Crónica y fotos del Festival Minibeat 2018 - Roca Umbert - Fàbrica de les Arts (Granollers), 6 de mayo de 2018

Exitazo de música, encanto y público en un Minibeat que se reafirma como referente en el circuito festivalero familiar

Datos del Concierto

Festival Minibeat 2018

Bandas:
L'Hereu Escampa, Manero Sound Sistema, Vàlius, Els Radiobots, Panellet, Tiger Menja Zebra, Cala Vento y muchos más
 
Fecha: 6 de mayo de 2018
Lugar: Roca Umbert - Fàbrica de les Arts (Granollers)
Promotora: Arcada Koncerts
Asistencia aproximada: 1300 personas

Fotos

Fotos por Guillem Willy (http://www.blocnroll.cat

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El fenómeno de los festivales infantiles es algo realmente fascinante. En la zona de Barcelona últimamente están saliendo eventos musicales orientados a las familias como setas: el Minimúsica, los conciertos de Rock en Familia, la Escola de Rock Festival o el incipiente Telecogreskids, la versión infantil de la estudiantil Telecogresca que vivió su prueba piloto precisamente el día anterior al que nos ocupa, son solo algunos ejemplos del auge de este formato, animado sin duda por el hecho de que aquellos que íbamos a (y montábamos) conciertos hace años, ahora tenemos que repartir nuestro tiempo entre éstos y unos vástagos ávidos de atención, con lo que este tipo de eventos parecen ideales para combinar ambas pasiones y conciliar nuestra siempre complicada vida familiar.

El rotundo éxito del Minibeat, el festival familar alternativo que se celebra en Granollers a principios de mayo, es algo aún más interesante. Siendo la capital vallesana un sitio donde la cultura alternativa y de rock nunca ha tenido una implantación demasiado masiva (más bien al contrario), y teniendo en cuenta que de llevar exactamente estas mismas bandas a un festival nocturno el promotor se pegaría un batacazo serio, este evento ha logrado vender todas las entradas en las tres ediciones en las que se ha celebrado hasta ahora, creciendo en calidad, cantidad y precisión organizativa en cada una de ellas.

A la experiencia de Arni (el director) y de los chicos de Arcada Koncerts en la organización de este tipo de fregados, se une la implicación de muchos colectivos ciudadanos y comarcales al evento, así como el marco incomparabe que supone la versátil Roca Umbert – Fàbrica de les Arts, un ex-complejo industrial que cuenta con decenas de recovecos que pueden albergar actuaciones y actividades en todo tipo de formatos. En esta edición teníamos hasta siete escenarios sonando a la vez, desde la amplitud y la profesionalidad de la Nau B1, una sala de conciertos con todas las de la ley situada dentro de este complejo, hasta la inquietante intimidad que proporciona La Tèrmica o el par de escenarios al aire libre que, por desgracia, se vieron obligados a recolocar en zonas cubiertas improvisadas por culpa de la lluvia que nos acompañó durante la primera mitad del día.

A falta de unos Tiki Phantoms que arrasaron en la edición del año pasado y que aún siguen vivos en la memoria de muchos de los niños que asistieron a su divertidísimo concierto (mi hija la primera de todas), el cartel de este año venía liderado por bandas tan poco infantiles como Cala Vento, Jupiter Lion, L’Hereu Escampa, Ferran Palau o Tigre Menja Zebra. Porque recordémoslo: el Minibeat no es un festival de música infantil, sino que es un festival infantil (o familiar, más bien) de música. Además de las bandas, multitud de actividades en forma de talleres, espacios interactivos, karaokes, circo, etc, junto a la presencia siempre fascinante de la amplia colección de gigantes de la ciudad en el bar del complejo (y eso que hoy había unos cuantos de baja) hicieron que el día fuera fácilmente memorable para los muchos niños, locales y visitantes, que vinieron a pasar el día.

Dicho esto, por mucho que a mí me hubiera gustado disfrutar de las bandas que acabo de mencionar y de muchas más (hasta 22 que formaban el cartel), mi premisa en este tipo de eventos infantiles a los que asisto en familia, es que mi hija de cuatro años y medio manda y decide qué es lo que quiere hacer. Y por mucho que a mí me hubiera gustado ver el concierto de Tesseire, por ejemplo, una interesantísima, intimista y desgarrada banda más o menos acústica que canta en occitano, entiendo que al cabo de un tema la pobre se aburriera como una ostra y me pidiera insistentemente un inmediato cambio de ubicación.

