Monomanic – Lágrimas

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 25 de julio de 2022
Discográfica: Autoeditado
 
Componentes:
Pablo Mellado – Voz, bajo
Oliver Strosetzki – Guitarra
Georg Bruchner – Batería
Raphael Höps – Órgano, sintetizadores

Temas

1. Angry Old Men (5:34)
2. Lágrimas (6:07)
3. Soul Baggers (6:09)
4. Kingdom of the Sun (3:53)
5. Tierra quemada (5:54)
6. Lords of Nothing (5:29)
7. Medusa (5:27)

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Si tenemos que hablar de un tal Pablo Mellado, vamos a hablar de lo que comúnmente se conoce como un culo inquieto. Su pasión por la música hace que, a veces en estas tierras y otras en Alemania, el bajista lleve cerca de cinco lustros militando en numerosas y muy variadas bandas: ha repartido vibrante rock con Thunder and Blitzkrieg o Cream of the Grap; también formó parte de proyectos más orientados al punk como Smack, Girls and Glory, The Well Off o, durante un breve período de tiempo, Porco Bravo. Y tuvo tiempo de alejarse de ambos estilos durante su estancia en BarbieQ. En resumen, desde finales de los 90, Pablo no se ha aburrido, y ha intentado que el resto tampoco lo hiciéramos. Y por lo que parece, su intención a día de hoy sigue siendo la misma, pues ha decidido hacer equipo con cierto batería alemán y echar a rodar una nueva bola de nieve.

El susodicho batería, Georg Bruchner, es tan activo y ecléctico como su nuevo compañero de andanzas, pues en los treinta años que lleva en activo se ha encargado de sembrar donde pudiese estilos tan dispares como el doom, el indie o el stoner rock bajo el estandarte de bandas entre las que figuran nombre como In June, Mortum o Dune Pilot, entre otros.

Y cuando dos artistas tan inquietos y volubles como ellos se juntan, ¿qué es lo que puede salir de la suma? Pues un proyecto alejado de cualquier camino que hayan recorrido anteriormente recorrido alguno de los dos. Lo de “zona de confort” no va con ellos. Y dicho proyecto se presenta al fin, bautizado como Monomanic, con Lágrimas, un trabajo cuidado al detalle de lo que se podría enmarcar dentro del heavy rock, pero repleto de pequeñas pinceladas que acaban dando a cada corte un aspecto polifacético que nos hace permanecer atentos durante cada compás.

El primer paso de este viaje nos lo hace dar “Angry Old Men”, en la que no tardan en hacerse evidentes las influencias clásicas de la banda, adaptándolas a la perfección a nuestros tiempos. Desgarradora y llena de sentimiento en su primer tramo, hasta evolucionar en una dosis irresistible de energía instrumental en el siguiente, sirve para que el cuarteto haga una entrada por la puerta grande.

“Lágrimas”, cargada de un carácter más pesado, da un punto melancólico y envolvente, rematado por un toque de agresividad que corre a cuenta del sonido ligeramente garajero que adopta en algunos momentos la guitarra, hasta ceder el protagonismo a las teclas, rematando el tema como si el espíritu de los Purple hubieran tomado las riendas por unos minutos.

La psicodelia sale a escena en “Soul Beggars”, en la que los sintetizadores se encargan de que la atmósfera se vuelva casi cinematográfica, hasta ceder el paso a “Kingdom of the Sun”, donde vuelve a ponerse en primer plano el hard rock más contundente.

Encontramos un segundo tema cantado en castellano, “Tierra Quemada”, que se desmarca un poco de la línea de sus compañeras de álbum durante su primera mitad para retomar el sonido Monomanic después y fusionarse con “Lords of Nothing”, que va cogiendo forma de manera casi imperceptible hasta presentarse como una descarga cuyos inesperados virajes no nos van a dar descanso ni por un instante.

Para mantenernos vibrantes hasta el último momento, “Medusa” pone un punto final de la única manera que podría ponerse: a lo grande. Rebosante de facetas, de pequeños detalles que evidencian la atención que la banda pone en sus composiciones, logrando un resultado punzante y absolutamente arrollador.

Podría decirse que lo que Monomanic han puesto sobre la mesa es un compendio de géneros que abarcan cinco décadas de historia, pero aunque suene irónico, eso sería simplificar bastante lo que el cuarteto ha logrado. La forma de entender e interpretar dichos géneros, unirlos y darles una personalidad propia, hacen de este Lágrimas uno de esos lanzamientos que todo amante de cualquier rama del rock debería escuchar con atención al menos una vez. Y aviso de que acabarán siendo más de una.

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Sobre Puti Allin 93 Artículos
Melómano empedernido desde la más tierna infancia (lo de tierna es un decir). Todo lo demás que haya que contar, lo contaré sin problema en presencia de mi camarero.