Canciones perfectas: «Corduroy» de Pearl Jam

Hablar de Pearl Jam es hablar de rock en mayúsculas.Últimos supervivientes del grunge de Seattle, dominadores del rock global en los 90 y hoy en día uno de los máximos exponentes de lo que conocemos por rock de estadios. La banda liderada por Eddie Vedder tiene en su catálogo varias canciones que forman parte de la cultura colectiva y la memoria histórica del rock. Canciones como “Even Flow”, “Alive” o “Black” han trascendido más allá de estilos y de generación a generación solo de padres a hijos claro).

Aunque Ten (1991) se lleva los máximos honores en cuanto a popularidad y fama, también en cuanto a los himnos que contiene, para muchos las verdades obras maestras de Pearl Jam no son precisamente este titánico debut titulado Ten. Sus posteriores Vs. (1993) y Vitalogy (1994) hechos con algo más de madurez y experiencia contienen algunos de los mejores momentos de McCready y sus compañeros. Y cito McCready, tristemente tapado bajo la larga sombra de un omnipresente Vedder, alma y verdadero genio de la banda.

Y hoy os presente una canción perfecta de este citado Vitalogy, quizás su disco más sincero. Publicado transcurridos unos meses después del ¿suicidio? de Kurt Cobain, el grunge vivía su momento de éxito masivo pero Pearl Jam empezaban a ver que el futuro estaba fuera del subgénero de Seattle. El rock alternativo y el hard rock más tradicionales eran el rumbo más fácil pero, conociendo la deriva de la banda, el abrazo a la experimentación así como el no apostar solamente a una carta ganadora sería el futuro más inmediato.

Vitalogy contiene algunas de las mejores canciones de la banda, algunas de ellas tristemente olvidadas com la veloz y demencial “Spin the Black Circle”, la agresiva y enojada “Not for You” o la sorpresa de estilo punkarra titulada “Satan’s Bed”. Siendo las más aclamadas dos de las más tranquilas del plástico como “Better Man” y “Nothingman”, ¿acaso el músculo ya no os gusta?

Pero si hay una canción que sobrevuela por encima del resto incluso siendo olvidada por los oyentes aunque casi siempre fija en el repertorio de la banda durante tres décadas es “Corduroy”, la octava canción de Vitalogy o la segunda canción de la cara B de esos añorados cassettes noventeros.

“Corduroy”

Cuatro minutos y 37 minutos de rock sin paliativos. Con una “Pry, To” previa que sirve como intro irrelevante con su minuto y un segundo de duración (¡viva los Pearl Jam exploradores!) “Corduroy” arranca a hervir tras un leve pasaje de guitarra, platos y tambores de 30 segundos. Pero cuando arranca la ebullición mejor mantenerse lejos pues uno acaba rendido al poderío de esta preciosa y perfecta canción. La podríamos considerar rock alternativo y tiene la peculiaridad de que la letra prácticamente no se repite ni en los estribillos.

Musicalmente, es puro rock, simple y directo. El ímpetu con el que la banda lo ejecuta da una sensación de confort al oyente que en todo momento logra conectar con la esencia musical de la canción. La entrada triunfal de los instrumentos así como un Vedder totalmente sincero tras los micros juegan al contraste con los estribillos en los que incluso tenemos cierta guitarra acústica.

La sección rítmica se muestra suelta en cuanto a la forma de tocar con esa especie de jam en sus últimos instantes. El breakdown está lleno de tensión y cuenta con Eddie murmurando de fondo. En cuanto a la guitarra de McCready, potente pero marcando el estilo clásico de la banda. La canción es dura pero pegadiza incluso con la dificultad de no repetir versos.

Sin haber sido lanzada como single, «Corduroy» alcanzó el número 22 en la lista Billboard Mainstream Rock Tracks y el número 13 en la lista Billboard Modern Rock Tracks en 1995.

Sobre el título, por cierto “Corduroy” es pana en inglés, Vedder comentó:

“Sí, esa canción se basaba en una nueva versión de la chaqueta de pana marrón que yo llevaba. Creo que me costó 12 pavos y se vendía por 650 dólares. El colmo de la cooptación fue la aparición de un tipo en la televisión, supongo que con el mismo aspecto que yo por aquel entonces, con el pelo largo y una camiseta del ejército. Pusieron a este nuevo personaje en una telenovela, así que había un tipo, más guapo que yo, desfilando en Hospital General. Y lo gracioso es que ese tipo era Ricky Martin.”

Letra e interpretación

La canción es una crítica feroz a la fama personificada en algo que molesta al protagonista, que la esperó, pero ahora está harto de ella. El personaje (imaginario aunque no sabemos si es realmente autobiográfica) rechaza todo lo que la fama quiere darle, pero se siente incapacitado. Aunque la fama insiste en presionar al protagonista, es habitual que luche por mantener su ideología.

