Therion – Deggial: 20 años del disco más infravalorado de los suecos

Ficha técnica

Publicado el 31 de enero de 2000
Discográfica: Nuclear Blast Records
 
Componentes:
Christofer Johnsson - Guitarra, teclados
Kristian Niemann - Guitarra
Johan Niemann - Bajo
Sami Karppinen - Batería
Thomas Karlsson - Letras

Temas

1. Secrets of the Sphinx (3:36)
2. Eternal return (7:10)
3. Enter Vril-Ya (6:38)
4. Ship of Luna (6:28)
5. The Invincible (5:09)
6. Deggial (5:03)
7. Emerald Crown (5:29)
8. The Flight of the Lord of Flies (1:22)
9. Flesh of the Gods (4:04)
10. Via Nocturna (Pt. I & II) (9:30)
11. O Fortuna (3:21)

Multimedia



Escucha y compra

Este disco en Amazon: Therion – Deggial: 20 años del disco más infravalorado de los suecos
Todos los discos de Therion en Amazon


Therion fue una de las bandas que llevaron al heavy metal hacia otros limites, hacia terrenos inexplorados por los que ahora hay cantidad de grupos que transitan. Una senda que ya ha perdido toda capacidad de sorpresa pero que tiene el punto de partida en esta agrupación sueca. El propio líder, Christofer Johnsson, es sabedor de que la capacidad rompedora y novedosa de su banda ya ha caducado hace años, pero el hecho de pasar de ser una gran banda de black metal al heavy metal orquestal fue algo inaudito, llegando a grabar la banda sonora de una película sueca inclusive (The Golden Embrace). Finales de los 90 y principios de la década de los 2000 eran tiempos en los que a Therion no les tosía nadie. Hoy en día todo festival tiene un grupo tocando con orquesta, pero cuando lo hicieron ellos en 1999, en un Wacken, nadie, absolutamente nadie, se había atrevido a ello. Fue más épico aún cuando empezó a llover. Siempre será para mi uno de los grandes conciertos de mi vida. Allí el heavy metal volvió a dar un paso adelante en cuanto a innovación.

Therion pasa a ser una banda unipersonal

Los problemas de los miembros de Therion con el alcohol terminaron con Johnsson quedándose solo al frente y pasó Therion a ser su criatura, ya desde su anterior obra. Las bases estaban puestas y los objetivos claros, así que esta vez contrató a toda una orquesta completa. Temas largos, desarrollos orquestales, pero sin perder las raíces. Los nuevos hermanos Niemann al bajo y guitarra se suman a la batería del finés Sami Karpinnen (que repite respecto al anterior disco) para completar la base de todo. Un coro de ocho voces con solistas masculinos y femeninos y una orquesta de 11 piezas termina completando el espectacular elenco.

Oscuridad orquestal y el heavy metal irrumpe en Therion

Therion llevaban encadenadas varias obras maestras como son To Mega Therion y Vovin, también ese EP llamado Crowning of Atantis, injustamente olvidado. Allí hay versiones de clásicos del metal orquestados. Todo apuntaba pues que el siguiente trabajo iba a ser otra obra maestra, y así fue, pero no arrasó en cuanto a ventas. Deggial irrumpió el 31 de enero del 2000, y lo hizo a lo grande, con una edición en terciopelo negro. El disco es brillante, pero si en Vovin las voces intentaban estar en primera línea aquí es lo musical y orquestal lo verdaderamente protagonista. Además, es el disco más tétrico y oscuro que hayan grabado en toda su carrera. La obertura con “Seven Secrets of the Sphinx” ya nos marca el devenir con vientos como fagot o oboe, mucho más graves, combinación de voces masculina y femenina y mucha solemnidad. Otra de las grandes diferencias respecto a todo lo anterior es que el heavy metal y hard rock toma cuerpo en temas como “Eternal Return”. Es en los riffs pues el tema es pausado y teatral. Inequívocas referencias a Nietzsche ya desde el título. Pero si hay un corte que indaga en el power metales “Flesh of the Gods” pues les marca el futuro compositivo. Aquí cuentan con Hansi Kürsh aunque ya habían contado con Scheepers en el Crowning of Atlantis. Es el único tema que sobrevive a los setlists actuales. Hay elementos folk ya desde el riff de inicio para derivar en unos Judas Priest oscuros.

“Enter Vril-Ya” resume perfectamente lo que es este disco, base de heavy metal con el color (oscuro) de las múltiples voces y una orquesta que todo lo envuelve. Guitarras acústicas y protagonismo de los coros en la evocadora “Ship of Luna”, otra de las maravillas del compacto. Obviamente posteriormente todo se electrifica y los teclados vuelven a tomar las riendas en el cambio. Tristeza solemne en “The Invencible”, otra que ha sobrevivido a los directos y que es sencillamente sublime. Una de las mejores canciones de Therion de toda su historia, y cuando la tocan en directo alcanza cotas de belleza y sentimiento enormes. “Deggial”, la canción, es otro gran tema, pero es una especie de remake de “Wine of Aluqah” en cuanto a estructura, y bueno, la citada es una de las mejores canciones del grupo, sino la mejor. Hay también pequeñas joyas como “The Flight of Lord of the Flies” con la presencia de esos violines que se acercan al vuelo del moscardón combinadas con las voces que le dan la réplica. Marcarse el “O Fortuna” de Carl Orff era innecesario, pero bueno, si tienes una orquesta y coro al completo… yo también lo haría. Y en directo es siempre rotunda. “Via Nocturna” es el corte más extenso con casi 10 minutos, tiempo suficiente para desplegar un poco lo que ya se había explorado en el Mini disc anterior de Crowning of Atlantis. Siguen tirando de lo teatral y de la combinación de voces masculinas y femeninas, y el final es precioso.

La influencia

Conocí hace años a miembros de “grupos de diablos” (en Cataluña es muy común, tanto como los castellers, las agrupaciones de gente que se viste de diablo y desfila al ritmo de tambores y fuego con las que uno, si tiene idea de ello, puede bailar con ellos entre un caos de fuego) que trabajaban justo con este disco de Therion y algún túnel del terror hizo lo propio. Para entender la escena actual hay que buscar ese punto de partida. Nightwish, Rhapsody o Blind Guardian los saben perfectamente. Para quien suscribe, uno de los grupos del Top 10 de todos los tiempos.

Conclusión

El crecimiento exponencial de la discográfica Nuclear Blast pasó por, a finales de los 90, abrirse al heavy metal de corte más tradicional y al power metal creciente de la época. Therion estaban en plena metamorfosis llegando a ser uno de los grupos que más vendieron en esa época, y parte de ello coincide a la apertura del grupo hacia el heavy metal orquestal. Theli vendió el doble que Lepaca Kliffoth, y sólo en un mes. Deggial vendió más que Theli, pero no más que Vovin. En esos tiempos sólo Haggard eran comparables a ellos, pero estaban varios peldaños por debajo. Siempre creí que Therion terminaría llenando grandes recintos pues todos sus discos son espectaculares. Con Deggial se abraza definitivamente lo orquestal y se acercan al heavy metal de base. No suele ser el disco favorito de sus fans, pero es otra obra maestra en su impecable hoja de ruta.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 294 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.