Shining Black – Shining Black

Nuestra Nota


7.5 / 10

Ficha técnica

Publicado el 10 de julio de 2020
Discográfica: Frontiers Music
 
Componentes:
Mark Boals – Voz
Olaf Thorsen - Guitarra
Nik Mazzucconi – Bajo
Matt Peruzzi – Batería
Oleg Smirnoff – Teclados

Temas

1. The House of the Fallen Souls (5:23)
2. The Boogeyman (4:32)
3. My Life (3:35)
4. A Sad Song (6:18)
5. Shining Black (5:16)
6. Just Another Day (4:18)
7. Where Are Your Gods (3:41)
8. The Carousel (4:33)
9. The Day We Said Goodbye (4:59)
10. We Fall (5:23)

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Cuando uno escucha el nombre de Olaf Thorsen, inevitablemente, le viene a la cabeza el power italiano bueno (lejos de aquél otro mediocre y aburrido), con bandas puntales en su día como Labyrinth o Vision Divine. Si a eso le sumamos otro nombre ilustre, el de Mark Boals (Yngwie Mlamsteen, Ring of Fire, etc.), con una voz muy apta para ese estilo, la cuadratura del círculo de las expectativas es clara y obvia. Pero suponer, o tener expectativas, no suele llevar a buen puerto, como en este caso.

No, no es power ni nada parecido, aunque sí es cierto que en ocasiones hay velocidad y que la melodía domina de forma aplastante todo el disco debut. Esto es hard rock con muchos tintes, muchos, de AOR. Quizá podríamos alterar el orden, y decir que es AOR con tintes moviditos hard rockeros, y la verdad es que les ha quedado un álbum estupendo.

La historia de esta pareja viene desde 2014, cuando por razones de agenda, no pudieron colaborar (mejor, porque así Rob Tyrant siguió en Labyrinth), pero sí plantar la semilla de una amistad que ahora florece. ¿No es bonito? La pareja, muy bien acompañada, nos traen 10 temas que harán las delicias de todos los amantes del género. La producción y demás tecnicidades están más que bien, pero es que el nivel ejecutivo de todos los músicos es muy bueno. Quizá los teclados están demasiado presentes, pero no desentonan. De la guitarra, ¿qué vamos a decir? Olaf es un crack. La base rítmica es muy potente, y la voz ya la conocemos.

Empezamos con “The House of Fallen Souls”, y es un buen ejemplo de todo lo que es el grupo: melodía, partes tranquilas, otras más rápidas, coreabilidad… un temazo. Tras el misterioso nombre de “The Boogeyman” nos encontramos una canción algo más rápida, más potente, con unos teclados misteriosos y unas estrofas a capella más que divertidos. De los más destacados. “My Life” sube aún más las revoluciones, recordando el pasado power del guitarrista. En las estrofas esa velocidad baja, pero la intensidad sigue estando muy presente. El estribillo es tremendo, a pesar de haberlo escuchado muchas veces.

Si a una canción le pones por título “A Sad Song”, tienes que ir en esa línea, no tienes más remedio. Sí, es una canción triste, o nostálgica. Puede catalogarse de balada a pesar de que va ganando fuerza cuando el metraje avanza. La homónima, “Shining Black” vuelve con fuerza. Guitarras y ritmo potente, contundencia, y una voz que pinta todo el paisaje. De nuevo, el estribillo lo habrás escuchado mil veces en el estilo, pero eso no le quita brillantez. Con “Just Another Day” vuelven los teclados casi omnipresentes, enroscándose con la guitarra para dar forma a un tema que, sin estar mal, no aporta nada especial. El estribillo es divertido, eso sí.

“Where are your Gods” es un título potente, y así empieza el séptimo tema y sigue durante todo el rato. Es de las que más me ha gustado. ”The Carousel”, en su inicio, vuelve a recordar el pasado del guitarrista. La velocidad da paso a un medio tiempo animado y técnicamente perfecto. El estribillo es de lo mejor del disco.

Encaramos el final. “The Day We Said Goodbye” debe ir, con ese título, en la misma línea que “A Sad Song”, y así es. Las melodías de guitarra son deliciosas, pero a mi me gustan las canciones algo más cañeras. Cerramos con “We Fall”, medio tiempo alegre, melódico y con todos los clichés del estilo.

Los buenos de Thorsen y Boals se han marcado un disco más que decente. Quizá la pega que le encuentro es la falta de personalidad, esa sensación de ya haberlo escuchado antes, cosa que suele pasar en un estilo tan machacado como este desde hace tantas décadas. Si eres amante de estos estilo. Escúchalos, pasarás un buen rato.

 

Xavi Prat
Sobre Xavi Prat 227 Artículos
Llevo en esto del heavy más de media vida. Helloween y Rhapsody dieron paso a Whitesnake y Eclipse, pero Kiske sigue siendo Dios. Como no sólo de música vive el hombre, la literatura, Juego de Tronos y los tatuajes cierran el círculo. Algunas personas dicen que soy el puto amo, pero habrá que preguntarles por qué.