Una de las partes en los que vemos más fácilmente esta crítica es en el estribillo, cuando dicen “Todo tiene cadenas, absolutamente nada ha cambiado: Toma mi mano, no mi foto”. Es muy posible que esto sea una referencia al merch con fotos de Eddie que hay por todas partes poniéndole como símbolo sin ni siquiera conocer a la verdadera persona.

Al final, el protagonista se lamenta de que la fama no fue tan divertida como pensaba, y por sus decisiones, será condenado, muriendo solo como todo ha empezado. En su último verso, Eddie canta: “Pensé que eras un amigo, pero supongo que, supongo que te odio…”, aquí podemos considerar la visión de la banda sobre el fracaso de la fama tras conocer su verdadera cara.

Según Eddie:

“Trata de una relación, pero no entre dos personas. Es más bien la relación de una persona con un millón de personas. De hecho, esa canción es casi demasiado obvia para mí. Por eso, en lugar de una hoja de letras, pusimos una radiografía de mis dientes del pasado enero y todos están en muy mal estado, lo que era análogo a mi cabeza en ese momento.”

Aquí os dejo la letra y, posteriormente, traducida:

“The waiting drove me mad, you’re finally here and I’m a mess
I take your entrance back… can’t let you roam inside my head
I don’t want to take what you can give
I would rather starve than eat your bread
I would rather run but I can’t walk
Guess I’ll lie alone just like before

I’ll take the varmint’s path… oh, and I must refuse your test
Push me and I will resist… this behavior’s not unique
I don’t want to hear from those who know
They can buy, but can’t put on my clothes
I don’t want to limp for them to walk
Never would have known of me before
I don’t want to be held in your debt
I’ll pay it off in blood, let I be wed
I’m already cut up and half dead
I’ll end up alone like I began

Everything has chains, absolutely nothing’s changed
‘Take my hand, not my picture,’ spilled my tincture

I don’t want to take what you can give
I would rather starve than eat your breast
All the things that others want for me
Can’t buy what I want because it’s free
Can’t buy what I want because it’s free
Can’t be what you want because I’m

Why ain’t it supposed to be just fun
Oh, to live and die, let it be done
I figure I’ll be damned, all alone like I began
It’s your move now
I thought you were a friend, but I guess I, I guess I hate you…”

Que sería algo así en español:

“La espera me volvió loco, por fin estás aquí y soy un desastre
Retiro tu entrada… no puedo dejarte vagar dentro de mi cabeza
No quiero tomar lo que tu puedes dar
Prefiero morir de hambre que comer tu pan
Prefiero correr pero no puedo caminar
Supongo que me quedaré solo como antes
Tomaré el camino de la alimaña… oh, y debo rechazar tu prueba
Empújame y me resistiré… este comportamiento no es único

No quiero escuchar a los que saben
Pueden comprar, pero no pueden ponerse mi ropa
No quiero cojear para que caminen
Nunca hubieran sabido de mi antes
No quiero estar en deuda contigo
La pagaré con sangre, que me casen
Ya estoy cortado y medio muerto
Acabaré solo como empecé

Todo tiene cadenas, absolutamente nada ha cambiado
‘Toma mi mano, no mi foto,’ derramó mi tintura

No quiero tomar lo que puedes dar
Prefiero morir de hambre que comer tu pecho
Todas las cosas que otros quieren para mí
No puedo comprar lo que quiero porque es gratis
No puedo comprar lo que quiero porque es gratis
No puedo ser lo que quieres porque ya lo soy
Por qué no se supone que es sólo diversión

Oh, vivir y morir, que se haga
Me imagino que seré condenado, solo como empecé
Es tu movimiento ahora
Pensé que eras un amigo, pero supongo que, supongo que te odio…”

Lo dicho, la fama es buena o mala según como cada cual la coja. En ese momento parecía que la banda no estaba del todo confortable siendo famosos.

Opinión del autor del artículo

Siendo uno (por no decir el mejor) de los mejores discos de Pearl Jam, Vitalogy contiene pequeñas obras de arte geniales y “Corduroy” es una genial muestra de esa transición que la banda estaba viviendo en sus carnes, al ir desplazando el grunge primigenio a un lado para innovar y, en este caso, abrazar el rock alternativo más poderoso del momento.

Temáticamente, es una feroz crítica a todo lo que no vemos los seres mundanos. La fama te da mucho, pero también te quita mucho, y saber mirar al frente y seguir tu vida cuando eres un foco de atención y de miradas no es una tarea fácil de sobrellevar. Que una banda del calibre de Pearl Jam toque un tema peliagudo como este y sean capaces de hacer una reflexión para todos los públicos de que no es “oro todo lo que reluce” dice mucho de la personalidad de la banda.

Beto Lagarda
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