Canciones perfectas: «Conquest of Paradise» de Vangelis

Ha muerto el compositor griego Evangelios Odysséas Papathanassíou: Vangelis y con él se va un hombre que ha estado más presente en nuestras vidas de lo que la gente puede llegar a considerar. Mago de los sintetizadores, compositor oscarizado en el cine y creador de una música mágica, descriptiva y hechizante. Su legado es inmenso y junto a Jean-Michele Jarre, Mike Oldfield y demás, hizo que la música viajase a los astros, a los océanos, al corazón de la tierra y a sacar con toda la ternura posible lo atávico y ese salvaje que llevamos dentro.

Hay muchas canciones de su puño y letra que bien podrían entrar en la clasificación de canciones perfectas, pero no tuve dudas a la hora de escoger la mía: “Conquest of Paradise”. La razón es muy simple: en mi viaje de final de curso en Praga tropecé con una manifestación del pueblo checo en la que se hacía una especie de performance con su música y unos tipos vestidos de esqueletos avanzaban a cámara lenta al son de la canción. Fue impactante, pues el tema lo es a todas luces.

En mis tiempos de coordinador de gimnasio solía dar la clase de estiramientos y relajación con las canciones del griego, pues muchas de ellas, son absolutamente suaves y te llevan directamente al karma sin necesidad de mucha meditación. Es la paz interior… Pero la composición que nos ocupa Vangelis no buscaba precisamente eso y sí la majestuosidad de las carabelas avanzando hacia el nuevo mundo, cargadas de maldad humana y delirios de grandeza. Es la valentía del conquistador avanzando orgulloso hacia la tierra incógnita y puedes percibir ese choque de trenes que se avecina.

La película

Ridley Scott fue el director de un film, que lejos de ser perfecto, es recordada por muchas imágenes, por sus paisajes y fotografía y por el mostrar la cara más feroz de la conquista del nuevo mundo. El director, en un ejercicio cuestionable de realismo, quiso mostrar que las muertes reales van con relajación de esfínteres y salivazos, por lo que gran parte del film es una masacre con chorros de saliva (le agradecemos que el realismo de los esfínteres se quedase en mera idea). Y nuestro Vangelis puso la banda sonora a todo.

Toda la banda sonora vale la pena, pero canción que lleva el título de la misma es sencillamente gloriosa y la que ha quedado. Recordemos que los grandes momentos cinematográficos suelen quedar fijados cuando la música y las imágenes convergen en algo excepcional.

La canción

Pocas composiciones han llegado a ser más épicas que esta, nutrida por un coro de voces y unas letras en latín. Casi que parece un tema instrumental, pero no lo es. Violines y efectos de sonido para acentuar las tónicas para dejar luego que se sume ese murmullo de voces humanas por parte del coro. Luego se mantienen para el siguiente verso cantado, y en la segunda vuelta entra un piano de apoyo a modo de arreglo para darle elementos cambiantes. La especie de estribillo es instrumental y es lo más puramente Vangelis del tema con despliegue de sintetizadores. Luego volvemos a caer en el verso inicial con más piano. La épica es evidentísima y es un tema de los que emociona, pura grandiosidad. Terminando todo en una especie de fade out delicado.

La letra

Los puristas del latín saben que lo que se hizo en este tema no es especialmente normativo, por lo que lo llaman como latín macarrónico. Posiblemente Vangelis buscó más la sonoridad y la métrica para realzar el resultado final, así que no le vamos a culpar de nada. El tema da el pego, y que sea en latín le da mucha más fuerza e “intelectualidad”.

No me atreveré a hacer una traducción, pero lo que se puede adivinar es que en nombre de una deidad superior te vas a arrasar un paraíso para explotar todos sus recursos, y eso implica un genocidio que se celebra el día de la hispanidad.

“In nòreni per ìpe,
in noreni coràh;
tiràmine per ìto,
ne dominà. (x3)

Ne ròmine tirmèno,
ne ròmine to fa,
imàgina pro mèno

per imentirà.”

Veredicto

Lo que Vangelis hizo con Blade Runner y con Carros de fuego es totalmente comparable a lo que consiguió con 1492: La conquista del paraíso. Quizá la única diferencia es que la película no era tan excepcional como las otras. Otro logro más para uno de los griegos más célebres de nuestra era del que nuestra compañera Mayca Cruz os ha preparado un excelente reportaje.

Creo que nos tocaba rendir tributo a alguien alejado del heavy metal, pero tan trascendente e influyente como grandes de los músicos y bandas de nuestro género favorito. “Conquest of Paradise” es una canción excepcional, puramente cinematográfica que nos puede servir para ejemplificar el significado de una palabra: épica. Recordemos también que en Europa vendió más de dos millones de copias y fue número 1 en países como Alemania o Países Bajos. Nada mal para una banda sonora.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1051 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.