de hecho les gustaba. ¿Lleva consigo la nueva escuela algún tipo de masoquismo en relación a que los artistas pasen del público?

The Amity Affliction

Finalmente, el grupo por el que tanta gente había pagado esos 35 euros. ¿Que cómo lo sé? Está claro. Tal como terminaron los de Ohio hubo una última oleada de gente, el público empezó a reclamar y los móviles invadieron mi campo de visión.

Unos sonidos estridentes como introducción -supuse-, chillidos todavía más estridentes por parte del público y de repente, silencio. Cámara en mano, desconcertado, apuntando. Entra Dan Brown con su Stratocaster azul celeste colgada, con un paso tranquilo y despreocupado. Le siguen Casey McHale (sustituyendo a Ryan Burt a la batería), Aren Stringer (tatuado hasta el cuello y con su pinta de loco) y finalmente Joel Birch, con camisa atada hasta el cuello y una botella de agua en mano. Simples, nada de entradas triunfales al ritmo de una intro épica ni saludando, nada, tan panchos. La gente estaba loca, chillaban, una histeria que no había visto antes.

Me extrañó mucho que, siendo la gira de presentación de su último trabajo Misery (2018) -ve a la reseña y así te enteras de qué hablamos-, solo tocaran, literalmente, la mitad de los temas. Me pareció un inicio flojo empezar con “Drag the Lake”, no creo que sea lo más adecuado: lineal y suavecito. En fin, decepcionado sigo echando fotos hasta que en “Chasing Ghosts” me cago encima cuando oigo el primer gutural. Ni por asomo sonaban así en el disco, parecía otro grupo. Mi interés remontó y desbordó como la espuma. La verdad es que los temas tomaban un rumbo distinto y el grupo usaba sus armas alternando canciones melódicas y otras mucho más agresivas que en directo rebosaban una energía monstruosa. Después de 50 minutos de algo parecido a un partido de tenis donde Amity proponía y el público respondía; o bien cantando a coro o bien haciendo pogo, llegó el momento de despedir y lo hicieron con «Ivy» -tema que abre Misery– y con «Pittsburg», quizás una de las canciones más famosas del grupo.

En definitiva, una buena noche. También desmentí -para mí- que el sonido de Razz 2 es malo. De hecho, creo que, gracias al sonido y el trabajo de los técnicos, salió un concierto muy por encima de la media. Solo falta decir que el apoyo fue relativo y muy joven; como detalle, no como crítica.

¡Un placer!

Roi Iturregi
Sobre Roi Iturregi 17 Artículos
Mi nombre es Roi. Joven e inexperto, pero curioso de cojones. Salté del punk a la nueva escuela y actualmente recupero esas asignaturas pendientes con los grandes de la historia del metal extremo. Estudiante de periodismo por el día y cantante de death por la noche. Como Batman, pero con menos dinero.