Zeal & Ardor: la obsesión de una no-metalera

Foto: Matthias Willi

Español

Un par de semanas antes de que Zeal & Ardor vinieran a tocar en Barcelona, oí de fondo a Albert escuchando una de sus canciones. Solo la escuché una vez, y desde otra habitación, pero algo en el sonido de ese tema se estuvo repitiendo una y otra vez en mi cabeza durante los siguientes días. Finalmente, pedí conocer de qué banda se trataba, y así poder escucharlos. Desde ese día, lo he estado haciendo de forma casi obsesiva, e incluso en un momento de pasión cambié mi foto de perfil en redes sociales por la de la cabeza pensante tras la banda, Manuel Gagneux. Algo muy adolescente, lo sé. Eso fue hace solo tres semanas.

Después de descubrir el disco y obsesionarme durante el transcurso de ese primer día, Albert también reveló que la banda iba a tocar en la Sala Apolo 2 un par de días más tarde. My corazón dio un vuelco. ¿Era eso posible? ¿Podía ser tan afortunada?

Y efectivamente, lo era.

Porque joder, fue algo espectacular de principio a fin. Simple, brillante, efectivo, conciso, vivo, vibrante, creíble. El mejor concierto de mi vida.

Que conecte así con una banda no es algo que me ocurra a menudo. Recuerdo sentir algo similar hace unos años con los australianos The Jezabels, a los que también tuve la suerte de ver cuando vinieron a Barcelona abriendo para Skunk Anansie. Aunque tuve que parar de escucharlos porque hacerlo alimentaba mi depresión.

Eso nos lleva a qué es lo que te pone como persona. ¿Qué enciende tu fuego? Ésta no es la misma pregunta que «¿qué te gusta?» o «¿con qué te sientes cómodo o te sientes bien?». No es algo que venga de la mente, sino que viene de la sangre, de los instintos. Sale directamente de tu propia historia. Cuando eres capaz de descubrirte y conocerte a tí mismo, no te sorprenderá ver como a lo largo de tu vida te ocurren cosas que siguen patrones similares. Y aquí voy a exponer el mío.

Heridas. Lo que me hace hervir la sangre es la tristeza más profunda, la ira violenta expresada tan cerca de su origen como sea posible. Cuanto más se acerque un artista a esta expresión, más excitada me siento. Un sentimiento profundo, una afectación profunda y una expresión profunda equivale inmediatamente a fuego en mi sangre. A medida que he ido creciendo, mi necesidad de una expresión más consciente y más poderosa también crece, y nunca espero estar suficientemente satisfecha en este sentido. Y de ahí mi gran sorpresa con Zeal&Ardor.

El quid de la cuestión

Soy profesora y estudiante de yoga. Trabajo con chakras, arquetipos e integración. Cuánto más limpia y pura sea la energía y la expresión, más impacta directamente sobre la fuente. Vamos a hablar de arquetipos, líneas de sangre y conexiones con patrones de dolor.

En mi opinión, el Sr. Gagneux explota a la perfección la profunda cicatriz del arquetipo del esclavo, mezclando la llegada a las costas americanas con los linchamientos del sur. Se mueve entre hijo y padre, entre la ira joven y desafiante y la vieja y agobiada reminisencia. Hay desesperación, hay necesidad, miedo, esfuerzo forzado,… y tanto la música como la voz reflejan perfectamente los cambios de perspectiva en cada momento. De hecho, lo importante es la mezcla. Las experiencias blanca y negra, siempre entrelazadas, las líneas de tensión cambiante entre la una y la otra y la pura y justificada indignación y rabia ante la injusticia que el metal le puede insuflar al sentido y profundo dolor que siente el espíritu.

