Entrevista a Ton Scherpenzeel, teclista y miembro fundador de Kayak: ‘Me siento afortunado por tener aún esta banda que toca la música que compongo’

Aunque a muchos Kayak les puedan resultar unos totales desconocidos, esta banda de rock progresivo holandesa lleva dando guerra la friolera de 49 años en la industria musical. En su haber cuentan con 17 trabajos (entre los cuáles, tres óperas rock) y un sinfín de directos. El próximo 7 de mayo editarán su trabajo número 18: Out of This World.

Kayak ha experimentado múltiples cambios de formación en su larga trayectoria, siendo uno de sus fundadores, el teclista Ton Scherpenzeel, el único superviviente y el talento compositivo detrás de esta banda a la que la vida no ha tratado lo bien que se hubiera merecido. Pioneros del prog en su Holanda natal a principios de la década de los 70, EMI les echó el ojo y firmaron su primer contrato discográfico. No fue hasta el año 1979 cuando consiguieron su mayor hit con el tema Ruthless Queen, incluido en su trabajo Phantom of the Night. Sin embargo, su trayectoria ha estado plagada de altos y bajos. Los constantes ires y venires de los miembros de la formación, así como otras vicisitudes de la vida, los ha abocado en diversas ocasiones a parones forzosos, algunos más largos que otros, a los cuales han conseguido sobreponerse.

Hoy en día, gracias a una ilusionada nueva formación y apoyados por una potente discográfica, InsideOut Music, siguen batallando por tirar adelante este kayak que, en sus propias palabras, no ha llegado a hundirse nunca gracias al tesón de Ton, con el que nos ponemos en contacto para que nos cuente cosas sobre su trayectoria y sobre qué podemos encontrar en este Out of This World. 

’Español’

Hola, Ton, gracias por dedicarnos un poco de tu tiempo. Antes de entrar en materia quisiera preguntarte por tu estado de salud. ¿Cómo te encuentras en la actualidad? Nos consta que a finales del 2019 sufriste un infarto cardíaco. ¿Estás totalmente recuperado?

Me encuentro bien, creo que ya recuperado. Me costó como unos cuatro, cinco meses conseguirlo, pero ahora ya estoy bien.

¿Tienes más ganas de hacer cosas después de tener una experiencia así? Mucha gente siente como si la vida le diera una segunda oportunidad…

Me ha ayudado a valorar el tiempo. En términos de creatividad, la verdad, no hubiera hecho falta que me pasara esto. También me ha hecho pensar en que la salud se complica a medida que vas envejeciendo. Somos muy vulnerables, en un momento nuestra vida puede cambiar. Por suerte conseguí salir de ello.

Para la gente que quizás no conozca Kayak, ¿nos podrías hacer un breve resumen sobre lo que destacarías de tu banda y su larga trayectoria de casi cincuenta años?

Empezamos allá por el año 1972, de eso hace 49 años ya, esto sería lo primero a destacar. Para una banda y en general en cualquier profesión, las primeras veces siempre son importantes: el primer tour, el primer concierto, el primer álbum, el primer tema en la radio… Todo es muy excitante hasta que empiezan las presiones de las compañías discográficas por vender más. Años más tarde te das cuenta de que se ha convertido en tu profesión. Al principio es tan solo tu hobby y no es hasta que vas envejeciendo que te das cuenta de lo que has empezado. Cada álbum marca. El primero fue muy importante para nosotros y para nuestra sorpresa conseguimos un hit importante en Holanda en 1979. Los álbumes anteriores habían funcionado, pero entonces empezamos a vender más gracias al tema Ruthles Queen, que se convirtió en un top 5. El ábum Phantom Of The Night llegó a número 1 en Holanda y fue increíble porque no nos lo esperábamos. Fue el sexto álbum el que por fin arrojó un hit. Después de esto fuimos de bajada y empezamos a tener problemas financieros e internos dentro de la banda. Tres años más tarde decidimos dejarlo y la banda se mantuvo parada durante 19 años. Me dediqué a otras cosas durante ese tiempo, de hecho, aún lo hago. Escribo para el teatro y tengo más dedicación a eso que a la banda. A finales del 95, principios del 96, me reuní con Pim Koopman, el otro fundador de Kayak junto a mí, para comentarle que tenía unos 10-15 temas que quería grabar de nuevo con una banda. Probamos con un nuevo cantante y no funcionó. Entonces recibimos la llamada de nuestro primer vocalista, Max Werner, pidiendo cantar las demos y cuando lo hizo nos vimos en la obligación de volver a llamarlo Kayak. Fue un nuevo comienzo que ocurrió en el año 2000 y que atrajo mucha atención. Se generó mucha emoción y energía. Aunque también tengo que mencionar las cosas negativas. Pim Koopman falleció en el 2009 y fue una gran pérdida personal. Nos conocíamos desde el año 1967 y habíamos tocado juntos en varias bandas. Éramos amigos, compañeros y de repente un día nos dejó después de un concierto. En el 2014 volvió a haber un parón pues los dos cantantes principales abandonaron el proyecto y me costó tres años decidir si quería continuar con Kayak. Siempre he seguido teniendo inspiración y he buscado la manera de tocar y grabar nuevas canciones. Es por ello que me siento agradecido por tener esta banda, siempre dispuesta a interpretar mis canciones. Así que podría decirse que el álbum Seventeen, con mi formación actual, fue el siguiente momento destacado. Incluso conseguimos un contrato con una compañía discográfica, cosa que no pasaba en tiempo pues llevábamos años publicando de forma independiente. La discográfica germano-inglesa InsideOut Music nos ha ayudado a promocionarnos en el exterior, uno de nuestros problemas principales en el pasado. Ellos disponen de muchos canales de promoción que lo hacen todo más fácil. En la actualidad doy más entrevistas fuera que dentro de Holanda y eso es positivo.

