Las 5 canciones más rockeras sobre hoteles según… Jordi Tàrrega

Este 2020 no está siendo el año favorito por nadie ni mucho menos… Es un desastre a todos los niveles y nos podríamos quejar sobre la falta de conciertos, pero, habiéndose perdido vidas humanas, es lo de menos el quedarnos sin nuestro pasatiempo favorito. Al igual que muchos, he tenido que cancelar reservas en hoteles de festivales y creo que no seré el único. Villena, Santa Coloma, Calella, Madrid, Galicia o Gasteiz no van a tener la peregrinación habitual. La invasión melenuda de camisetas negras y tatuajes queda aplazada para 2021, y bueno, veremos si podrá darse a término pues nada está claro.

Viendo esta plaga de cancelaciones creo que tocaba hacer un homenaje a esas camas en las que reposa nuestro cuerpo cuando terminamos la dura jornada de conciertos. Zonas de acampada, moteles, cajeros… Tampoco es que haya muchas canciones sobre dichos sitios, pero haberlas haylas. Un hotel también es un escenario típico de las estrellas del rock. Tirar una tele por la ventana, terminar las existencias del mueble bar o pegarse la fiesta padre mientras tus habitaciones contiguas llaman a recepción son clásicos. También improvisar un partido de futbol tirando ventana abajo los muebles que molestan al puro estilo Led Zeppelin. También es sitio para atrincherarse a cazar una foto o un autógrafo o un hábitat de groupies masculinos y femeninos. Los hoteles y el rock están hermanados para toda la eternidad y han inspirado canciones legendarias. Aquí van cinco:

Europe – Seven Doors Hotel

A pesar de que dediqué a Europe una canción perfecta como es “The Final Countdown” os tengo que confesar que mi tema favorito de los suecos es “Seven Doors Hotel”. Esta maravilla estaba en su disco debut en el que ya puedes ver que este grupo era especial. Sabían de su potencial pues fue su primer single en la vida y en Japón fue todo un exitazo llegando al top 10. Joey Tempestla escribió tras visionar la película de terror italiana The Beyond y es tan mítico el inicio a piano como el cantarín estribillo. Es también de las primeras composiciones que compusieron y el solo de Norum tiene una inspiración neoclásica evidente. Era 1983 y el mundo estaba rendido ya a Yngwie Malmsteen. Heavy metal de primera con muchísima carga melódica. Que no la toquen cada noche es un pecado.


Leonard Cohen – Chelsea Hotel Nº2

Palabras mayores… Puedes ser un fanático de Accept y Judas Priest, incluso de Amon Amarth, pero al César lo que es del César. Me cabreé con la dirección de la revista cuando se me negó ir al concierto de Mr. Big pues tocaba cubrir para Guitarra Total, el mismo día, un concierto de Leonard Cohen. Como diría el gran Manzano… se me cayeron los cojones en el suelo. Absolutamente mágico y uno de los tres mejores conciertos que haya visto en mi vida. El gran caballero, una de las personas más comedidas del negocio, relató un encuentro sexual con Janis Joplin en esta canción en 1974. Una rareza dentro de una rareza, pues hay detalles de una felación de una diva del rock por parte de uno de los caballeros más excelsos del mismo. Brillante, hay mil versiones de Lana del Rey, Rufus Wanwright, Kristoffer Gildenlöw… Nunca una mamada dio para tanto… a excepción de Bill Clinton.


Eagles – Hotel California

Vale, este tema merece posiblemente todo un reportaje para ella sola (y lo tendrá). Es la sublimación de Eaglesy la más perfecta simbiosis entre folk, country y rock posible. Es eterna y no es para menos. Cada vez que la escucho el vello se me pone de punta, y reconozco que, a diferencia de muchos clásicos trilladísimos, sigo escuchándola de pe a pa. Es como la Sagrada Familia de Gaudí, siempre que te fijas en ella descubres algo nuevo. Lo evocador del contenido, la inmortal línea vocal o el excelso solo de guitarra la hacen única. A ello añádele esos coros estratosféricos, la conexión con el diablo, la mítica portada o que es el baterista el que canta. Ha sido 26 veces disco de platino en Estados Unidos por lo que estamos hablando de una de las cimas musicales de la humanidad. Se ha escrito tanto que hay teorías delirantes sobre la letra acerca del diablo o del canibalismo. Le dedicaremos más espacio en otro reportaje, pero si hay una canción sobre hoteles es esta. Me compré el vinilo sólo para contemplar esa portada. Con esto está todo dicho.


Chris Isaak – Blue Hotel

He tenido el grandísimo honor de poder vivir en directo a Chris Isaak dos veces en Azkena y de verdad que es toda una experiencia. “Blue Hotel” es junto con “Wicked Game” uno de esos momentos maravillosos de un fenómeno de voz privilegiada vestido como si estuviera tocando en Las Vegas con un traje, entre torero y croonerdefinitivo. Todo lo que rodea a Chris Isaak es maravilloso, y más cuando apareció en la peli de Twin Peaks. Es una de las voces más sexuales nunca conocidas y alcanza el clímax en esta maravilla. El riff de guitarras es atemporal y la cadencia hipnótica del tema te traslada al recibidor del hotel en el que uno puede intentar ligar. La canción invita a ello sin importar si sólo hay el botones o el celador de noche, te invita a hacerlo. Existen pocos temas con esta carga sexual y los otros existentes son también de Chris Isaak. Este tema llama a la naturaleza salvaje del conquistador. Una maravilla que acaricia la entrepierna y hace aflorar lo salvaje.


El Reno Renardo – Festival

Vale, íbamos muy bien, pero aquí hay que dar cabida a todos. De los 25 para arriba no pude permitirme hoteles por lo que la zona de acampada era mi hábitat natural hasta que pude permitirme una habitación de hotel. A mi el Reno Renardo nunca me han entusiasmado (en directo) a pesar de que les reconoceré mil-y-una cosas buenas de ellos. Es imposible hacer un retrato más fidedigno de lo que supone ir a un puto festival de heavy metal con un presupuesto apretado más allá de esta canción. Los vascos definen perfectamente todos y cada uno de los momentos menos glamourosos de lo que te encuentras en el día a día de un festi del metal. Dónde cagar, las temperaturas africanas, seguratas expeditivos… Los hijos del rock comemos jamón york. Y os lo dice un superviviente de Wacken 16 veces. Ahora ha mejorado, pero en los 90 era lo que exponen el Reno Renardo aquí, por mucho que sea Alemania.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 374 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.