Unearth – Extinction(s)

Nuestra Nota


7.5 / 10

Ficha técnica

Publicado el 23 de noviembre de 2018
Discográfica: Century Media Records
 
Componentes:
Trevor Phipps - Voz
Ken Susi - Guitarra
Buz McGrath - Guitarra
Chris O'Toole - Bajo
Nick Pierce - Batería

Temas

1. Incinerate (3:59)
2. Dust (3:53)
3. Survivalist (4:14)
4. Cultivation of Infection (3:54)
5. The Hunt Begins (3:55)
6. Hard Lined Downfall (3:11)
7. King of the Arctic (4:00)
8. Sidewinder (2:51)
9. No Reprisal (3:21)
10. One with the Sun (4:38)

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Unearth: palabras mayores. Cuidado. La banda que grabó su nombre en los anales de la historia del rock más duro a través de una determinación implacable, una energía incansable y un catálogo de clásicos, como III: In the Eyes of Fire (2006) o The March (2008). Dos décadas después de una carrera triunfal, los pioneros de la NWOAHM, vuelven a estar en boca de todos.

Con más de medio millón de álbumes vendidos en todo el mundo, el asombroso legado de Unearth nunca había sido tan evidente. Al igual que bandas como Slayer, Cannibal Corpse, Emperor o At the Gates hicieran antes que ellos, Unearth surgió como parte de un nuevo «movimiento» dentro del heavy metal, marcando el comienzo de una revolución -de sonido y de espíritu-, manteniendo su propia y única identidad. La banda encarna el espíritu del heavy metal más clásico, de aquel sonido sucio y mugriento de bandas como Black Sabbath, pero, al mismo tiempo, en su ADN uno percibe algo del espíritu DIY del hardcore punk. Al igual que Pantera y los grandes nombres que los inspiraron, Unearth se definió en su día como un acto atemporal que desafía las subcategorías, lo que les llevó a repartir estopa en infinidad de giras y festivales.

Unearth, los reyes del metalcore de Massachusetts, nos traen el álbum que hace siete en su carrera, Extinction(s) (2018). Los autores del soberbio The Oncoming Storm (2003) están de vuelta, pero si la emoción te recorre todos los rincones de tu cuerpo, mejor cálmate un poco y párate a escuchar su nuevo disco un par de veces antes. Han pasado cuatro años entre su anterior obra, Watchers of Rule (2014), y Exinction(s), y uno se queda un poco frío, la verdad. Aún así, la espera no ha hecho disminuir el gusto de la banda por los breakdowns y los guturales. Los riffs molan especialmente en temas como «Dust» y «Survivalist». El primero es un tema agresivo que muestra la capacidad de Unearth para combinar guitarras melódicas -muy del palo death metal de la escuela sueca- con la brutalidad dinámica del metalcore estadounidense. El batería Nick Pierce dirige esta pista con un doble bombo implacable y un ritmo aplastante. Por otro lado, «Survivalist» combina magistralmente breakdowns y medios tiempos, mezcla esta que incitarán a más de uno a liarla cuando suene en vivo. Aún así, se trata de una pista bastante genérica, muy típicamente metalcore, especialmente porque creo que Unearth es capaz de componer mejores canciones. «The Hunt Begins», en cambio, es bastante más metal con esas guitarras gruesas y ese ritmo tan lento muy a lo Gojira. La canción que cierra el álbum, «One With the Sun», es un pepinazo rápido (de las más rápidas que jamás hayan escrito) con un notable trabajo de guitarras y con abundantes blast beats. Sin embargo, su breakdown no brilla demasiado que digamos. Lo que sí me gustan son los coros, que le proporcionan un efecto inquietante que compensa con creces la sección media de la canción.

Realmente parece que Unearth han abandonado muchas de las cualidades que les convirtieron en los puntales que tenían que encabezar ese metal moderno con claras influencias del deathcore, cosa bastante evidente en la ya mencionada «Survivalist», «Incinerate» (que suena bastante a Thy Art Is Murder, la verdad), «Hard Lined Downfall» y «King of Arctic». Pero se me antoja que no aportan nada al género y que todas estas canciones no son más que reinvenciones, reinterpretaciones de las mismas cosas viejas que tanto inundan el mercado actual.

Extinction(s) es un trabajo pesado, pero también es un trabajo bastante genérico. En otras palabras: el metalcore ya no da más de sí. Hemos escuchado riffs y breakdowns así en cientos de álbumes anteriormente. Unearth son capaces de escribir buena música, pero parece que se quedan a medias en la mitad de las pistas. Este trabajo tiene algunos puntos fuertes, como las anteriormente citadas «Dust» y «Sidewinder», pero Extinción(s) tiene poca chicha como para atrapar al oyente. Estos tipos no han regresado para inventar nada, ni falta que les hace, pero creo que no han arriesgado nada y que la cosa les ha quedado algo… ¿simple? Aún así, la producción del álbum, a cargo del guitarrista de Fit For An Autopsy Will Putney (Thy Art Is Murder, Body Count, Every Time I Die, Suicide Silence, The Amity Affliction), me gusta bastante, lo que se traduce en un sonido grueso y tocho… pero nada novedoso. Muy dentro de los estándares del género.

Unearth parecen haber querido adaptarse a los nuevos tiempos, lo que ha provocado que pierdan un poco su identidad. Si eres fan de la banda, si te pirran sus álbumes más «clásicos», es posible que también te guste su nuevo trabajo, aunque solo sea para quitarte el mono tras cuatro años de espera. Ahora bien, si eres un recién llegado, deberías saber que Unearth no están en su mejor momento que digamos. Aún así, la banda liderada por Trevor Phipps todavía está ahí arriba, incluso por encima de actos más nuevos y recientes, y es por ello que este nuevo lanzamiento puede decepcionar un poco. La banda no va a extinguirse, pero sí que tendría que utilizar todas sus capacidades (que son muchas) para evitar entrar en la zona de peligro.

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 354 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.