Joe Lynn Turner – Belly of the Beast

Nuestra Nota


8 / 10

Ficha técnica

Publicado el 28 de octubre de 2022
Discográfica: Mascot Records
 
Componentes:
Joe Lynn Turner - Voz
Peter Tägtgren - Guitarra, bajo, teclados
Rob Magnusson - Guitarra
Jonas Kjellgren - Guitarra
Sebastian Tägtgren - Batería

Temas

1. Belly of the Beast (5:11)
2. Black Sun (4:48)
3. Tortured Soul (5:11)
4. Rise Up (4:29)
5. Dark Night of the Soul (4:03)
6. Tears of Blood (4:28)
7. Desire (4:57)
8. Don’t Fear the Dark (3:54)
9. Fallen World (4:20)
10. Living the Dream (4:44)
11. Requiem (4:06)

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Joe Lynn Turner, la voz del AOR, el hombre que estuvo en Yngwie Malmsteen, en Rainbow y en Deep Purple, siempre tuvo momentos para los discos en solitario entre proyecto y proyecto. Hemos citado los más exitosos, pero en Turner hay cosas que no llegaron a nada o no pasaron de la intrascendencia. El mundo sigue girando, y a sus 71 primaveras, y tras recuperarse de un infarto, ha visto que la vida y el mundo necesitan de su carácter y opinión.

La primera decisión que tomó fue el reconocer su alopecia infantil y ha aparecido en fotos y entrevistas sin su peluca, un golpe de efecto brutal que ha sido el prolegómeno de este disco Belly of the Beast, posiblemente, la obra más heavy metal, más oscura y más rompedora del gran vocalista de origen italiano. Dudo que nadie pudiese llegar a relacionar a JLT con Peter Tägtgren, pero se alinearon las estrellas y el resultado es tan sorprendente como satisfactorio.

Ya el arranque con el tema título pone Joe los puntos sobre las íes. Suena todo realmente duro y metalero, aunque siempre con melodía y con mucha clase. Puede recordarte a los tiempos en los que nuestro hombre cantaba en Yngwie Malmsteen, pero… es que es diferente. Suena todo oscuro, muy poderoso y a la vez melódico. Es un tema impresionante en el que se le nota la mano de Peter Tägtgren. Su presencia no se limita sólo a la producción, toca varios instrumentos, y su hijo, la batería.

En “Black Sun” hay una especie de acercamiento a unos Deep Purple oscuros por la aparición de ese teclado Moog, pero es que el tema va más allá y tiene otros méritos. Vuelve a destacar la melodía entre tinieblas y Joe canta de maravilla, es como si hubiese variado un poco la forma de cantar, pero es bastante posible que esa sensación la dé el envoltorio, o lo que es lo mismo, el cómo suenan los temas. Gran canción, y ya llevamos dos de realmente logradas.

“Tortured Soul” es más ampulosa e hímnica, con ciertos aires Rainbow pero perdiendo un poco de fuelle respecto a las primeras. El “Don’t Fear the Dark combina grandes solos por parte de Rob Magnusson y deJonas Kjellgren con esos teclados tan típicos que suele utilizar Peter cuando compone con Hypocrisy. “Rise Up” tiene una cadencia que cae a plomo y el estribillo está realmente logrado. Uno de los temas más inspirados y una canción que bien podría ser single.

En “Dark Night of the Soul” pasamos a ese medio tiempo evocador en el que Turner se siente absolutamente cómodo. Curiosamente su voz suena más cercana a Jorn Lande que a la suya propia. Y es que en esta obra han experimentado muchas tesituras diferentes. Quizá sea la canción más cercana a lo que uno espera de él, si bien se acerca a lo que hizo con Nikolo Kotzev. “Tears of Blood” es dura y pesada, y a pesar de que nos dijo en la entrevista que tampoco había muchas referencias bíblicas… aquí la letra es más que evidente y hay algunos de los mejores solos de guitarra del disco.

Uno de los mejores momentos del disco, sin lugar a dudas, es el “Desire”, inspirada en asesinos en serie y en el mal en estado puro. Es también una de las favoritas de Joe Lynn Turner. Tiene un riff muy presente y la música es tan oscura como la temática, destacando ese profundo bajo de Peter, que se clava como un cuchillo. “Living the Dream” queda dominada por la programación y ese bajo tan grave. Tägtrgren junior demuestra poderío y técnica y el tema cumple sin sobresalir.

“Fallen World” posee un grito desgarrador del que difícilmente vas a creer que se trata de una de las voces definitivas del AOR. Las guitarras entrecortadas y las afinaciones graves nos llevan a terrenos inexplorados por un Turner que parece disfrutar de su cometido. La final “Requiem” es una de las piezas que más se acercan a su glorioso pasado, siendo una especie de balada a oscuras, muy triste y con unos arreglos magistrales, como son el teclado lúgubre de Tägtgren. Hay un regusto a Rainbow que la hace realmente especial y solemne.

Belly of the Beast no sólo es uno de los discos más especiales que haya hecho nunca, sino que un atrevimiento absoluto y una declaración de intenciones. A estas alturas de la película nuestro héroe está ya de vuelta de todo y se ha marcado un triple que le ha entrado. Por mucha calidad que tenga las cosas no cambiarán para nuestro protagonista, pero sí que es un disco que quedará como de los más queridos y valorados.Mención aparte merece a portada. Todo el disco es artístico y se ha hecho muy minuciosamente, por lo que os aseguro que no es un disco más, es su obra más especial…

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1099 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.