Nunca había escuchado antes algo así, pero debo decir que no soy una experta. Su originalidad es sorprendente y también obvia. No se trata solo de mezclar cosas que podrían parecer opuestas a simple vista, se trata de hacerlo bien. Y en este caso, está hecho de forma brillante por parte de alguien con raíces en ambos géneros. Esto es yoga en acción. Yoga es unidad, es unir todos los aspectos de tu ser en algo único. Enfrentarse con tu corazón, tu cabeza y sin miedo a todos los aspectos divergentes de tu naturaleza. Y si eres un artista, expresarlo. Así que, desde mi perspectiva, Manuel Gagneux es un yogi. Un yogi que ha compartido su visión y la especial mezcla que forma su personalidad de una forma que enseguida nos ha atrapado por su autenticidad.

Aunque no vengamos de América del Norte, muchos de nosotros hemos sido influenciados, conscientemente o no, por la historia de los esclavos, tal y como ha sido representada en muchas películas o en las noticias. Quizás, incluso habéis leído un libro o dos sobre el tema.

Zeal & Ardor entrelazan historias de esclavos desde la monotonía de la muerte, de la pérdida y de la resistencia. El espectacular e intenso Stranger Fruit es un homenaje al bien conocido «Strange Fruit», cantado por Billie Holiday o, si lo preferís, Nina Simone. Independientemente de si conocemos mucho o poco sobre la historia de América, con lo que nos resulta fácil conectar es con las injusticias del pasado y como siguen expresándose en el momento presente. Y por favor, ¿cuánta gente de color hay en los círculos del metal? Ha sido una de las verdades incómodas del metal para mí. No se dice, pero ¿dónde está la gente de color?

¿Y sabéis qué? Ni tan siquiera me gusta el metal. ¿Recordais ese artículo que escribí sobre vivir con un metalero? Y aquí estoy, durante las últimas dos semanas, gritando eso de «We can’t be found!» y aporreando cualquier superfície que no me lastime la mano demasiado.

¿Canciones favoritas? Muy difícil. Es una de esas bandas de las que tienes que escuchar los discos enteros. Aún así, mi corazón se rompe con gran belleza una y otra vez con «Built on Ashes». «Devil is Fine» es obviamente pegadiza de cojones y expresa su pena de forma muy poderosa. «Blood in the River» es un himno en directo. Me encantan «Ship on Fire», «Don’t You Dare», «Row Row» o «Gravedigger’s Chant». Pero te digo una cosa: si tienes un corazón, esto es doloroso. Es un viaje personal y arquetípico al pasado que sirve para mostrar respeto, velar, oir y ser partícipe del terror, la soledad y la frustración de gente que estuvo allí entonces pero que sigue bien viva aquí y ahora, en la piel de sus antepasados. En este sentido, el señor Gagneux es un dibujante de mapas y un descubridor de caminos, siendo capaz de abrir un nuevo método para acceder a la parte más sombría de la mente. Solo puedo agachar la cabeza y decir «brillante, jodidamente brillante». Si alguna vez tenemos la oportunidad de encontrarnos, señor, las cervezas corren de mi cuenta.

English

About a couple of weeks before Zeal & Ardor were going to play here in Barcelona, I heard Albert playing one of their songs. I only heard it once, and from another room but something about the sound of it kept repeating in my mind over the next few days. Finally I demanded to discover who the band was and to listen. I have listened obsessively every day since. I even, in a moment of passion, changed my profile picture to the mastermind behind the band, Manuel Gagneux. Very teenage behaviour. That was three weeks ago.

After discovering the album and getting fixated during the course of the day, Albert also revealed that the band were going to play at Apollo II in a couple of days. My heart leapt. Was it possible? Could I be so lucky?

And indeed I was.

And, fuck me. It was spectacular from beginning to end. Simple, brilliant, effective, on point, alive, vibrant, believable. Best concert of my life.

A connection to a band like this doesn’t happen that often to me. I remember feeling something similar a few years ago to The Jezebels who I was lucky enough to also see here in Barcelona. I stopped listening to them by choice because listening fed my depression.

