Nocturnia – La Tempestad

Nuestra Nota


7 / 10

Ficha técnica

Publicado el 23 de septiembre de 2019
Discográfica: Duque Producciones
 
Componentes:
Alberto Symon - Voz
Salvador González - Guitarra
Roberto Moreno - Guitarra
César Arroyo - Bajo, coros
José Roldán - Batería
José Gómez-Sellés - Teclados

Temas

1. Siempre Hay un Lugar (4:14)
2. Cenizas (feat. Alberto Rionda) (4:26)
3. Negro Sentimiento (4:20)
4. Tempestad (3:19)
5. Leviatan (4:36)
6. Estigma (4:40)
7. Héroes de Bronce (6:14)
8. Ahora que no Estás (4:44)
9. Hijos de la Derrota (4:37)
10. Solo un Instante (3:37)
11. Soy la Tormenta (5:04)

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Os voy a contar un secreto, llevo tiempo dándole vueltas al nombre de Nocturnia y no sabía porqué que me sonaban. Ahora que me he puesto a escribir esta reseña e indagar un poco en la discografía y biografía de la banda Toledana (por cierto qué mejor zona para ser heavy que el lugar donde históricamente procedían las mejores espadas además de poseer una rica historia medieval) he dado con el dato que me rondaba, aunque posiblemente much@s de vosotr@s ya supierais que es lo que voy a decir. ¿Recordáis al ganador de La Voz de 2012? Sí, un greñudo grandullón y guapete que respondía al nombre de Rafa Blas, pues en 2012 fue el cantante de Nocturnia, bajo el nombre de Rafael Carpena, en el disco Sin retorno (2012). Paradojas de la vida, eso fue lo que ocurrió, que no retornó para emprender carrera en solitario tras ganar el concurso televisivo. Pues después de mi comida de tarro, voy al disco en cuestión.

La Tempestad (2019) es el séptimo trabajo, si contamos un EP de 2004, de la banda toledana. Actualmente formados por Alberto Symon (voz), Salvador González y Roberto Moreno (guitarras. Ambos hasta este disco), César Arroyo (bajo y coros), José Gómez-Sellés (teclados) y José Roldán (batería) se caracterizan por su heavy / power metal en el que las melodías y las letras, con aura pop, atrapan al oyente si somos receptivos al estilo.

Es cierto que en algunos momentos han llegado a parecerme demasiado edulcorados, dato curioso si tenemos en cuenta que todos los miembros han pasado o pertenecen activos en bandas de estilos tan dispares como el thrash, groove o death melódico. Sirva como ejemplo su bajista, César Arroyo, quien perteneció a Supra, banda de thrash / death metal por la que también militaron como guitarristas Leo Jiménez y Rufo Cantero (Stravaganzza, Leo Jiménez).

Bajo la mano de Alberto Rionda (Avalanch), encargado de la producción y todo el trabajo a los controles, también colabora en el solo de “Cenizas”, una de sus canciones destacadas, nos topamos con once canciones repletas de melodías en la que destaca el omnipresente teclado y la melódica y versátil voz de Alberto Symon.

El inicio, con “Siempre Hay un Lugar”, es clásico power metal melódico y galopante que nos dará alguna pista de lo que nos vamos a encontrar si no conocíamos su propuesta. Pero ya os digo que no todo va a ir en la misma línea.

En “Ceniza” encontramos la colaboración de Alberto Rionda en el solo central, pero eso no es lo más destacado. Es una de las canciones que más se me han clavado en el cerebro, pues su teclado inicial (muy discotequero, si se me permite el adjetivo) y los guturales de César, como contrapunto a la limpia voz de Symon, convierten esta canción en una de las más destacadas del disco. Dicha dupla vocal es un recurso que se repetirá durante todo el disco.

Tengo un problema con las canciones que finalizan con fade out, me da la sensación de quedar incompletas. Es un sentimiento personal que seguramente pocos entenderán, pero es un recurso que creía poco utilizado y al que siempre me ha costado acostumbrarme. Eso precisamente me ocurre con “Negro sentimiento”. Canción que tiene una segunda voz susurrada que más nervioso me pone, jugando con melodías pop que se salvan por el galope guitarrero.

“Tempestad” juega con un sonido más gótico, sirviendo para que Symon se luzca en cotas más altas apoyado de nuevo por los desgarradores gritos de César.

Con “Leviatan” y “Estigma” rescatan el sonido power metal más clásico para afortunadamente llegar a “Héroes de Bronce”. Canción que rompe la dinámica de todo el disco, que junto a la anteriormente citada “Cenizas”, es una de mis favoritas por ser totalmente diferentes. El inicio de César a los guturales acompañado por Alberto en su contraste más limpio es de quitarse el sombrero. Pesada y melódica, con una pomposidad otorgada por la orquestación de los teclados, sirve para completar una de las mejores canciones del disco. No sería descabellado aconsejar a la banda que continuase por estos derroteros en un futuro próximo.

Volvemos al sonido clásico con el medio tiempo de “Ahora que No Estás” para galopar con “Hijos de la Derrota” y el hard & heavy de “Solo un Instante”.

Se agradece que finalicen con una canción repleta de cambios de ritmos y matices como “Soy Tormenta”. Aquí vuelve a mezclarse lo ofrecido en la anterior “Héroes de Bronce”, aunque menos oscura. Buen sabor de boca para finalizar un disco variado que, en ocasiones, se aleja del clásico sonido del género.

Sería un acierto que pudieran continuar con esta dinámica. Evitarían caer en el mismo saco de un estilo, en mi opinión, saturado en el que es difícil destacar sin una apuesta atrevida.

Buen y tardío descubrimiento por mi parte, como ya me ocurriera con sus compañeros de sello Arenia.

¡Salud y heavy metal!

Abel Marín
Sobre Abel Marín 136 Artículos
Músico frustrado, escritor bloguero ocasional y amante del metal en su variedad de estilos. Vivo con la esperanza de poder llegar a viejo acudiendo a salas de conciertos y festivales. Si los rockeros van al infierno, que me guarden sitio y una cervecita. Salud y Heavy Metal.