Crónica y fotos del concierto de The Haunted + Norunda + The Descent - Sala Bóveda (Barcelona), 24 de febrero de 2018

The Haunted nos recuerdan con un bolazo estelar en Barcelona que son una de las mejores bandas de este siglo

Datos del Concierto

Bandas:
The Haunted + Norunda + The Descent
 
Fecha: 24 de febrero de 2018
Lugar: Sala Bóveda (Barcelona)
Promotora: N-Events / ITP Promotions
Asistencia aproximada: 130 personas

Fotos

Fotos por Albert Vila

Nuestra Previa

The Haunted: una de las bandas más infravaloradas del metal cumple veinte años de carrera discográfica

Aunque Slaughter Of The Soul (1995) me parece, por supuesto, uno de los mejores discos de la historia del metal, no recuerdo que el anuncio de la separación de At The Gates me afectara especialmente en su momento. Evidentemente, entonces no

The Haunted – Strength In Numbers

Que dos de tus bandas favoritas saquen disco el mismo día no es algo que pase muy a menudo, pero este 25 de Agosto de 2017 ha ocurrido precisamente eso. Por un lado, el esperadísimo «Malina» de los noruegos Leprous

Seguro que es porque vivo en mi propio mundo, pero me parece bastante inexplicable que una banda como The Haunted no sea capaz de llenar una sala tan modesta como Boveda con bastante facilidad, más teniendo en cuenta que era sábado, que los suecos hacía prácticamente diez años que no pisaban Barcelona y que en esta ocasión vienen con un line up renovado, en plena forma, y un discazo bajo el brazo como es Strength in Numbers. En mi mente y en mi entorno, estábamos ante uno de los bolos del año, pero a la hora de la verdad, efectivamente, podíamos contar con una mano la gente que bajaba de los treinta y cinco entre las 120 o 130 personas que nos debimos de congregar ahí. Señal que, de una forma u otra, y no sé bien por qué, los suecos no han sabido conectar del todo con las nuevas generaciones.

Esa tarde de sábado yo tenía dos misiones importantes. Más allá del concierto, me presenté en la Sala Bóveda a las cinco y media porque, sobre el papel, tenía una entrevista concertada con el señor Patrick Jensen, alma mater de los protagonistas de la noche. Por un lado, éste era un encuentro que esperaba con muchas ganas, ya que The Haunted es una de las bandas de mi vida y Patrick es, para mí, su miembro clave. Por el otro, se trata de una charla que ya se tenía que haber realizado en motivo de la salida del último disco de Witchery hace unos meses, pero por culpa de una nulidad técnica por mi parte le dejé casi plantado con el teléfono en la mano. Al llegar hoy a la sala con mi batería de disculpas preparada, me informaron que me fuera olvidando de ella, ya que tanto Patrick como el resto de la banda llevaban un gripón y un fiebrazo considerables que les tenía postrados en cama, y él y Jonas se llevaban la peor parte. Así que dudaban muy mucho que fueran capaces de salir del hotel hasta poco antes de empezar su concierto, como así acabó por ocurrir. Vamos a ver si la podemos hacer algun otro día, pero parece que esta charla está tomando tintes de maldición.

Entre una cosa y la otra, uno puede pensar que la cosa no pintaba muy halagüeña: una asistencia algo pobre, la banda hecha polvo y sin haber podido probar sonido en persona, dos teloneros que poca gente conocía (aunque eso no los hizo ni mucho menos peores),…. vamos, un plan algo preocupante. Pues tíos, por esas cosas que pasan, The Haunted se marcaron el bolo más brutal que recuerdo haber visto en los últimos meses, de esos que acabas perdiendo la noción del tiempo, empapado de sudor, con la adrenalina recorriéndote cada centímetro de tu cuerpo y las cervicales doliéndote hasta el miércoles. Será que me gustan mucho, es verdad, pero me juego algo a que pocos de los congregados hoy aquí te afirmarán lo contrario: los suecos lo petaron, y lo petaron mucho.

The Descent

Los encargados de dar el pistoletazo de salida a la velada fueron los vascos The Descent. Aunque en la puerta ya se estaba empezando a formar un tímido bullicio, cuando entré en la sala cinco minutos exactos antes de la hora en que estaba programada su actuación no había más que diez personas esparcidas por la pista. Por suerte, a medida que la banda liderada por Charlie y que cuenta con miembros y ex-miembros de formaciones tan reputadas en esto del melodeath como Rise to Fall o Eternal Storm avanzaba en su repertorio, la afluencia fue creciendo y, lo que es mejor, las caras de satisfacción y aprobación se extendieron hasta llegar a ser generales entre el público.

