Homenaje a Wilko Johnson: El día que vi en directo a Wilko Johnson y lanzamos latas de cerveza a Tequila

Los orígenes de The Blockheads se remontan hasta 1974 cuando Ronan O’Rahilly, de Radio Caroline formó el grupo de pop The Loving Awareness Band, integrado por John Turnbull (guitarra) y Mick Gallagher (teclados), ambos integrantes de la banda de rock psicodélico de la década de 1960 Skip Bifferty, con los músicos de estudio Norman Watt-Roy (bajo) y Charley Charles (batería). En 1976, The Loving Awareness Band, lanzó su primer y único álbum, Loving Awareness editado por la discográfica More Love Records, propiedad también de O’Rahilly. El álbum ha aparecido en CD más de una vez, aunque estas reediciones no provienen de las cintas masters originales.

Aparece Ian Dury

The Loving Awareness Band, se separó en 1977 y Watt-Roy y Charles se unieron a una nueva banda formada por Ian Dury, quien había comenzado a escribir canciones con el pianista y guitarrista Chaz Jankel (hermano de la destacada directora de videos musicales, televisión, comerciales y cine Annabel Jankel). Con Jankel transformando las letras de Dury en varias canciones, los dos comenzaron a grabar con Charles, Watt-Roy, Gallagher, Turnbull y el ex saxofonista de Kilburn and the High Roads, Davey Payne. Se grabó un álbum, pero no fue de interés para los principales sellos discográficos del momento. Sin embargo, al lado de la oficina del mánager de Dury estaba la recién formada discográfica Stiff Records, el hogar perfecto para el estilo inconformista de Dury.

Bajo la dirección de Andrew King y Peter Jenner (los mánagers originales de Pink Floyd), Ian Dury and the Blockheads se ganaron rápidamente la reputación de ser uno de los mejores representantes en vivo de la new wave. Su primer sencillo, “Sex & Drugs & Rock & Roll, significó el debut con Stiff de Dury y, aunque fue prohibido por la BBC, NME lo nombró el Sencillo de la Semana. Pronto fue seguido por el álbum New Boots and Panties!!, que finalmente llegó a disco de platino.

Dury y la banda acumularon numerosos seguidores en el Reino Unido y otros países y obtuvieron varios sencillos de éxito como “Sweet Gene Vincent (1977), “What a Wastey su cara B “Wake Up and Make Love With Me” (1978), “Hit Me With Your Rhythm Stick” (que fue número uno en el Reino Unido a principios de 1979, vendiendo casi un millón de copias), “Reasons to Be Cheerful, Part 3 (número tres en el Reino Unido en 1979) o “Spasticus Autisticus” (1981).

El segundo álbum de la banda, Do It Yourself, fue lanzado en junio de 1979 Sin embargo, “Hit Me With Your Rhythm Stick” no se incluyó en el lanzamiento original del álbum. El sencillo y el video musical que lo acompaña presentaban un solo de saxofón de Davey Payne con saxofones duales, en evidente homenaje al saxofonista de jazz Rahsaan Roland Kirk, quien había hecho de esta su técnica característica. El sonido de The Blockheads se basó en las diversas influencias musicales de sus miembros, que incluían jazz, rock and roll, funk y reggae, y el amor de Dury por el music hall.

Aparece Wilko Johnson

Por su parte, el recientemente fallecido Wilko Johnson fue el guitarrista y miembro fundador del grupo de pub rock y rhythm and blues Dr. Feelgood. Como guitarrista, destacaba su peculiar estilo ya que no utilizaba púa para tocar la guitarra eléctrica, lo que le permitía interpretar a un tiempo el ritmo y el solo.​ Además, sus riffs, muy potentes y agresivos, contribuían a dar la sensación de que estaban sonando varias guitarras al mismo tiempo. En el escenario acostumbraba a acompañar esos riffs con movimientos bruscos y convulsos.

Johnson abandonó Dr. Feelgood en abril de 1977, cuando la banda se encontraba en su momento de mayor popularidad, a causa de sus diferencias con el resto del grupo sobre las canciones que debían haberse incluido en el álbum Sneakin’ Suspicion y se incorporó a Ian Dury & The Blockheads, banda de la que formó parte de 1979 a 1980, aunque tuvo tiempo en Septiembre de 1981 de actuar en la Recta de l’Estadi de Montjuïc, de Barcelona, en el marco de los actos y actividades de la Festa del Treball que organizaba por aquel entonces el ya desaparecido PSUC.

La Festa del Treball organizada por el PSUC

Cuando mis amigos y yo nos enteramos que venía el gran Ian Dury acompañado de su banda, The Blockheads y con Wilko Johnson a la guitarra, no pudimos por menos que comprar las entradas para ir a verlo. Lo único malo fue que, antes de que lo hicieran ellos, actuaba el grupo español Tequila como telonero cosa que para nosotros supuso toda una gota malaya el tener que soportar su puesta en escena, porque aparte de los berridos que proferían ya de por sí, éstos se juntaban con los chillidos de las niñas que les idolatraban, y eso no lo podíamos permitir… (Lo que voy a contaros a continuación, posiblemente cambie la opinión que podáis tener de mí… pero el caso es que lo hice, y en ese momento no me arrepentí, así que vamos a ello):

Al ver de qué manera se desarrollaban los acontecimientos, reaccionamos como lo hubiera hecho cualquiera que hubiera pagado una entrada y no hubiera querido presenciar semejante espectáculo: empezamos a lanzar al escenario innumerables latas de cerveza, vacías la mayoría de ellas, aunque hubo más de uno (y de una) que consideró más oportuno lanzarlas llenas. El resultado fue que Tequila acabo su actuación antes de tiempo, huyendo a todo correr hacia lugares más seguros que el campo de batalla en que se había transformado el recinto. En todo momento lo hicieron escuchando nuestras risas y exabruptos varios que les proferimos, y es que la inquina hacia ellos fue mucha, lo reconozco.

Unos minutos después, por fin, subieron al escenario Ian Dury & The Blockheads, con Wilko Johnson a la guitarra. Una vez los asistentes de Dury lo dejaron bien amarrado al micro, empezaron a sonar esos temas que hasta entonces sólo los habíamos podido escuchar en cintas de casete, o, los más afortunados, en vinilos; eso sí, en cualquiera de los dos casos… a un volumen tal como para que nos escucharan perfectamente todos y cada uno de los vecinos de nuestras casas (también escuchábamos estos temas en las discotecas pero en aquella época era impagable ver y sobre todo escuchar las reacciones que la música de uno provocaba en sus queridos vecinos…).

El hecho de poderles ver en directo fue como una especie de subidón que, al menos yo, cuando lo recuerdo 40 años después, se me sigue poniendo la piel de gallina. En un momento de la actuación hubo alguien que lanzó una lata de cerveza al escenario, no se sabe si fue porque se le resbaló de los dedos o bien porque era un fan de Tequila que quería venganza. La cuestión es que voluntaria o involuntariamente, la cerveza fue a parar al escenario, concretamente a la zona en donde Wilko Johnson, como hacía habitualmente, estaba andando para atrás y para adelante mientras tocaba su guitarra. Y al ver la lata, se agachó, la cogió, la abrió y se la zampó entre el delirio y la algarabía de los parroquianos. Así fue, pues, la primera vez (y la única) que vi en directo al gran Wilko Johnson. ¡Una gozada!