Crónica y fotos del concierto de Mägo de Oz - Sala La Mirona (Girona), 2 de febrero de 2019

Mägo de Oz en Girona: a la bruja aún se le levanta

Datos del Concierto

Bandas:
Mägo de Oz
 
Fecha: 2 de febrero de 2019
Lugar: Sala La Mirona (Girona)
Promotora: White and Bright
Asistencia aproximada: 1.700 personas

Fotos

Fotos por Xavi Arqués

¡Ep! No se me tiren al cuello, que todo tiene una explicación, incluso el desafortunado título de este artículo. Luego ya lo descubriremos, pero de momento digamos que celebrar 30 años de carrera es un motivo más que justificado para embarcarte en una gira que te lleve por medio mundo, y eso es lo que Mägo de Oz ha estado haciendo durante los últimos meses. De hecho lo estuvo haciendo hasta el 2 de febrero, fecha en la que se basa esta crónica, la del último show de una gira que ha contado con unos 75 conciertos, dato que se hastiaron de repetir. Pero dejémonos de cosas y vayamos al grano.

La Mirona, quizá la sala gironina por excelencia. Esta vez entera, sin división, y prácticamente llena a rebosar. Es decir, casi 1.800 personas (el aforo máximo, según los cartelitos de la propia sala) y habiendo tocado el día antes también en Catalunya. Critiquemos lo que nos dé la gana a los madrileños, pero los hechos y los números son fríos e incontestables. Aunque la espléndida juventud de Mägo de Oz ya pasó, el grupo sigue teniendo tirón. Quizá ya no llenen Las Ventas como en su día, no lo sé, pero siguen gozando de buena fama.

El público era tremendamente heterogéneo. Desde gotiquillos vestidos alla Txus di Fellatio hasta chicas monas con toda la pinta de irse a un sucedáneo de Pachá una vez concluyese el bolo. Hay a gente, en especial a los más trues del estilo, que esto les molesta y que siguen pensando que el metal, en cualquiera de sus vertientes (incluso el rock) debería ser coto privado de unos pocos. Afortunadamente y gracias a Dios yo no me encuentro entre ellos, así que les dedico una peineta y un gran “que os jodan” a todos los cerrados de mente. Pero bueno, que me voy por las ramas. Por recapitular, decir que la sala presentaba un aspecto tremendamente hermoso.

A las 23 horas en punto (mala hora para que empiece un show, demasiado tarde) las luces desaparecían, señal inequívoca de que la cosa estaba a punto de empezar. Y las notas de “Maritornes” así lo demostraron. Lo primero a destacar: 30 años no pasan en balde para nadie. Aún recuerdo cuando seguía al grupo, antes de 2002, ver aquellas melenas al viento. Ahora son calvas, gorros para camuflarlas y panzas de felicidad (como la mía). Zeta ejerció de director de escena, y lo hizo con sobradismo. No, no me refiero a que cantó bien (que lo hizo, aunque está lejos del José de los buenos tiempos), sino que mostró una chulería castiza que, para mi gusto, sobraba completamente. Lo siento mucho, pero es que aún no ha empatado con nadie este señor, y quizá una cura de humildad, o no tomar ciertos patrones, le vendrá bien.

El cuarteto inicial fue demoledor para los que nos gustaban los Mägo de antaño. A la mencionada “Martirones” le siguieron su primer gran hit “Molinos de viento” (con confeti llenando el escenario), “El lago” (quizá el mejor tema de su carrera) y un “Alma” que sonó atronadora. Zeta, como ya he dicho, estaba en su línea, sin destacar como el antiguo cantante pero sin desentonar. Txus a lo suyo, fumando de vez en cuando y mostrando que, como instrumentista, no es la panacea, aunque sí hay que destacar que con el paso de los años ha mejorado un poco. El dueto de guitarra de Carlitos y Frank, pues como hace 20 años, al igual que Fernando, su enésimo bajista, aunque se mantuvo en un segundo plano, al igual que Javi Díez a los teclados y guitarra (seguramente el mejor instrumentista del escenario) y una Patricia Tapia totalmente desaprovechada. Prácticamente todo el rato estuvo a la vera de la batería, sobre un escenario, al estilo gogó, pero a la que pudo demostró que, si le dejan, se come el mundo. Muy superior al cantante principal en cuanto a voz, presencia, capacidad de mover masas y actitud. Enorme la menuda cantante.

La sala respondía tremendamente bien. El público saltaba, cantaba y acompañaba a la banda de una forma que no hubiese imaginado, tanto en estos temas clásicos como en otros, como “Samael”. Esta es ya de una época en la que prestaba nula atención a los Mägo, pero quedó la mar de resultona.