El quinteto vizcaíno demostró ser un telonero perfectamente apropiado para los cabezas de cartel de hoy gracias a su actitud jefaza y a su death metal melódico duro, violento y afilado. Más allá de a los propios The Haunted, por momentos sonaron a unos Arch Enemy o a unos In Flames endurecidos, sobretodo cuando se alcanzaban a distinguir unos sintetizadores habitualmente silenciados por la mezcla, pero la sensación general al verlos encima del escenario es que ahí había bastante más, y a mí personalmente me convencieron sin demasiados reparos.

El grueso de su repertorio se centró en el material de su segundo disco, titulado The Coven of Rats y publicado en 2016, interpretando solo un par de temas («Sacred War» y «The Day After») de su primera obra, que se remonta a 2012. La banda sonó compacta de principio a fin, desplegaron un cancionero sólido y disfrutable, se mostraron confiados y agresivos en su puesta en escena y se sirvieron de una técnica impecable para arrancar más que merecidos aplausos al final de cada tema, yendo, en general, de menos a más. Aún así, curiosamente, y al revés de lo que suele pasar en tantos conciertos, el último tema fue precisamente el que menos me convenció, introduciendo unas partes melódicas que me chirriaron un poco al lado de la contundencia de su actuación global.

Sea como fuere, un mal muy menor que no emborrona el excelente concierto de unos chicos que, además de buenos músicos, comprobé una vez tuve la oportunidad de charlar un rato con ellos que son también majísimos, así que poco más se puede pedir. The Descent se colocan de lleno en mi radar y, de rebote, en el the Science of Noise, así que ya podéis asumir que a partir de ahora irán apareciendo por estas páginas de tanto en cuanto.

Setlist The Descent:

The Warrior within
Falling from grace
New millenium spawn
Dead city gospel
Seeds of madness
Sacred war
The day after
Ten times stronger
At the foot of the monolith
The coven of rats

Norunda

El nombre de Norunda nos resultará familiar ya que, hace solo unos pocos meses, también vinieron por estos lares teloneando a los portugueses Moonspell en ese concierto que no acabó de cuajar y que presentó una entrada bastante desoladora en la Sala Salamandra. Yo tampoco asistí, por cierto, y no por falta de ganas, sino porque coincidió en fecha con la (excelente) descarga de los finlandeses Omnium Gatherum. Lo curioso del tema es que la promotora de ambas giras, N-Events, se llama en realidad Norunda Events, y cuando te fijas en la tipología de su logo e indagas un poco más no tardas en darte cuenta que es precisamente la banda liderada por Rubén Cuerdo (y concretamente él) la que se ha encargado de montar las giras tanto de Moonspell como de The Haunted. Supongo que pensaron que, ya que se tenían que pasar unos días en la carretera igualmente, qué mejor que aprovechar para tocar y dar a conocer a su banda.

He de decir que mis escuchas previas de este cuarteto no me acabaron de convencer, sobretodo porque no veía que su heavy / thrash pegara demasiado con la propuesta de The Haunted. En directo la cosa fue algo distinta, y aunque es manifiesto ante la respuesta poco entusiasta de la gente que no triunfaron tanto como The Descent (de hecho, entre parte del público ya os digo que no triunfaron nada), en directo sonaron más duros y por momentos tuvieron un rollo algo carcassero que no me desagradó. Lo que nadie les puede negar es que, sobre el escenario, demostraron confianza, presencia y una calidad técnica indudable, con especial énfasis en la actuación de Marcelo Aires, un batería espectacular y eternamente sonriente que también se encarga de las baquetas de los blackmetaleros The Ominous Circle (banda que vimos por aquí junto a Mayhem hace bien poco) y un bajista que se movió espasmódicamente por todo el flanco derecho del escenario.