Y esto es también lo bueno del Minibeat: no se trata de un festival exclusivamente para niños, y hay opciones de sobra para que gente que no tenga hijos pueda venir igualmente (siempre que no tenga alergia a los chavales, claro, de ser así no se lo pasarán del todo bien). Mantiene un espíritu de autenticidad underground que supura por todos sus poros y es siempre un placer encontrar decenas y decenas de caras conocidas entre los asistentes, algunos más avezados al submundo rockero y otros que menos, y todos ellos te van loando las virtudes que ven a su alrededor. Entre ellos, por cierto, hasta seis de los colaboradores habituales de esta revista, y algún que otro peso pesado del underground mediático catalán.

Así que bien, mi relato totalmente parcial se puede centrar únicamente en algunas de las bandas y eventos que más convencieron a mi hija. Los grandes triunfadores, y punto, fueron los Radiobots. Proyecto alternativo y electrónico (con ciertos aire kraftwerkianos a veces) de Carol y Aleix, lideres de una banda de pop bien conocida a nivel local como es Illa Carolina, se dedican a cantar temas educativos, repetitivos, facilones y pegadizos en un inglés simpático y atractivo para unos niños que a medida que pasa el concierto acaban rodeando sin rubor a Carol y su peluca rosa histérico, admirándola con auténtica devoción y respondiendo sin dudarlo a todas sus múltiples peticiones de baile e interacción. Una fórmula muy bien pensada para los más pequeños y, en consecuencia, un éxito garantizado en entornos así.

A parte, una banda jovencísima como son los encantadores Punk Party Band (unos adolescentes imberbes haciendo versiones de, entre otros, Barón Rojo), que me dejaron con la boca abierta ante sus elecciones y su convenciemiento. El punk barretinero, ligero y alegre de Panellet y el rock más sencillo, crudo y bailable de Vàlius también tuvieron su cosa, mientras que el ruidoso y enérgico rock alterativo de Gallina espantó a más de uno en su improvisada reubicación dentro de la nave que servía como zona de juegos.

Los granollerenses ya conocemos más que bien a los Takataka Chombo, un grupo de chicos que, Festa Major tras Festa Major, se dedican a ir por las calles percusionando con varios elementos urbanos a modo de batucada, desde un contenedor de basura orgánica a un montón de cubos de diferentes tamaños. Cada vez que los veo se lo curran un poco más, y para los niños es también un disfrute garantizado tanto visual como rítmico. (si hijos, las batucadas serán más de lo mismo, pero no hay niño – y pocos adultos – que se resistan a mover el esqueleto ante su potente ritmo)

Los chicos del Kararrocker también tuvieron un espacio una vez el sol volvió a hacer acto de presencia, congregando una buena cantidad de público lista para ver como los más valientes perdían la vergüenza con más o menos dignidad. A parte de poder disfrutar del falsete de quién os escribe cantando el tema más obvio de Kiss, los niños pudieron subirse al escalón que servía de escenario para rasgar con pasión una orquestra de guitarras hinchables o incluso hacer coros. Interesante, por cierto, la reacción de perplejidad de aquellos menos acostumbrados a estos registros ante la actuación de una chica que salió un par de veces a cantar temas de Arch Enemy y Amon Amarth con voz abrasadora y pinta de ogro feroz. No lloró nadie, pero más de uno se quedó con los ojos como platos.

Un día redondo y la certificación de que el Minibeat ha llegado para quedarse y que, en tres años, ya se ha establecido como un evento impresicndible en el calendario anual de la ciudad de Granollers. Pocas pegas le puedo poner más allá del precio algo abusivo de algunos de los food trucks, algo fácilmente superable yendo a otro o, a malas, al bar de al lado del complejo. En general, un gran trabajo de la organización y una admirable respuesta por parte de los padres. El tamaño, el concepto y el ambiente me parecen ideales y, a pesar de las inclemencias metereológicas, todo transcurrió sin un solo problema destacable. Solo me queda quotear las palabras del director del festival, que creo que la inmensa mayoría de asistentes adultos al evento suscribimos: ‘Si conseguimos que nuestros hijos valoren la música por lo que transmite y no por lo que vende, tendremos mucho camino hecho’. Y días así ayudan mucho a ello, claro que sí. Que dure.

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Sobre Albert Vila 702 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.