¿Cuáles son los principales cambios en la industria musical que has experimentado con Kayak?

Al principio el mercado era simple, tan solo existían unas pocas discográficas importantes, unas pocas emisoras de radio. Era fácil saber lo que ocurría, al menos en Holanda. Si tenías un contrato discográfico como nosotros tuvimos en los inicios, todo era fácil, ellos se encargaban de la promoción y te pagaban por cada álbum. Lo que pasó después con el primer reinicio de la banda fue que no tuvimos a una discográfica detrás, así que poco a poco las ventas fueron cayendo. Los LP’s y CD’s fueron a la baja y por lo tanto fue difícil vender lo suficiente como para conseguir un contrato. Y lo que ocurre ahora es básicamente que todo el mundo trabaja de una forma más independiente, cada persona tiene su propia pequeña tienda. Desde luego es más fácil llegar a la gente y vender a través de Internet, pero hay tanta oferta que en ese sentido es incluso más difícil que antes. Hay tantas emisoras de radio, tantas formas de hacer llegar tu música… Y tantas bandas que ofrecen su trabajo en la actualidad… Hay incluso más oferta que en los años 70. En este contexto es difícil vender álbumes hoy en día. El cambio de analógico a digital, eso ha sido enorme. Plataformas como Spotify están bien porque te permiten buscar y descubrir nueva música, pero como músico, es terrorífico porque no ganas dinero con ello. La industria musical ha cambiado. No es peor, es diferente. Nos hemos visto obligados a buscar nuevas formas de llegar a la gente. Tenemos un problema añadido para llegar a nuevo público porque se nos ha etiquetado como “vieja banda de rock progresivo”. La media de edad en nuestra formación vendría a ser como unos 50 años, que tampoco es tanto para una banda hoy en día. Por otro lado, con Internet podemos hacerlo. Esto no hubiera sido posible hace unos años. InsideOut Music no está ayudando con esto y estamos muy contentos.

Opino que están haciendo un buen trabajo de promoción. Mucha gente os ha empezado a conocer justo con el álbum anterior, Seventeen.

Mucha gente se sorprende que llevemos activos desde el año 1972. Siempre fue difícil darnos a conocer. Tuvimos incluso un hit en América que fue al top 50, pero nunca conseguimos muchos seguidores. Me siento afortunado por tener aún esta banda que toca la música que compongo. No tenemos grandes obligaciones con la discográfica actual y eso es todo un lujo.

Así que puedes escribir lo que te apetezca…

¡No podría hacerlo de otra manera! Escribo mucho para el teatro, pero con Kayak tengo las limitaciones propias de una banda, es lógico, un formato determinado en el que se despliega la música y que se concibe para una audiencia. Pero dentro de esos límites, se nos da libertad para hacer lo que queramos. Por supuesto, siempre y cuando se venda un poco. Ni tan siquiera han interferido en la elección de los sencillos. Escogimos tres temas para sacarlos online, dos que ya han salido, otro más que sale la semana que viene y les pareció bien. Yo diría que tenemos bastante libertad.

Cuéntame cuáles son las características de Kayak que permanecen inalterables a pesar de los cambios en los miembros de la banda.

