«Face It Alone»: El tema inédito de Queen 34 años después

El pasado 12 de octubre la cadena de la BBC Radio 2, reveló un tema inédito de 1988 de la banda británica Queen que grabaron con Freddie Mercury cuando todavía estaba vivo. “Face It Alone”, que así se llama la canción, se grabó hace 34 años para el disco de 1989 The Miracle.

El tema tiene una duración de cuatro minutos, comienza con un punteo de guitarra y tiene una tonalidad solemne y triste, cautivada por la voz de Mercury, que murió apenas dos años después del lanzamiento de este álbum y unos meses después del decimocuarto, Innuendo, el último disco de la banda al completo, aunque, tras el fallecimiento de Mercury en noviembre de 1991.

John Deacon, Roger Taylor y Brian May trabajaron con las partes de piano y canto que Freddie había grabado antes de su muerte, junto con nuevas letras grabadas por los restantes miembros de la banda, y de este trabajo, vio la luz Made in Heaven, el álbum póstumo de estudio y decimoquinto el cual supuso el último trabajo editado junto a su vocalista y a su bajista, John Deacon, quien se retiró del grupo dos años después de la publicación de este disco, lanzado el 6 de noviembre de 1995.

Ambas etapas de grabaciones, antes y después de la muerte de Mercury, fueron completadas en el estudio de la banda en Montreux, Suiza. El álbum debutó en el número de las listas 1 del Reino Unido y llegó a ser cuatro veces álbum de platino. Además, el periódico The Guardian estimó que el disco vendió 20 millones de copias en todo el mundo, cosa que no está nada mal.

Pero volvamos al tema que nos ocupa y sigamos con la historia de “Face It Alone”. El resto de miembros de Queen se encontraron con esta joya, según fue calificada por su batería, Roger Taylor, quien añadió que casi se habían olvidado de ella. Efectivamente, se trata de una pieza muy pasional que la banda, junto con otros cinco temas, ha preparado para la próxima reedición de The Miracle, el álbum que fue grabado a caballo entre Londres y Suiza, cuando Mercury ya estaba enfermo de SIDA, tal y como se deja caer en la canción con frases como:

«In the end, you have to face it all alone.» / «Al final, tienes que afrontarlo completamente solo.»

Tuvieron que darle varias vueltas porque pensaron que no podrían rescatarla, pero al final, y después de insistir mucho, el equipo de ingenieros de sonido del grupo se logró el milagro. Fue como juntar las piezas de un rompecabezas y el esfuerzo llevado a cabo sin duda alguna que ha merecido la pena. «Face It Alone» ha salido al mercado como sencillo y ya se puede escuchar en las principales plataformas musicales, mientras que la boxset de The Miracle se pondrá a la venta el próximo 18 de noviembre e incluirá diferentes demos, entrevistas y diversas grabaciones inéditas.

Personalmente os diré que al escuchar esta canción lo primero que noto es como los pocos pelos que ya me quedan se ponen tiesos como escarpias; luego sólo escucho la voz de Freddie sin prestar atención al acompañamiento musical. Es como si estuviera haciendo una versión en unplugged sin apenas música de fondo y el escuchar su letra me transporta a imaginármelo escribiendo una especie de aquellos diarios que algunos hacíamos en nuestra adolescencia para dejar constancia escrita de nuestro paso por la vida. Con la diferencia que, mientras nosotros explicábamos nuestras experiencias, aún pocas para bien o para mal, vividas en esos tiempos, él nos quería contar y nos cuenta que se estaba muriendo.

Para mí, la voz que tenía Freddie es tan particular y al mismo tiempo reconocible, que hasta sería divina cuando se duchaba, y esto no me permite opinar sobre si las canciones de Queen son buenas o malas ya que siempre las disfruto hasta la saciedad, escuchándole… Y siempre será así. Aunque lo cierto es que, pese a los muchos intentos de sus tres compañeros de reflotar el grupo, nunca vamos a tener la oportunidad de volver a sentir lo que al menos yo siento cuando escucho a Queen con Freddie Mercury al frente.

Así pues, cerremos los ojos y dispongámonos a volver a escuchar la voz de uno de los máximos exponentes del rock de todos los tiempos, que desgraciadamente, se apagó para siempre un triste día 24 de noviembre de 1991.