Durante los aproximadamente 45 minutos de los que dispusieron fueron desgranando con algunos altibajos los temas de su único disco, Irruption (2017), hasta llegar a un buen final con la orientaloide «Sultan Killer». Al ser hoy el último concierto de la gira, recibieron la visita en plan travieso de Íñigo y de Charlie de The Descent, que les forzaron sendas birras por el gaznate y aprovecharon para meter algún que otro coro. Su descarga no estuvo mal, pero no me equivoco si digo que no acabaron de convencer del todo. Sea como sea, es una banda que no tiene más de dos años de vida y que ya es capaz de sonar la mar de compacta y contudente, así que démosles tiempo a que acaben de encontrar su sitio.

Setlist Norunda:

Face to Face
Hit You
Pushing to the Limit
Violent Street
Infoxication
Dynamite
The Only Truth
Sultan Killer

The Haunted

Acabados los que para muchos eran un par de horas de meros trámites, la sala se preparó para el plato fuerte de la noche. La última vez que el quinteto sueco se dignó a visitar Barcelona fue en 2009, presentando Versus con una formación totalmente distinta, y por ello muchos de los que se encontraban en la sala no los habían visto nunca. Por lo que a mí respecta, el de hoy iba a ser únicamente mi segundo encuentro con una de mis bandas favoritas (el primero fue en Australia hace ahora diez años, precisamente en la gira de ese mismo Versus, y lo cierto es que no acabé de salir convencido del todo).

Para matar la espera, la gente comentaba con pasión y una cierta aura de misticismo sus experiencias en las primeras visitas de la banda a la Ciudad Condal, como cuando vinieron abriendo para Cradle of Filth presentando su disco de debut o, sobretodo, cuando tocaron en la mítica sala KGB a principios de los dosmiles acompañados de unos entonces desconocidos Mastodon. Mucha batallita, pero poca juventud. Y me parece casi dramático que una banda como ésta, con una riqueza abrumante y una propuesta musical que a mí me resulta muy actual no haya sido capaz de conectar, aparentemente en absoluto, con las nuevas generaciones.

Cabe decir que después de tantos años sin pisar la península, en esta ocasión se han desquitado pero bien, con una gira que les ha llevado a hasta diez ciudades. Diez conciertos que, por lo que he oído y leído, han sido un éxito en lo musical pero no tanto, al igual que ha ocurrido aquí, en términos de asistencia y respuesta de la gente. La cita con el público barcelonés ha sido la última de todas ellas, y a juzgar por lo enfermos y fritos que han acabado, me imagino que estaban más que contentos de que este periplo llegará a su fin. Los que peor llegaban a esta cita final eran Jonas Björler, Marco Aro y Patrick Jensen, que no hicieron acto de presencia en la sala hasta poco más de quince minutos antes de que diera comienzo su actuación. En el caso de este último, los que estuvieron con él en el backstage me dijeron que estaba esperando su turno para subir al escenario envuelto en una manta y titiritando de frío. ¡Como para pedirle que me debía una entrevista!

Pero amigos, el directo tiene esas cosas que hacen que a los músicos se les pasen todos sus males (como mínimo durante una hora y media), y si no lo hubiera sabido nunca habría dicho que los componentes de The Haunted no estaban al 200%. Es verdad que, a parte de Marco y en menor medida Jonas, tampoco es que se movieran mucho (no es que el escenario de la Sala Boveda dé para mucho en este sentido, de todas maneras), pero sónicamente estuvieron absolutamente espectaculares: violentos, contundentes y precisos. Durante noventa minutos descargaron un setlist perfectamente equilibrado entre todas sus épocas (solo Versus y Unseen se quedaron sin representación) que enloqueció a un público que tuvo espacio de sobras (y lo aprovechó!) para engorilarse, dejarse ir y dejar un charco de sudor a su paso.

Personalmente, hacía bastantes meses (ahora mismo recuerdo a Dark Tranquillity hace casi un año en el Razz 2, o a Slayer y Against Me! en el Primavera Sound de 2017) que no me motivaba tanto en un concierto. Es difícil explicar con palabras la sensación, pero es como si una espiral de energía y adrenalina te fuera agarrando como una lapa a medida que pasaban las canciones, haciendo imposible resistirse a sacudir la cabeza con violencia hasta casi pegarte contra el suelo, berrear estribillos como si no hubiera mañana, soltar ruidos animalísticos o bailar espasmódicamente. Y solo cabía dar un rápido vistazo a mi alrededor para comprobar que no fui ni mucho menos el único poseído por la violenta magia de los suecos.