And that brings us nicely around to what turns you on. What sets you on fire? And this is not the same question as what do you like, what’s comfortable and feels good. It doesn’t come from the mind. It comes out of the blood, out of instincts, it arises out of our own history. When you can discover and know yourself, you won’t be so surprised to see a familiar pattern occurring. And I’m going to expose mine.

Wounding. What sets my blood boiling is the deep sad, violent rage of wounds being expressed as close to their origin as possible. The closer the artist can get to the expression, the more I feel turned on. Deeply felt, deeply touched and deeply expressed pain and rage equals fire in the blood. As I mature, the need for more consciously powerful expression increases. I never expect to be satisfied. Hence my utter surprise with Zeal & Ardor.

The Nitty Gritty

I am a yoga teacher and student, I work with chakras, archetypes and integration. The cleaner and purer the energy and expression, the more it hits directly at the source. Let’s talk archetypes, bloodlines and tapping into patterns of pain.

In my opinion, Mr Gagneux successfully taps into the the deep scar life of the slave archetype and blends the timeline of slaves arriving to the shores, to the lynchings of the south. He moves between child and father, new defiant rage and old careworn reminiscence, there’s despair, need, fear, enforced labour, and the music and voice reflects the shifts in perspective. What is important is the blend. The white and black experience, the shifting lines of tension for the different experiences, and the pure, justified indignation and rage of injustice that metal can yield and the deep heartfelt pain of soul.

I’ve never heard anything like it, but I’m not an expert. It’s originality is striking and also obvious. It’s not just a matter of blending what could be seen as dire opposites, it’s doing it well. And it’s being done brilliantly by someone with roots in both genres. This is yoga in action. Yoga is unity. Pulling all aspects of yourself together. Facing with heart and mind, as fearlessly as you can all the divergent aspects of your nature and if you are an artist, expressing it. So, from my perspective, Mr Gagneux is a yogi. And he’s shared his vision, his special blend in a way that we are all instantly caught by his authenticity.

Now even if we are not from North America, most of us have been influenced consciously and not by the history of slaves as portrayed by Hollywood, as shown by the news, perhaps some of us have read a book or two and we’ve all heard the music.

Zeal&Ardor weave between slave experiences, from the monotony of death, to loss, to resistance. The spectacular and stirring Stranger Fruit pays homage to the well known Strange Fruit as sung by Billie Holiday or, if you prefer, Nina Simone. Regardless if we know much about the history of North America, what we can tap into is the injustices of the past and how they continue to be expressed in the present moment. And please, how many people of colour (POC) are there in metal circles? It’s been one of the uncomfortable truths of metal for me. It’s not stated, but where are people of colour?

And you know what? I don’t even like metal. Do you remember that article I wrote about living with a metaller? And here I’ve been for the past two weeks screaming out ‘We can’t be found’ and thumping any surface that won’t hurt my hand too much.

Favourite songs? So difficult. It’s one of these bands that you must listen to the albums. Though my heart breaks beautifully time and again with «Built on Ashes». «Devil is Fine» is obviously catchy as fuck and powerful in sorrow. «Blood in the River» is a concert anthem. I love «Ship on Fire», «Don’t you Dare», «Row Row», «Gravedigger’s Chant». But I’m telling you, if you have a heart, it’s painful. It’s a personal and archetypal journey into the past, to pay respect, to mourn, to hear, to be present with the terror, loneliness and frustration of people past and yet alive right here and now, living in the skin of their ancestors. In this way, Mr Gagneux is a map maker and path finder, setting down a modern method of access into the shadow aspect of the psyche. I can only bow and say brilliant, fucking brilliant. If we get a chance to meet sir, I buy the beers.

Tiffany Jones
Sobre Tiffany Jones 7 Artículos
Tiffany is a yoga therapist deeply interested in the journey of life. She studies the tarot, archetypes, pilgrimage and writes from the basis of the template of our relationship to chakras and life patterns we're destined to play out. She loves retro and vintage fashion. When she's not listening to bhajans she's tentatively tuning into her 'starred' list on spotify.