Volbeat – Servant of the Mind

Nuestra Nota


8.5 / 10

Ficha técnica

Publicado el 3 de diciembre de 2021
Discográfica: Vertigo Records / Republic Records / Universal Music Group
 
Componentes:
Michael Poulsen – Voz, guitarra
Jon Larsen – Batería, percusión
Rob Caggiano - Guitarra
Kaspar Boye Larsen - Bajo, coros

Temas

1. Temple of Ekur (4:19)
2. Wait a Minute My Girl (2:28)
3. The Sacred Stones (6:14)
4. Shotgun Blues (4:28)
5. The Devil Rages On (5:10)
6. Say No More (4:40)
7. Heaven's Descent (4:10)
8. Dagen Før (featuring Stine Bramsen) (4:09)
9. The Passenger (3:37)
10. Step Into Light (4:56)
11. Becoming (4:13)
12. Mindlock (4:48)
13. Lasse's Birgitta (7:56)

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En la entrevista con Michael Poulsen ya me dijo que Servant of the Mind era mucho más heavy y potente y que los singles eran canciones optimistas y bonitas para lanzar en verano. Quizá esperaba algo más contundente puesto que las bandas que mencionó (Black Sabbath, Mercyful Fate…) no es que se distingan especialmente, pero sí que es un álbum que quiere acallar críticas y recuperar al sector primerizo que les sigue desde sus primeros pasos.

Posiblemente estemos ante el disco más completo y sólido desde Guitar Gangsters and Cadillac Blood, o si más no, no les había disfrutado tanto desde entonces. La apertura con “Temple of Ekur” ya es una declaración de intenciones pues suenan contundentes, especialmente en versos para luego almibarar estribillos. Gran tema, apto para todos los públicos y con el que retomas un poco la senda trazada de Volbeat en sus primeros tres trabajos.

Me alegro enormemente de que hayan escalado hasta niveles de popularidad increíbles y que sean cabezas de cartel en medio mundo, pero la fórmula empezaba a dar síntomas de fatiga y el abrazo comercial a mí empezaba a agobiarme… Acepté sin problemas el “Wait a Minute My Girl” en verano, con ese rockabilly fresco con saxo y teclados. Una píldora de positividad absoluta y un estribillo de los que hacen cantar a las grandes audiencias.

Pero lo que cada vez me cuesta más es la típica balada con voz femenina invitada (Stine Bramsen)… Es otra vuelta más a la fórmula ganadora destinada a públicos mayoritarios, y es bonita y cumple su papel. Hay quizá unas guitarras más ásperas por parte de Poulsen y Rob Caggiano, pero su función está clara, y poco más. Han buscado el contraste con la potente “The Passenger”, con dobles bombos. Aquí van a verso duro y dulcificación en el estribillo, y lo hacen como tiene que ser y sonar. Hay buenos fraseos de guitarra apoyando la tonada.

En “The Sacred Stones” estamos ante la canción (casi) más larga, iniciada con una intro deudora de Slayer y una oscuridad manifiesta. Se nota que la producción del disco es más oscura y en esta composición buscan sonar metal con escalas arábigas (un recurso habitual, de hecho, ya en “Temple of Ekur” nos sitúan en Babilonia). Queda claro que quienes han disfrutado más son la base rítmica, especialmente Jon Larsen que suena como nunca a la batería. Gran trabajo del veterano productor Jacob Hansen.

Pero si hay un tema que va a quedar como clásico imprescindible y que han sacado como single también es “Shotgun Blues”. Estos son mis Volbeat, la banda de la que me enamoré y que cuando salió ya vi claro que iban a ser enormes. Un poco nos devuelven a lo que echábamos de menos. Muy grande Poulsen a las voces y rockabilly pesado con una base metal innegable. Recordemos que en sus inicios había mucho del sonido del Black Album de Metallica.

La misma vena metálica viste a otra de las grandes canciones del disco: “The Devil Rages On”. Hay aquí los juegos de parones dejando a Michael solo a las voces para arrancar de nuevo. Hay incluso dejes a The Cramps en este oscuro ejercicio de rockabilly oscuro. Es profunda y de lo más tinieblesco que han grabado nunca. Metal a lo Metallica por la vena en “Say No More” demostrando que esta vez no hay relleno posible. Estamos ante un tema netamente metal en el que las guitarras son las protagonistas. Ojo que hay un detallito a los Four Horsemen en la letra con eso de “Jump in the Fire”.

Incluso un medio tiempo melódico como “Step Into Light” se agradece con esas guitarras surf a lo Link Wray. Está claro que el grupo aparte de querer volver sobre sus pasos también ha querido ofrecer algo variado dentro de su inamovible estilo y de que ya hace una década que consiguieron la fórmula alquímica. Que “Becoming” sea un single ya es por algo pues es un puente entre los dos Volbeats, aunando pasado y sus últimos discos. El solo final de Caggiano puede recordarte perfectamente a Kerry King.

“Mindlock” sería de lo más pasable, pero el curioso final lo pone “Lasse’s Briggita” con sus casi ocho minutos de duración. Tema a doble bombo resumiendo las intenciones y lo que han querido demostrar Volbeat en este disco. Es de esas canciones que hay que escuchar bien largo y tendido pues es una en la que demuestran todos sus grandes logros y virtudes. La gracia de la misma es que no han ido a buscar el single de turno ni a dulcificar el estribillo. Un poco es el origen del grupo, y eso siempre toca agradecer. Y las campanas con la lluvia cayendo SÍ son un tributo a Black Sabbath.

Hay también la edición Deluxe con algunos temas de más en el que destaca la versión de Wolfbrigade: “Return to None”. Heavy metal sin paliativos… En “Domino” se encuentran tres mundos: The Cramps, Roy Orbison y Volbeat. Un divertimento de los que enamoran a los fans de los tres. Por favor, tóquenla en directo. Las otras dos son tomas con diferentes cantantes atacando los singles. Atención a la voz gutural de Dave Matrise (Jungle Rot) en “Shotgun Blues”. Hay también su tributo a Metallica con “Don’t Tread on Me”.

En lo personal recupero bastante lo que significaron Volbeat para mí y es un reencuentro absolutamente agradable. Por fin intentan nivelar na balanza que se decantaba hacia la radiofórumula y que me impedía ver a ese grupo en el que vi en su día algo diferente. Han sacrificado escalar en listas americanas, pero mantienen número 1 en Dinamarca, Austria, Alemania y además de estar en sitios top e Escandinavia y Centro Europa. Si eres de verdad fan de Volbeat… esto es (un poco) lo que esperabas. Y ya es mucho…

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 774 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.