Great White: Tras morir abrasadas 100 personas en su concierto ahora giran en pleno Covid. ¿Qué podría salir mal?

Los Great White son una de las mejores bandas de hard rock nacidas en los 80 aunque desgraciadamente nunca consiguieron el reconocimiento masivo y el éxito les fue esquivo. Estos angelinos tomaron el nombre de “Gran Blanco” en referencia al más grande depredador del mundo: el tiburón blanco. Sus bases blues profundizaban en Led Zeppelin a los cuales han homenajeado en infinidad de veces. Saltarían a la fama con una versión de Ian Hunter, el “Once Bitten Twice Shy”, pero poco más, quedarían como una banda mítica y querida. Entre 1987 y 1991 el platino y el oro acompañaron a sus discos. La ola grunge de principios de los 90 les ninguneó y sólo los fuertes resistieron. Ellos no estaban entre los elegidos… y a día de hoy se mantienen en activo separados en dos grupos diferentes y con algún momento bochornoso que se huye a su desgracia infinita. Nunca tuvieron suerte como podremos ver a continuación:

Después de 1991 ya no levantaron cabeza

Pero Great White nunca arrojaron la toalla a pesar de que el nuevo milenio les tenía preparadas dos sorpresas amargas y trágicas. Una sería en Madrid precisamente. La banda iniciaba una gira europea pero uno de sus guitarristas decidió marcharse antes de empezar el tour. ¿La solución? La peor de todas: Decidieron tirar de playback ante sus fans madrileños, pensando que nada se notaría. La Bon Scott Band, banda catalana que tributa a AC/DC, abriría fuego y caldearían el ambiente para la ocasión. Cuando los Great White tomaron el escenario todo era absolutamente perfecto. Sonido, gestos, solos de guitarra… Pero se les vio el plumero. El cantante iba con una sospechosa bufanda que le tapaba un poco la boca y el “nuevo” guitarra se giraba de espaldas al público para tocar los solos.

El murmullo de la gente fue creciendo hasta alguien de las primeras filas giró las pantallas P.A. y vieron todos que estaban encendidas, pero que no emitían ningún sonido. Estaban haciendo playback. Como os podréis imaginar la reacción de la gente fue de monumental enfado y el grupo tuvo que salir por patas de allí. Suspendieron la gira y tardaron muchos años en volver a pisar Madrid. Incluso hubo radios nacionales de rockque vetaron al grupo de por vida, y con razón. Y es que tomar por tontos a tus fans es algo sumamente grave. Afortunadamente el grupo ha conseguido lavar su imagen a base de buenos conciertos, pero son muchos los que nunca les han perdonado esa ofensa.

¿La mayor tragedia de la historia del rock?

Normalmente se suele citar a Altamont como el más grave suceso de la historia musical, pero no hay que echar la vista muy atrás para encontrar, posiblemente, la mayor catástrofe de la historia de la música juntamente con el atentado en Le Bataclan de París cuando actuaban los Eagles of Death Metal. En 2003 Great White tocaban en West Warwick, Long Island, concretamente en el The Station Nightclub. La sala estaba abarrotada, y no era precisamente un espacio amplio, sino un pequeño emplazamiento, lleno hasta la bandera, para ver a los reunificados Great White. La banda salió a escena utilizando pirotecnia y la explosión de esta empezó a quemar las cortinas. Seguían tocando ajenos a ello y el público consideró que el incendio era un truco escénico más. Metallica o Rammstein utilizan lanzallamas en sus directos, e incluso Gamma Ray o Hammerfall escupen fuego así que… ¿por qué no pensar que aquello estaba en el guión? Por desgracia nada de eso estaba preparado. Las llamas empezaron a trepar y el pánico se adueñó del lugar. Humo, empujones, fuego… En total murieron más de 100 personas, incluyendo entre ellas a Ty Longley, guitarrista del grupo (sólo llevaba con ellos tres años). Según parece las paredes estaban recubiertas de foam para aislar el sonido. Ese material es ideal para aislar el sonido pero también es una mecha perfecta para que el fuego avance con una rapidez voraz. En cinco minutos y medio todo aquello se convirtió en un infierno. Tiempo para un sólo tema. 230 personas escaparon con heridas y sólo 132 salieron ilesas de allí. 20 segundos después de que la pirotecnia inicial empezara a arder, Jack Russell, el cantane, dijo por micrófono: “Wowww, ésto… no es nada bueno”. Hay algunos videos en Youtube en los que se puede ver el inicio del concierto y las llamas escalando por los plafones traseros. Una tragedia que sumió al grupo en una depresión muy profunda y con unas multas importantes para banda, sala y manager.

Desgraciadamente la mala suerte sigue persiguiendo al grupo y en la década pasada existe un video en Youtube (de 2009) en el que todo el mundo puede ver el precario estado de salud de su cantante Jack Russell. Necesita de una silla para descansar en los conciertos, y en un momento de la canción, cae sin fuerzas para poderse levantar. Es ayudado por los roadies intentando llevar a cabo el concierto. Duele ver a una de las mejores voces del rockluchando por levantarse… Pero está claro que los excesos pasan factura y Russell siempre ha jugado con todo tipo de sustancias. Para rematar sus desgracias el vocalista se queda solo y monta su versión de Great White mientras que el resto sigue. Primero con un excelente Terry Ilous a las voces, ahora con Mitch Malloy.

Después del desastre un nuevo recopilatorio de provocador título: La casa en llamas del amor

Los trucos publicitarios muchas veces no tienen escrúpulos y parece que la ética es algo que suele ser secundario a la hora de avivar polémicas para conseguir aparecer en noticias de webs, revistas y radios. La discográfica italiana de los Great White sabía que el grupo había aparecido en todos los noticiarios del planeta debido a la catástrofe de Long Island. Habían aparecido en tristes circunstancias, cierto, pero ese momento de gloria, aún siendo amarga, había que aprovecharlo… Horizon-Italy lo tuvo muy claro: Buscaron un disco de versiones ya editado y lo rebautizaron así: Burning House of Love (“La casa en llamas del amor”). Sólo un año después del suceso aparecía un disco con una referencia ineludible y de muy mal gusto al trágico incendio. Great White intentaron por todos los medios frenar la edición del disco pero finalmente poco pudieron hacer. Normalmente los contratos discográficos suelen ser trampas y cárceles en los que el grupo no tiene ni voz ni voto. Así fue. La cosa terminó con el grupo pidiendo a sus propios fans que no compraran ese disco, algo realmente absurdo. Y es que a pesar de todo realmente merece la pena indagar en el legado musical de Great White. Una banda que nunca ha tenido suerte alguna.

Tocando en Estados Unidos en plena pandemia

Lo que más me sorprende de esta banda es el cómo les gusta tentar la suerte. Está Estados Unidos en pleno desastre del coronavirus, tienen una crisi social con el racismo, a un demente e inculto como Trump para arreglarlo todo y a casi toda la población armada. ¿Qué podría salir mal? Viendo el currículum del grupo es cuestión de tiempo que aparezcan este verano enlas noticias pues el día 9 de julio tocaron en directo a pesar de que por edad son grupo de riesgo. La verdad es que si lo piensas un poco Great White es «grupo de riesgo» independientemente de su edad…

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.