Mötley Crüe – Dr. Feelgood: 30 años de excesos y rock ‘n’ roll

Ficha técnica

Publicado el 1 de septiembre de 1989
Discográfica: Elektra Records
 
Componentes:
Vince Neil - Voz, guitarra, armónica, shakers
Mick Mars - Guitarra, coros
Nikki Sixx - Bajo, coros, órgano, piano
Tommy Lee - Batería, coros

Temas

1. T.nT. (Terror 'n Tinseltown) (0:42)
2. Dr. Feelgood (4:50)
3. Slice of Your Pie (4:32)
4. Rattlesnake Shake (3:40)
5. Kickstart My Heart (4:43)
6. Without You (4:29)
7. Same Ol' Situation (S.O.S.) (4:12)
8. Sticky Sweet (3:52)
9. She Goes Down (4:38)
10. Don't Go Away Mad (Just Go Away) (4:40)
11. Time for Change (4:58)

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La década de los 80 estaba llegando a su fin. La edad del cabello decolorado, del maquillaje en tonos pastel, de los pendientes de neón y de los leggings de leopardo se desvanecía, pero la música que ilustraba la década estaba lejos de terminar. El glam metal copaba las emisoras de radio y el trabajo de Mötley Crüe ayudó a popularizar aún más el género. La banda destacó por llevar el tan famoso lema de «sexo, drogas y rock ‘n’ roll» al más extremo de los extremos, y con su quinto álbum de estudio, Dr. Feelgood (1989), esos temas seguían estando a la orden del día, en el punto de mira.

El grupo más rebelde de la historia del rock comenzó a dar sus primeros pasos en, como no, la ciudad Los Ángeles, donde se les abrieron las puertas de la fama, primero local y poco más tarde mundial, global, planetaria, universal. Desde el nacimiento de la banda, la química entre sus cuatro componentes funcionó bastante bien, y este álbum (bastante innovador si lo comparamos con sus cuatro primeros trabajos) es una buen ejemplo de lo que les hizo tan y tan populares. Con la inquietud de Tommy Lee tras la batería, la voz aguda tan característica de Vince Neil, el dominio de las seis cuerdas de Mick Mars y las habilidades al bajo de Nikki Sixx, la banda parecía prácticamente imparable. Eran un equipo que parecía tener un don para amasar música talentosa a la par que pegadiza, pero también crearon un aspecto único en la escena del glam metal que les hizo atractivos y, su sonido, más pesado.

La canción «Dr. Feelgood», que fue el primero de los cuatro singles que se extrajeron del álbum y probablemente una de las canciones más memorables en la historia de la banda (aparte de, obviamente, «Girls, Girls, Girls», «Shout at the Devil» o «Wild Side»), tiene un tono denso y habla, como no, sobre el tema de las drogas que tanto se repite en sus temas. La letra dice:

“Jigsaw Jimmy he’s runnin’ a gang, but I hear he’s doin’ OK. Got a cozy little job, sells the Mexican mob, packages of candycaine”

La canción deliberadamente enfatiza la escena de las drogas de los años 80 y después de su lanzamiento alcanzó el número 6 en el Billboard’s Hot 100, convirtiéndose en el primero de sus temas que se colaba en un Top Ten. Es, de hecho, su tema mejor clasificado hasta el día de hoy. En 2009, VH1 la ubicó en el puesto número 15 en su ranking de mejores canciones de hard rock de todos los tiempos.

Mötley Crüe, como os decía, extrajo cuatro singles de este Dr. Feelgood, y dos de ellos tocan el tema de las drogas. Su segundo single, «Kickstart My Heart», no solo demostró la maestría de Mick Mars como guitarrista, sino que le sirvió a la banda para mostrarnos su pasión, su entusiasmo por la música, hasta el punto de que el tema de la droga nos lo cuelan secretamente bajo el asfalto de la canción. La introducción de la canción por sí sola aumenta la adrenalina en el oyente y se mueve a un ritmo rápido continuamente, dejando al público lleno de energía, con la maquinaria a tope, y entusiasmado hasta el final. Es, fácilmente, una de las mejores canciones de toda su discografía y, por descontado, su mejor melodía. Nikki Sixx escribió la letra después de que fuera devuelto a la vida tras su célebre sobredosis.

