La previa de Science of Noise: SKID ROW

Datos del Concierto

Bandas:
Skid Row + Double Crush Syndrome
 
Fecha: 26 de mayo de 2018
Lugar: Sala Salamandra 1 (L'Hospitalet de Llobregat)
Promotora: Madness Live! / Inspired Artists Agency

Precio anticipada: 27.50 €
Precio taquilla: 30 €
Venta de entradas:
https://ticketmadness.es/inicio/109-skid-row-double-crush-syndrome-barcelona.html

Horarios:
Por confirmar

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Skid Row:





Double Crush Syndrome:



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De la mano de Madness Live! podremos vivir una noche de auténtica descarga rockera a base de hits de esos de beber cerveza mientras agarras a tu chica por la cintura.

Los eternos aspirantes a alzarse con el trono de reyes del hair metal, unos Skid Row v3.0, se dejarán caer, una vez más, por nuestras tierras para darnos lo que les pidamos. Es decir: temas fechados no más allá de 1995.

Skid Row

Skid Row es una de las últimas bandas de hair metal en llegar al estrellato antes de que el grunge lo arrasara todo a inicios de los 90. Mientras que en su homónimo álbum debut (Skid Row, 1989) la banda empleó riffs estándar de un estilo más bien tirando hacia el pop-metal y las letras eran bastante genéricas (aunque con gran éxito comercial), con el inmenso Slave To The Grind (1991) y con Subhuman Race (1995) la banda tiró por otros derroteros más thrashy y duros. Aunque las diferencias personales y las tendencias cambiantes en el seno de la banda acabaron por desgarrar el line-up inicial en 1996, los de New Jersey demostraron ser una gran promesa durante el corto tiempo trascurrido antes de la partida de Rob Affuso (batería) y, sobre todo, de su carísmático y quizá algo egocéntrico vocalista, Sebastian Bach.

La banda se formó en 1986 por el bajista Rachel Bolan y el ex guitarrista de Bon Jovi Dave «The Snake» Sabo. La pareja agregó al también guitarrista Scott Hill, al ya mencionado batería Rob Affuso, y a un inmenso vocalista llamado Sebastian Bach. Atlantic Records se fijó en ellos, gracias en parte a la ayuda de Jon Bon Jovi, en 1989, año en el que la banda lanzó su primer álbum, que fue multi-platino, entre otras cosas, gracias a hits del calibre de «18 And Life», al himno generacional “Youth Gone Wild” y, sobre todo, gracias a la moja-bragas «I Remember You». Con el éxito llegó también la controversia y su fama de chicos malos que, por regla general, ha de rodear a bandas de este estilo en esa época en concreto de la música.

No obstante, la música de Skid Row retuvo a una más que devota base de fans (sobre todo en Japón… cosa, por otro lado, no muy original en bandas de este palo) y pocos fueron los que les mandaron a la mierda tras broncas y desplantes continuos. Slave To The Grind (1991) debutó en el número uno en la lista Billboard, un logro sin precedentes para una banda de metal. Si bien el álbum no apasionaba demasiado a los amantes de la radio fórmula, sí que cosechó muy buenas críticas y, finalmente, se convirtió en disco de platino. Sin embargo, al igual que muchas bandas similares, Skid Row perdió gran parte de su base de seguidores durante la invasión del grunge. Cuando Nirvana asaltó la escena en 1992, Skid Row se tomó un descanso, esperando a que la época de las bandas de Seattle se acabara… cosa que no sucedió. Cansados de esperar, la banda regresó en 1995 con Subhuman Race que, auqnue estuvo en el Top 40, no cosechó ningún éxito real… muy a pesar de “Beat Yourself Blind”, que es un temarral coma la copísima de un pinísimo.

A apartir de aquí, declive y decadencia. Discos recopilatorios y espantadas varias. Las tensiones entre los miembros del grupo se dispararon y Skid Row se disolvió poco después. Bach formó el grupo Last Hard Men con el batería de Smashing Pumpkins, Jimmy Chamberlin, si bien el grupo se separó después de grabar una versión del «School’s Out» de Alice Cooper para la banda sonora de Scream en 1996. El recopilatorio Forty Seasons (1998) fracasó y Bach pasó a formar un proyecto en solitario y a interpretar el papel principal en el musical de Broadway Jeckyll and Hyde.

A mediados de la década pasada, Skid Row resurgieron con un nuevo cantante, Johnny Solinger, y realizó una gira como teloneros de una de tantas giras de despedida de Kiss. Lanzaron Thickskin con Solinger en 2003, seguido de Revolutions Per Minute (2006). Mientras tanto, Sebastian Bach disfrutó de una oleada de popularidad cuando apareció en un reality show de VH1 junto al legendario guitarrista Ted Nugent y a Scott Ian de Anthrax.

Los últimos diez años de la banda han estado marcados por un par de intentos más de intentar estar en el candelero rockero… pero han pasado con más pena que gloria, pues a la trilogía United World Rebellion (2013-¿2019?) no le ha hecho caso ni el tato. Papelón para el bueno de ZP Theart, nuevo vocalista de la banda y ex de Dragonforce

Discografía:

Double Crush Syndrome

Lo que se vendría conociendo como no tener ni puta idea, vamos. La banda, que toma su nombre del término médico utilizado cuando los nervios comprimidos en un sitio causan que el nervio sea susceptible de causar daño en otro sitio, es originaria de Alemania. Double Crush Syndrome abrirán la noche a base de una mezcla letal de sórdido metal muy del palo Sunset Strip, con una más que evidente influencia y actitud punk. Este power trio, que cuenta con Julian Fischer a la batería, Slick Prolidol al bajo/voz, y con el ex vocalista y guitarrista de los trhasheros Sodom y de Traceelords, Andy Brings, nació en 2013. Pasaron tres años perfeccionando sus shows en directo, a menudo acompañando (oh, sorpresa) a estrellas del calibre de Sebastian Bach, Hardcore Superstar, Loudness o Doro, antes de llegar a un acuerdo con Nuclear Blast para publicar su, hasta ahora, único trabajo discográfico: Die For Rock N’ Roll (2017).

Discografía:

¡Juventú! ¡Venirse! Youth gone wiiiiiiild!!!!

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 370 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.