Greta Van Fleet, ¿la nueva sensación o una copia de Led Zeppelin?

Parece que este 2019 va a ser el año de Greta Van Fleet. Los estadounidenses desembarcarán en el viejo continente y tratarán de demostrar que no son flor de un día. Las expectativas se han disparado y muchos creen ver en ellos a la próxima gran banda, algo que ya pasó con The Darkness y Jet en su día, y todo se quedó en agua de borrajas. Juventud y sonidos retro son las principales armas que van a desarrollar en Barcelona en febrero, en el Mad Cool de Madrid y en el Doctor Music Festival de Escalarre.

Estaba claro que la moda del retro rock no tardaría en brindarnos una gran banda y esto pasaba porque esta fuera inglesa o norteamericana. Es lo que suele suceder. Y eso es algo que duele pues hay decenas de grupos excelentes en Escandinavia con potencial mayor e ideas más rompedoras, pero el altavoz mediático está en las islas y el nuevo continente. Su caché ha subido de forma alucinante y su hard rock blues de corte inglés 60-70 es tan atractivo como previsible.

La eclosión de Greta Van Fleet

Se formaron en Frankenmuth (Michigan) en 2012 y son tres hermanos en el grupo, de apellido Kiszka. Ese es el núcleo duro al que se le añade un baterista. Ya van por el segundo reemplazo. Actualmente Danny Wagner tras los parches complementa a Sam, Jake y Josh. Tomaron el nombre de una vecina que habitaba cerca de su casa. Parece que el padre de los chicos solía cortar leña para ella, una anciana y vieron el nombre molón. Una historia costumbrista del Michigan profundo. En 2018 se encierran a por su primer disco Anthem of the Peacful Army y ya aparecen en fiestas con famosos y en televisión en late night shows americanos. Sumémosle que todo un Robert Plant de Led Zeppelin ha hablado de ellos y ha dicho de ellos que suenan al Led Zeppelin I. Estas declaraciones son todo un regalo para Greta Van Fleet.

El secreto del grupo es haber estado aislados del mundo y el negocio musical y haber estado escuchando toda su vida a las bandas clásicas de los 60 y 70 como The Who, Queen, Zeppelin y demás. Los discos de sus progenitores. Una historia un poco al estilo Hayseed Dixie. Confiesan que contactaron con la realidad musical al llegar al instituto. Prefirieron mantener la pureza retro pues ya llevaban años tocando juntos en diferentes antros de la región desde la tierna edad de nueve años. Está claro que a finales de 2018 ya estamos ante un grupo con experiencia, que rebosa juventud y que tienen un gusto por lo clásico exquisito… aunque algo evidente.

Grabaron en 2014 un tema en directo: “Highway Tune”, y consiguieron cierta repercusión gracias a Itunes y a un videoclip de apoyo. Un EP y una gira en 2017 se sumó a un premio algo cantado: Mejor artista debutante de Loudwire, la misma compañía que les editó y comercializó el videoclip. El EP vale mucho la pena. Se titula “From the Fires” y recoge las grabaciones hasta entonces, dos temas nuevos y un par de versiones. Obviamente huyeron de Led Zeppelin y optaron por Fairport Convention y Sam Cooke. La versión de los primeros, “Meet on the Ledge” está realmente lograda.

El caso de Kingdom Come

A finales de los 80 ya hubo una banda que hizo lo mismo que Greta Van Fleet. Ellos eran Kingdom Come y su homónimo disco debut de 1988 supuso un rotundo debut no exento de polémica. Lenny Wolf y James Kottak (ex de Scorpions) armaron un grupo que fue acusado de clon de Led Zeppelin. La voz de Wolf era la de Robert Plant y la estructura de los temas no escondía su amor por Jimmy Page. A diferencia de Greta Van Fleet y a favor de Kingdom Come diré que la producción tan 80era con exceso de reverb y la próxima influencia de el hair metal de la época hacía que no todos los temas sonaran a Zeppelin.

Y el material era realmente bueno, pero cuando oyes “Get It On” parece que estés escuchando a John Paul Jones, Bonham, Page y Plant. De hecho, en un mundo en el que Internet no estaba ni previsto hizo que mucha gente creyera que los Led Zeppelin se habían reunificado y que habían sacado disco. Llegó hasta el número 12 de las listas americanas. Y es que la balada “Loving You” se inspira clarísimamente en “The Battle of Evermore” y “Stairway to Heaven”. Se dice que Lenny Wolf esperó la fatídica llamada de los abogados de los Zeppelin, pero esta nunca llegó. De todos es ya sabido que Page plagió a muchas otras bandas y solistas, así que debería ver lícito que el grupo alemán tomara sus ideas y las pusiera al día.

Pero la polémica fue más allá y todo un Gary Moore decidió tomar cartas en el asunto y llegó a grabar la célebre canción “Led Clones” del disco After the War, con coros de nada más y nada menos que de Ozzy Osbourne. En “Led Clones” se choteaba de esos grupos que plagiaban a Zeppelin, y lo hizo con gracia, con encanto y con un tema que era una parodia de todo aquello. La respuesta de Wolf fue excepcional: dijo que en su vida había escuchado a Led Zeppelin. Un crack. Se ganó a puso que les llamaran “Kingdom Clon”.

¿El futuro del rock?

Ahora la historia se repite. Estamos delante de una banda joven con unas raíces evidentes y con ganas de comerse el mundo. Quizá se les haya elevado a los altares demasiado pronto, pero bien tienen toda la vida para demostrar que son los elegidos para la gloria. Veremos si poco a poco encuentran su camino, pero lo que está claro es que son una banda que hay que ver sí o sí. Otros naufragaron, pero personalmente creo que hay que ponerle algo de personalidad y cosecha propia para llegar a lo más alto. De hecho en Anthem of the Peacful Army un poco ya se puede ver ese avance en la buena dirección, pero dejemos el análisis del disco para la crítica.

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.