Pain of Salvation – Panther

Nuestra Nota


7.75 / 10

Ficha técnica

Publicado el 28 de agosto de 2020
Discográfica: Inside Out Music
 
Componentes:
Daniel Gildenlöw - Voz, guitarra, mandolina, bajo, teclados, piano, samplers, batería
Johan Hallgren - Guitarra, coros, mandolina
Léo Margarit - Batería, coros, percusión, mandolina
Daniel "D2" Karlsson - Teclados, percusión, bajo, coros

Temas

1. Accelerator (5:31)
2. Unfuture (6:47)
3. Restless Boy (3:34)
4. Wait (7:05)
5. Keen to a Fault (6:02)
6. Fur (1:34)
7. Panther (4:12)
8. Species (5:18)
9. Icon (13:31)

Multimedia



Escucha y compra

Este disco en Amazon: Pain of Salvation – Panther
Todos los discos de Pain of Salvation en Amazon


Entiendo que a estas alturas cualquier fan de Pain of Salvation está curado de espantos por lo que sabrá esperar lo inesperado, y, toda sorpresa o innovación, la recibirá con buenos ojos. Tras dos años de trabajo Panther es el enésimo giro de un grupo que perdió a Ragnar Zolberg tras el enorme In the Passing Light of Day. Johan Hallgren vuelve al redil pues estaba claro que dos gallos en un gallinero se pelean. Los suecos dan la enésima vuelta de tuerca para evitar estancarse, siempre en constante movimiento. Esta vez hay saturaciones de sonido, cajas de batería opacas, un atrevido rapeado y otra gran colección de buenos momentos y temas. Han mantenido la jugada de dejar el tema más extenso para el final y en algunos de ellos han mantenido todas las credenciales que siempre les han caracterizado. Van más allá de sus límites otra vez tanto0 en composición como en sonido.

Gran inicio con la susurrante e intrincada “Accelerator” de la que se han marcado un videoclip interesante. Un poco marca el camino a seguir. Letras imaginativas y mucho sentimiento por parte de un siempre admirable Daniel Gildenlöw. Los coros envolventes y los mil detalles técnicos se suceden y aquí dominan los juegos de volúmenes y texturas. Hay atmósferas opresivas. Steel guitar para iniciar “Unfuture” con saturación de sonido, especialmente en la caja de Léo Margarit. Bonitas bases pre-grabadas poniéndote en situación: la bienvenida a un nuevo mundo. Está claro que la propuesta de esta banda sueca es propia y de que difícilmente vas a encontrar grupos similares en cuanto a sonido. Los agudos finales de su vocalista están al alcance de muy pocos. “Restless Boy” es el segundo single con ritmos maquinales y voces robóticas. Atención a los detalles progresivos pues son de una originalidad tremenda. Tempos enfermizos y juegos constantes no aptos para la mayoría de públicos. Justo lo que espero de una banda como ellos.

Quizá sea “Wait” el corte más accesible y bello con estribillo muy definido y ese piano clásico de entrada. El bajo de Daniel “D2” Karlsson está muy presente en una composición que tiene enormes números de erigirse como un nuevo clásico. En “Keen to a Fault” el bajo dibuja una telaraña para sustentar otra canción original con otro entramado de guitarras acústicas y voces dobladas. “Fur” es un interludio de apenas dos minutos, bastante sideral, aunque el despegue estelar viene de la mano del tema que da título al disco. Impresionante demostración de que esta agrupación no tiene límites estilísticos y de que difícilmente nadie arriesga tanto. Imaginar esto en directo está entre la blasfemia y la genialidad. Y es que por mucho que no lo soportes nadie podrá decir nunca que no suena a Pain of Salvation. Se hace difícil llegar a definir esta pieza con palabras…  En “Species” hay un mix entre Radiohead y su legado más el sonido propio de este disco. Definitivamente a muchos no les gustará este peculiar sonido de caja. Finalizan con un gran y extenso tema al que dotan de ese bonito piano de inicio tan evocador. Hay uno de los solos más logrados de toda su carrera, gentileza de Johan Hallgren, y consiguen uno de los momentos más bellos de esta obra tan variada, libre y colorista.

Valientes, amantes del riesgo, diferentes y sin miedo alguno a críticas o a lo que sea. Pain of Salvation no solo son una de las más grandes bandas de rock progresivo de la actualidad sino de la historia. Están en constante movimiento, viento en popa a lo desconocido y amarrando en cada puerto en forma de disco. Mantienen el ancla amarrada a su legado y son capaces de marcarse temas, digamos, “más de lo que uno espera de ellos” llegando a enamorarte. Pero se lanzan a pecho abierto hacia terrenos pantanosos evitando repetirse. Poco o nada tiene este disco con el Entropia, los Road Salt o Scarsick. Y eso es lo que amamos quienes les seguimos que te sorprendan en cada entrega. Vale, me quedo con In the Passing Light of Day, pero aplaudo a rabiar esta obra a la que le hay que dejar tiempo y darle escuchas.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 436 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.