Alice Cooper – Hey Stoopid: 30 añazos del fin de su consolidación ochentera en los 90

Ficha técnica

Publicado el 2 de julio de 1991
Discográfica: Epic Records
 
Componentes:
Alice Cooper - Voz
Stef Burns - Guitarra
Hugh McDonald - Bajo
Mickey Curry - Batería

Temas

1. Hey Stoopid (4:35)
2. Love’s a Loaded Gun (4:11)
3. Snakebite (4:33)
4. Burning Our Bed (4:35)
5. Dangerous Tonight (4:42)
6. Might As Well Be on Mars (7:09)
7. Feed My Frankenstein (4:45)
8. Hurricane Years (3:59)
9. Little by Little (4:35)
10. Die for You (4:17)
11. Dirty Dreams (3:30)
12. Wind-Up Toy (5:28)

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La década de los 80 fue para Cooper un descenso a los infiernos con discos extraños de los que, de algunos de ellos, tampoco recuerda mucho del proceso de grabación. Los excesos hicieron mella en nuestro protagonista por mucho que su estatus nunca decayera e incluso se dedicara al séptimo arte. En los 80 el heavy metal fue una moda emergente y él se subió al carro con maestría adaptando su sonido ya con Constrictor de 1986 y derivando hacia un hard rock atractivo para todo tipo de públicos. Se reponía así del bache que supuso Dada. También ayudó el fichaje de Kane Roberts emulando a Rambo y siendo una imagen realmente potente.

Ya en el segundo tramo de la década con Trash hizo saltar la banca con ese “Poison” que tanto amó la MTV. Cooper volvió a tocar el platino y se encaramó en las listas. Tocaba repetir la jugada, y esta vez con una alineación de cine y unas colaboraciones estelares. A ello súmale unos cuantos clásicos definitivos. Nuestro hombre había vuelto, y por la puerta grande. Hay un ejército de compositores que se sacaron de la chistera grandes composiciones adaptadas al hard rock dominador, pero sin perder comba con el mítico sonido del maestro.

El disco

Se abren los juegos con un “Hey Stoopid” estelar. Aquí están Slash, Ozzy y Joe Satriani apoyando al divo que tira de carisma y fórmula. Es de esos temas que empiezan ya con el estribillo y viene dotado de una línea vocal infalible. Es festiva, es divertida y es hímnica. Justo lo que debíamos pedirle a Alicia.

“Love Is a Loaded Gun” es un poco un intento de repetir esa onda “Poison”, siendo un medio tiempo sobre-producido y estelar. Un clasicazo con coros, reverb, teclados a modo de arreglos y unas guitarras que visten de estilo y clase un estribillo excepcional.

Pero el tema que ha quedado del disco es sin duda alguna “Feed My Frankenstein”, que sigue siendo uno de los momentos culmen de sus directos. Se vuelve a abrir con el estribillo y con una cadencia hipnótica. Están tocando aquí (¡agárrense!): Steve Vai, Joe Satriani, Nikki Sixx de Mötley Crüe e incluso la mítica Elvira (canta la frase He’s such a psycho). También es Zodiac Mindwarp es el principal compositor del tema. Tremendos arreglos de teclado y esa cadencia inmortal. Un tema que lo tiene todo y que reafirma que Vincent Fournier juega en las grandes ligas. También entró en la película Wayne’s World.

Más allá de los grandes singles la única que tuvo cierta presencia en directo fue ese “Snakebite” en la que hay ese inicio con el cascabel del reptil (real). Destaca especialmente ese riff y solo de guitarra por parte de un Stef Burns que demuestra ser un excelente guitarrista y que cumple perfectamente. Merece la pena pararse en el gran trabajo de Hugh McDonald al bajo pues luego ingresaría en Bon Jovi. Y lo más destacado del disco serían los coros, muy protagonistas y a los que da mucho protagonismo el productor Peter Collins.

Más cerca de Cinderella está “Burning Our Bed” con esas acústicas y ese eco en esta gran balada. Estaba más que claro que Alice estaba al tanto de modas y nada le pasaba desapercibido. Las semejanzas con “Heartbreak Station” son mas que obvias, incluso ese deje country-blues.

La parte más tétrica emana en “Dangerous Tonight” junto a su habitual compositor Desmond Child logrando una de las joyas ocultas del disco. The Coop juega con su voz teatral y el tema empalma con la extensísima “Might As Well Be on Mars”. Un tema que recuerda a sus viejos tiempos con un estribillo actual, muy definido y potente. Imposible considerarla relleno, además, posee una buena letra. Esa misma estructura de estribillo será muy explotada en posteriores temas (más cortos y directos), pero un poco recuerda a lo ya hecho en “Poison”. Hay orquestaciones de teclado y baterías con extra de efecto por parte de Mickey Curry.

Mantiene el tipo en un estándar como es “Hurricane Years” (con Vinnie Moore a la guitarra) que no aporta nada novedoso y sí cumple expediente, en potencia, y en ser 100% Alice Cooper. “Little by Little” es puro 80’s con todas las de la ley. Hay incluso un talk box de inicio en este tema oscuro contando con la guitarra de Satriani. Más allá del trabajo a las seis cuerdas sí que podemos afirmar que esto es mero relleno.

Algo de radio-fórmula y concesión al gran público hay en “Die for You” en la que colaboran Mick Mars y Nikki Sixx. Evocadora y rockera sin estridencias. Pinta como a posible single que no vieron claro que pudiese explotar… y se quedó en poca cosa. Un poco la intrascendencia se instala en los dos temas finales como son “Dirty Dreams” (que fue tocada una única vez en directo) y “Wind-Up Toy”. Me decanto más por la segunda pues posee extra de efectos y con cierta conexión con su pasado glorioso. Otro extra de comercialidad manifiesta, pero te la puedes imaginar con un baño de confeti masivo. Es de esos temas hímnicos que siempre nos suele ofrecer Cooper.

Veredicto

Hey Stoopid no es un disco redondo pero sus singles valen su peso en oro, así como sus impresionantes colaboraciones. Estamos ante The Coop recuperando el estatus y tendiendo puentes entre la leyenda de los 70 y su lavado de cara de finales de los 80: Hard rock atractivo y vendible. De verdad que Trash, y especialmente “Poison”, devolvieron a la leyenda al estatus que merecía si bien sus discos anteriores quizá fueron mucho más logrados. De todas formas, eso es Alice Cooper yendo con todo y no deja de ser uno de sus discos más laureados.

Con ese disco se fue de gira acompañado por Judas Priest, Motörhead, Metal Church y Dangerous Toys y siempre será visto como una continuación de lo ya expuesto en Trash. Lo más divertido fue la posterior gira improvisada Nightmare on Your Street tour en la que Cooper aparecía, de repente, en tejados o parques de Nueva York para tocar un set de seis temas. Todavía se recuerdan en la ciudad las congestiones de tráfico derivadas de tan divertida propuesta.

 

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 716 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.