La banda podría definirse como un grupo de jóvenes anarquistas que ansiaban el sabor de la rebelión y la adrenalina. Además del tema de las drogas, la banda también habla (quizá un pelín demasiado) sobre el sexo y los múltiples y variados atractivos del sexo femenino. Las canciones «Slice of Your Pie», «Rattlesnake Shake» (no confundir con el tema del mismo nombre de Skid Row), «Sticky Sweet» y «She Goes Down» no dejan mucho espacio para la imaginación de la audiencia: solo los títulos ya huelen a sexo.

Por supuesto, no podemos olvidar las baladas, curiosas pero memorables, que generaron las bandas de glam metal de la década de los 80. Mötley Crüe, una panda de golfos notoriamente conocida por su comportamiento pendenciero, también tuvo un lado suave y expulsó sus sentimientos en «Without You», que (no es sorprendente) fue otro single (el tercero) de Dr. Feelgood. La letra dice:

“Without you in my life, I’d slowly wilt and die, but with you by my side, you’re the reason I’m alive”

Pero, en general, el álbum pierde fuerza a medida que avanza, y esa es su única debilidad. La segunda mitad del álbum, lo que en su día fuera la cara B, se aleja de las melodías, de los riffs más potentes en favor del almíbar y el sentimentalismo. «Time for Change», el peor tema (con diferencia), pone el broche final al álbum. Esos sintetizadores son cursis y horribles y no ayudan en nada. ¿De qué va esta canción? Según una entrevista para la Rolling Stone, Sixx ni siquiera lo sabe. La canción, eso sí, tiene un coro decente, pero ponerla al final del álbum significa que Mötley Crüe perdió la oportunidad de oro de terminar su carrera de los años 80 con una canción tan superlativa llamada «Don’t Go Away Mad (Just Go Away)», su cuarto single.

Este es un álbum que realmente ilustra la naturaleza y el modus vivendi de la banda. Solo su portada ya expresa que las aguas no están calmadas y peligro (una característica que la banda continuó incorporando a sus vidas fuera de los escenarios). Después de múltiples experiencias cercanas a la muerte, la sobredosis de Sixx y el accidente automovilístico de Neil que le costó la vida a Nicholas “Razzle” Dingley, batería de Hanoi Rocks, la banda de música más peligrosa entregó quizás su álbum mas perverso y con un mejor sonido. Dr. Feelgood toma como ejemplo temas como «Wild Side» y «Girls Girls Girls» e intenta impregnar con ese sonido todo el disco. Cuando el motor del álbum se pone en marcha, y vuelvo a poner como ejemplo la pista que le da título, la banda suena como un tren de carga. El productor Bob Rock (Metallica -de hecho, los de San Francisco le reclutaron para producir su Black Album (1991) tras ver lo que había conseguido con Crüe-, The Cult, Aerosmith, Bon Jovi… ¡y 311!) adquirió su condición de productor superestrella con este trabajo al agregar un músculo impresionante al bajo de la banda. El bajo de Sixx, junto con la batería de Lee, hacen que la base de este álbum suene como los pasos de Godzilla mientras reduce Los Ángeles al polvo. ¿Tan majestuoso resultado tendrá algo que ver con el hecho de que este fue el primer álbum que contó con los servicios de unos Mötley Crüe sobrios…?

Mötley Crüe creó un álbum lo suficientemente contundente como para describir el estilo de vida del rock ‘n’ roll, pero que sin darse cuenta les describió como personas que buscan vivir la vida a tope. Dr. Feelgood es una más que notable antología de los talentos que surgieron en Los Ángeles durante la década de los 80 y debido a su calidad musical, actitud y mensaje que fácilmente son un reflejo de la década, es un álbum que seguirá siendo parte de la historia de la música.

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 346 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.