No sé exactamente qué me ocurrió cuando reseñé el último disco de la banda, Strength in Numbers. En esas primeras escuchas no me pareció nada del otro mundo, pero cuanto más me lo pongo más me gusta, y esos parecen ser también los comentarios generalizados entre sus seguidores. Así que me trago las palabras que escribí hace unos meses sin problema. Como suele ser habitual, empezaron el concierto con la intro de este nuevo disco, la magnífica y épica «Fill the Darkness with Black», al que la sìguió (también al igual que en álbum) «Brute Force». Salvando las distancias, un inicio al nivel del mítico «Dark Intentions»/»Bury your Dead» que escucharíamos a cabo de un rato.

Debajo de unas luces sencillamente horrorosas para los fotógrafos mediocres como yo (algo que se repitió para las tres bandas de hoy), The Haunted no se andaron con rodeos en su intención de volarnos la cabeza. Y es que con un combo «99», «Trespass», «The Flood» y «The Medication» es imposible que cualquier fan de esta banda no se volviera loco. Yo, a estas alturas, ya me podéis creer que dejé totalmente de tomar notas, y me dediqué enteramente en disfrutar del concierto y en poner cara de bobalicón. Después del subidón inicial hubo lugar para una pequeña batería de temas nuevos pertenecientes a sus dos últimos discos: «Preachers of Death», «Spark», «Trend Killer» y «Time (Will Not Heal)», que fueron recibidos con (casi) tanta pasión como sus cortes más celebrados. Y es que si bien es cierto, claro, que estos temas aún no tienen el aura que poseen sus clásicos, en directo no desentonan para nada dentro del brutal cancionero de los suecos.

El segundo gran subidón vino cuando atacaron «All Against All» y «No Compromise», dos temones impresionantes pertenecientes a rEVOLVEr en los que Marco nos demostró que se encuentra en un momento de forma vocal magnífico y que es capaz de interpretar las canciones de Peter Dolving sin ningún tipo de problema. «Hollow Ground» fue, como no, uno de los temas más disfrutados de la noche, y después del pequeño respiro que nos dieron con la sureña y pesada «This is the End» (que a mí me sigue sonando a Down), pusieron la sala absolutamente patas arriba con «D.O.A.», un tema espectacular que vio como Marco se paseaba (inevitablemente) por la barra de la sala y que, por desgracia, fue la única pincelada que pudimos escuchar de su maravilloso One Kill Wonder.

Otro temazo como «The Guilt Trip» (el corte que cierra The Dead Eye) suposo un pequeño impasse hasta que la locura se volviera a apoderar de la sala con los arriba mencionados «Dark Intentions» y «Bury your Dead», que empezaban a hacer divisar el final de la descarga. «Hate Song» alargó el éxtasis unos minutos más, con la gente al borde del colapso ante tanta tralla acumulada, «Eye of the Storm» quedó un poco rara en esta posición del setlist a pesar de ser también un gran tema, y el final con «Bullet Hole» sirvió para que nos dejáramos las últimas fuerzas, exhudaramos nuestros últimos borbotones de sudor y nos reventáramos un poco más nuestras ya de por si demacradas cuerdas vocales. Un final exhilarante para un bolazo absolutamente memorable.

No quiero ni imaginar lo que hubiera ocurrido si los miembros de la banda hubieran estado en plena forma, pero mi sensación al salir con una sonrisa de oreja a oreja fue que había vivido un concierto impresionante. Esta banda me enamora y, aunque por supuesto se dejaron un montón de temazos en el tintero, nos ofrecieron un setlist magnífico que fue capaz de cubrir (casi) todo lo que han aportado a la música extrema de este siglo, que es mucho. Confío de verdad que este line-up se solidifique (no he hablado de él, ya que llegó un punto en que dejé de fijarme en el escenario, pero el altísimo Ola Englund parece rellenar maravillosamente el lugar que dejó vacante Anders Björler) y que, por favor, no tarden otros nueve años en volver.

Setlist The Haunted:

Fill the Darkness With Black
Brute Force
99
Trespass
The Flood
The Medication
Preachers of Death
Spark
Trend Killer
Time (Will Not Heal)
All Against All
No Compromise
Hollow Ground
This Is the End
D.O.A.
The Guilt Trip
Dark Intentions
Bury Your Dead
Hate Song
Eye of the Storm
Bullet Hole

Avatar
Sobre Albert Vila 869 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.