La previa de Science of Noise: GIRLSCHOOL

Datos del Concierto

Bandas:
Girlschool
 
Fecha: 7 de abril de 2019
Lugar: Sala Boveda (Barcelona)
Promotora: Kivents

Precio anticipada: 24 €
Precio taquilla: 28 €
Venta de entradas:
http://metaltrip.com/entradas-girlschool-barcelona/

Horarios:
20:00 - Apertura de puertas

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Soy un enamorado de las Girlschool por muchísimas razones, hasta el punto que cuando pienso en una banda sólo formada por chicas, siempre son ellas las que me vienen a la cabeza. El legado que poseen es maravilloso, pero si vamos a canción por canción, en los 80 consiguieron facturar auténticas obras de arte. Eso sí… empezaron cuando el punk estaba en plena ebullición por lo que eso afectó a su obra, muy a pesar de que se las metió en el saco de la NWOBHM. El caso es que Girlschool eran demasiado rockeras para los punks y demasiado punks para los rockeros. Lo que en su día fue un problema actualmente se ve como una bendición: tenían estilo propio y gustaron a ambos mundos, entonces enfrentados a rabiar.

El hecho de que las Girlschool pisen otra vez nuestras tierras es algo realmente grande antes un servidor siempre había tenido que irse por Europa a verlas. Pero mi primer contacto con ellas fue en la sala Bikini barcelonesa cuando acompañaron a Graham Bonnet. Sólo había escuchado la famosa “C’mon Let’s Go”, y me quedé absolutamente alucinado del nivel ofrecido y de lo maravillosas que eran esas canciones clásicas. A nivel instrumental todo soberbio y con turnos para sus dos líderes y vocalistas. Terminaron con Bonnet sobre el escenario para despedir el concierto. Pude verlas en Wacken de 2008 en el A Night to Remember. Fue un Wacken polémico ya que lo abrieron ellas, pero por encima de su posición actuó Lauren Harris, hija de Steve Harris, líder de Iron Maiden. Ellas son historia del rock y Lauren… hizo buenas versiones.

En Wacken han estado alguna vez más en la carpa y por nuestros lares en 2005 acompañando a todo un Alice Cooper. Pero si hay un recuerdo malo sobre ellas fue lo ocurrido en Martohell, un festival que se hizo durante varios años en Martorell. De verdad que era un festival diferente a todos, muy arriesgado y trayendo bandas casi imposibles de ver. Girlschool eran cabezas de cartel en 2008 y no tocaron a pesar de que cobraron el caché y de que llegaron a vender merchandising en la sala. Hay versiones encontradas, pero lo que sí es seguro es que no tocaron.

Girlschool empezaron en 1978 en el sur de Londres haciéndose llamar Painted Ladies, y allí encontramos ya a Kim McAuliffe y a Enid Williams. Luego entrarían ya bajo el nombre Girlschool las fundamentales Denise Dufort a la batería y Kelly Johnson a la voz y la guitarra. Era 1978 y pronto se iban a hacer un nombre en la escena. Su single “Take It All Away” sedujo a Lemmy de Motörhead hasta el punto de que se las llevó de teloneras para la gira de Overkill. Su directo era impresionante, por lo que las fichó a la mínima, no siendo la única vez que compartirían escenario y proyecto. Otro sería el sonado EP St. Velantine’s Day Massacre. Ese trabajo llegó al número 5 de las listas británicas y ambos grupos versionaron temas del otro rematando con la potentísima “Please Don’t Touch”. Una de las combinaciones más perfectas posibles entre bandas.

La colaboración con Motörhead les propició fichar por Bronze Records pero ya a finales de los 80 la cosa se volvió algo irregular. Han ido facturando discos ya sin Kelly (murió en 2007) en sus filas y con la actual Jackie Chambers, que lleva con ellas desde 1999. Toda una vida. Siempre esperaremos los viejos clásicos, pero recordemos que discos como The Legacy han valido la pena y fechan de 2008. Disfrutemos de la banda que abrió camino para todas las posteriores girl-bands de los 90, 2000 y más allá. Nunca lo tuvieron fácil, si lo consiguieron es porque eran, muy, muy buenas. Siguen siéndolo…

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 133 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.