En este momento Frank cogió la acústica y empezaron las primeras notas de “El cantar de la luna oscura”, y a un servidor se le erizaron los pelos. Lástima que fue la única canción presente del enorme Jesús de Chamberí.

Zeta presentó el siguiente tema diciendo que lo único que pretendían es que su público, mientras los escuchaba, fuese un poco más feliz, y así sonó “H2OZ”, que me parece a mí que tiene muy mala leche. “El atrapasueños” y “La costa del silencio” rememoraron el Gaia, el último disco que escuché, y de nuevo (y para mi gusto), se dejaron mejores temas del álbum en el tintero.

Le tocó el turno de presidir el escenario a Patricia, y no dejó de demostrar lo ya mencionado. Menuda capacidad. Ojalá alguno de sus proyectos tenga la repercusión que su talento merece. Cantó “Y ahora voy a salir” tras unos bailecitos de Moha (a lo Fornite) y el flautista (a lo Carlton). Luego… la mejor intro que he escuchado en mi vida, esta seguido de esto dio paso a una “Posada de los muertos”. El público se lo pasó en grande.

Lo músicos iban a los suyo, demostrando que a lo largo de estos 30 años han cogido unas tablas que sus haters les negarán ad infinitum. “Siempre” y “Sueños dormidos”, esta última a dúo, fueron, quizá, el momento más flojo del concierto, pero sirvieron para que, de nuevo Patricia, se luciese absolutamente cantando al estilo más operístico el medley “Opera Mortis” (“O mio bambinno caro” y la sempiterna “Nessu, dorma”) que la acabó con semejantes gritos puramente rockeros. La madre que la parió…

La cosa iba acabando. Javi demostró su clase al teclado, quedándose solo en escenario y haciendo las delicias del público. Luego… el bochorno.

Txus levanta amores y odios. Desde luego yo no le amo, pero tampoco le odio. Digamos que le aborrezco tremendamente y le considero uno de los personajes más nefastos de la escena rockera nacional, incluso internacional. Para alimentar su ego, y como es costumbre, se presentó en el escenario para darnos sus discursos. Que sí, que ya sabemos que visca Catalunya y que lo que quieres es que seamos felices, que si en 30 años ha habido mil batallitas, pero estos ataques de reclamar mimos y atenciones sobran. Incluso aunque sean para pedir aplausos a todo el staff y a su polla (literalmente). Tras decirnos que a sus 49 años sus erecciones son como las municipales, cada cuatro años, hizo subir a escena a una muchacha de pamplona (y creo que amiga del grupo) que estaba de despedida de soltera. Moha y Zeta le hicieron contar un chiste, pero creo que el chiste fue todo este rato de absoluta vergüenza ajena.

La velada acabó con dos clásicos de disco que les llevó la fama, el Finisterra. “Hasta que el cuerpo aguante” sonó muy bien, y “Fiesta pagana” no estuvo mal. Luego… la despedida más fría que recuerde.

Fue un buen show, es innegable. La gente salió muy contenta y Mägo de Oz demostraron que siguen teniendo fuelle, ganas y un público fiel. Para un servidor, cuyo último disco que escuchó tiene más de 15 años, el setlist era mejorable. Canciones como “El fin del camino”, “Hasta que tu muerte nos separe” o “Jesús de Chamberí”, las tres del disco homónimo, o “El santo grial” o “Requiem” de La Leyenda de la Mancha son clásicos que nunca deberían faltar, pero claro, nunca llueve a gusto de todos y hacer una selección de dos horas con una quincena de discos tiene que ser difícil.

En definitiva, los de Txus demostraron que, aunque sea cada cuatro años, con viagra y de vez en cuando dando algo de vergüenza ajena, aún se les levanta. ¡Por otros 30!

Setlist Mägo de Oz:

Maritornes
Molinos de Viento
El Lago
Alma
Satanael
El Cantar de la Luna Oscura
H2Oz
El Atrapasueños
La Costa del Silencio
Y ahora voy a salir (ranxeira)
La Posada de los Muertos
Siempre (Adiós Dulcinea – Parte II)
Sueños Dormidos
Opera Mortis (O mio bambinno caro / Nessun dorma)
El Poema de la Lluvia Triste
Remember Me / He’s a Pirate
Hasta que el Cuerpo Aguante
Fiesta Pagana

Xavi Prat
Sobre Xavi Prat 170 Artículos
Llevo en esto del heavy más de media vida. Helloween y Rhapsody dieron paso a Whitesnake y Eclipse, pero Kiske sigue siendo Dios. Como no sólo de música vive el hombre, la literatura, Juego de Tronos y los tatuajes cierran el círculo. Algunas personas dicen que soy el puto amo, pero habrá que preguntarles por qué.