Jeff Beck, Eric Clapton y Jimmy Page: Las 3 grandes guitarras blancas del blues

Los ARMS Charity Concerts fueron una serie de conciertos de rock benéficos en apoyo de las investigaciones para combatir la esclerosis múltiple. El primer evento, inicialmente planeado para ser el único, tuvo lugar en el Royal Albert Hall londinense el 20 de septiembre de 1983 y posteriormente se amplió con diversas actuaciones más en los Estados Unidos, pero con alineaciones de músicos ligeramente diferentes a la que dio origen a dicho concierto.

¿Cómo nacieron esos conciertos y quién los concibió?

La idea de organizar el concierto fue concebida por Ronnie Lane, ex bajista de las bandas Small Faces y Faces y a la sazón afectado por esta maldita enfermedad. El concierto fue anunciado como The Ronnie Lane Appeal for ARMS y contó con una formación repleta de estrellas de músicos británicos, incluidos Jimmy Page, Eric Clapton, Jeff Beck, Steve Winwood, Andy Fairweather Low, Bill Wyman, Kenney Jones, el hace poco tristemente fallecido, Charlie Watts y Ray Cooper (este último no se pierde una).

El concierto destacó por ser la primera ocasión en que Clapton, Beck y Page, cada uno de ellos guitarrista principal en su momento de la banda de The Yardbirds y considerados como las tres grandes guitarras blancas del blues, actuaron juntos en un mismo escenario. La repercusión que el concierto benéfico ARMS (Action Researh for Multiple Sclerosis) tuvo entre el público y los músicos fue tal que se tomó la decisión de realizar otros nueve conciertos en tierras estadounidenses en donde otro monstruo, Joe Cocker, hizo una notable versión de With a Little Help from My Friends. Por su parte, Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page compartieron las funciones de guitarra principal en el instrumental de, cómo no, «Stairway to Heaven».

Si bien Ronnie Lane apareció en Nueva York, no hizo lo mismo en el resto de actuaciones por suelo americano. Las primeras fueron el 28 y 29 de noviembre de 1983 en el Reunion Arena de Dallas y tocaron también en el Cow Palace de San Francisco del 1 al 3 de diciembre de 1983, colgándose en las taquillas de todos tres espectáculos el cartel de “No hay entradas”. La siguiente parada fue los días 5 y 6 de diciembre en el Forum de Inglewood y terminaron en el Madison Square Garden de Nueva York el 8 y 9 de diciembre.

Existe un video VHS y un disco láser (que ya no está a la venta ni en circulación) del concierto en el Albert Hall en el que en las canciones “Rita Mae” y “Cocaine”, se puede ver a Clapton tocando una Gibson Explorer en lugar de su famosa Stratocaster Blackieque usó en el resto de temas, además de “Everybody Oughta Make a Change”, “Goodnight Irene” (un tema acústico) y “Tulsa Time” en la que tocó con una Brownie, la Stratocaster con acabado sunburst de 1956.

Esa misma guitarra es la que se usó en la que podría ser la canción más famosa del Clapton de los primeros años, que no es otra que “Layla”, y que más tarde fue conocida como la guitarra más cara del mundo cuando se vendió por 450,000 dólares el 24 de junio de 1999, aunque otra fuente asegura que era otra Stratocaster, de color marrón con rayos de sol, que el también apodado y no por su manera de tocarla Slowhand, usaba para jugar con el slide en esa época.

Se rompe el trío

Geoffrey Arnold «Jeff» Beck nació un 24 de junio de 1944 y, como acabamos de ver,​ fue un guitarrista británico de rock y blues que tocó en varias bandas influyentes en las décadas de los años 60 y 70. Durante 25 años mantuvo una esporádica carrera en solitario y, a pesar de no haber alcanzado nunca la proyección comercial de sus contemporáneos, Beck tuvo un gran reconocimiento, especialmente en la comunidad de guitarristas.

Fue ubicado en la quinta posición de la lista de los 100 mejores guitarristas de la historia elaborada por la revista, Rolling Stone, publicación en la que apareció en tres ocasiones en portada y que lo mencionó como “uno de los guitarristas líderes más influyentes en la historia del rock”. Beck citó a otra leyenda, Les Paul, como el primer guitarrista eléctrico que realmente lo impresionó; tanto fue así que en febrero de 2011 publicaba Rock ‘n’ Roll Party (Honoring Les Paul), un álbum en directo grabado como homenaje a Paul. El álbum está grabado en el Iridium Jazz Club de Nueva York, ciudad donde el bueno de Les tocó casi todas las semanas hasta su muerte en agosto de 2009.

Este álbum cuenta con la colaboración de estrellas como Imelda May y su banda, además de Jason Rebello, Brian Setzer,Trombone Shorty y Gary U.S. Bonds. En algunas de las canciones, May canta junto con una voz pregrabada de ella misma, imitando la técnica de grabación utilizada en las canciones cantadas por la esposa de Les Paul, Mary Ford.

El 10 de enero de 2023, a los 78 años y luego de contraer una meningitis bacteriana, Jeff Beck fallecía dejando huérfanos a Clapton, Page y a todos los que amamos la música; la buena música y no la de esta época, que quede bien claro, porque catalogar a eso como “música” constituye todo un insulto para todas esas bestias, cariñosamente hablando, que la ennoblecieron, la ennoblecen y la ennoblecerán, seguro, aunque ahora les cueste un poco más…

Mi experiencia o “de lo que pudo haber sido y no fue”

Una vez estuve a punto de ir a ver a Jeff Beck en directo cuando en 2014 y en el marco de las actividades que se desarrollaron en el festival Grec, Barcelona estaba llena de pasquines promocionando el concierto que había de tener lugar en el Poble Espanyol de esta ciudad en el que los teloneros de ese concierto habían de ser Alex Zayas y su banda. Alex Zayas es un muy buen amigo mío como también lo son los músicos de su banda, y cuando me enteré que los vería junto a ese pedazo de estrella, no pude por más que ir, ya que los vería a los dos por el precio de uno.

No os creáis que Alex (sin acento) es un cualquiera, nada más lejos de la realidad; Se trata de un trotamundos de la música que en 2006, creo recordar, hizo de telonero de un tal B.B. King o algo así; no sé si habréis oído hablar de él, así que malo, lo que se dice malo… Alex (sin acento) no debe ser. Más adelante ya os hablaré de este pedazo de músico, no os preocupéis.

Lo malo fue que al final tanto ese concierto como los anteriores y posteriores que formaban la gira, tuvieron que suspenderse por problemas de salud de Beck, con lo que lo que pudo haber sido, no fue, pero el hecho de poder ver el nombre de mi amigo (aunque fuera en pequeñito) en un pasquín compartiendo cartel con esa leyenda de la guitarra e historia viva de la música en ese momento, fue para mí una bonita experiencia que, desgraciadamente, ya no se podrá realizar jamás.