Diría que es el sentimiento que está en la música. Este álbum es bastante ecléctico, hay muchas variaciones en los temas. Hay canciones que la gente se pregunta si son de Kayak… Pero me encantan estos retos. No puedes hacer 18 trabajos iguales, ¿qué sentido tendría? Necesitas como banda, como artista y como escritor, un reto. Escribo lo que me apetece. Hemos seleccionado las 15 canciones mejores. Tienen un sentimiento común en este trabajo, así como en los anteriores, que es una cierta nostalgia, un tipo de melancolía en la música. Escribo para piano y orquesta y desde esa perspectiva compongo la música. El reto como escritor es encontrar el equilibrio entre emoción y razón. Habrás comprobado que las letras son bastante largas y no precisamente de las fáciles (me compadezco de nuestros vocalistas que se las tienen que aprender). Tiene que haber emoción en las letras para que lleguen al corazón, como en las baladas. Si haces música bailable, puedes poner cualquier tipo de letra mientras sea pegadiza. Pero en nuestro caso, queremos contra una historia, que sea energética musicalmente y cree la atmósfera correcta para las letras, y enfocarlo como un todo, de tal manera que la gente no solo escuche las letras y se olvide de la música, o al revés, que escuche la música y se olvide de las letras. Ese es el reto como escritor, encontrar el equilibrio entre emoción y razón.

Mientras escuchaba vuestro álbum estos días pensaba en la importancia de vuestras letras para entender completamente la obra. Suceden tantas cosas a la vez que es difícil concentrarse en todo…

Sí, mucha gente que está reseñando el álbum no se ha leído las letras, así que tengo que explicar de qué van las canciones. Es una parte vital del álbum.

Explícanos tu relación con la banda Camel.

He sido contratado en varias ocasiones. En 1984 Andy Latimer me pidió si podía acompañarlos a los teclados en su tour. Viajamos por toda Europa y luego se fue a América y ahí acabo todo. En el 2003 me pidió de nuevo tocar con Camel. Su estilo con la guitarra y mi forma de tocar el teclado encajan muy bien. Pero el problema es que yo no vuelo, así que no puedo seguir los tours al completo y es lógico que hayan tenido que buscar a otro teclista. Andy colaboró en una canción de mi anterior trabajo Seventeen, Ripples on the Water y quedó fantástica. Todavía seguimos en contacto.

SofN: Kayak ha sacado muchos trabajos en directo. Entiendo que para vosotros es muy importante la experiencia del directo, ¿es así?

Sí, por supuesto. ¿Qué sentido tiene tener una banda si no tocas? Ahora con la pandemia solo puedes hacer la mitad, sacas un álbum y entonces, ¿nada más? Podríamos haber optado por un concierto en streaming, pero no estoy interesado en ello. Es como si imitaras el álbum, pero sin audiencia, en tal caso mejor reproducir el álbum directamente, ya que tendrá mayor calidad… Se necesita la interacción y energía del público. Un concierto es otra cosa diferente al streaming, así que no lo vamos a hacer. Esperaremos a que esto se acabe e intentaremos organizar alguna cosa para principios del año que viene. Un concierto es parte de lo que hacemos; una mitad es el álbum, la otra es tocar el álbum y los temas antiguos en directo.

¿Has tocado alguna vez con Kayak en España?

Sí, participamos un festival en una ciudad cerca de Barcelona, no recuerdo exactamente ni el nombre ni el año…

¿Consideras la posibilidad de volver a tocar aquí?

Claro, al final es un tema de organización y de dinero. Mientras pueda venir en autocar, no hay problema.

He estado escuchando recientemente vuestro nuevo trabajo, en concreto los dos temas que ya han salido, Mystery y Waiting, así como el que está a punto de salir, Out of This World. Los tres son muy diferentes. ¿Los habéis elegido deliberadamente así para mostrar diversidad?

Sí, pero es que no podría ser de otra manera. No hay ninguna canción que represente el álbum, ya que es de un estilo muy ecléctico. Escogí Mystery al principio porque es lo que la gente espera de Kayak y es una canción bonita para ser la primera. Seguidamente escogí Waiting por lo contrario, no se parece en nada al estilo Kayak. Tienes que buscar retos personales y para tu audiencia de tanto en cuanto. Personalmente me encanta esa canción, muestra lo ecléctica que es esta banda con sus tres cantantes principales, es fantástico. Pueden tocar cualquier cosa, me tengo que poner límites para no ir mucho más allá, no voy a hacer una canción country o de hard rockOut of This World será el siguiente tema, y vuelve a ser de un estilo más típico de Kayak, es espectacular.

Creo que es mi favorita. Y mi siguiente pregunta es, ¿por qué habéis escogido un tema tan bueno para empezar? ¿No crees que es poner las expectativas muy altas?

Lo sé. Hay un par de canciones más del mismo estilo, pero creo que Out Of This World es estupenda para dar inicio. El problema de un doble LP es que es muy difícil establecer un orden porque tienes que escoger las canciones adecuadas en el lugar correcto, cada una de las cuatro caras no puede durar más de minutos, has de tener en cuenta los cambios de tono entre las canciones y te encuentras con tres-cuatro cantantes que se deben repartir equitativamente. Yo escogí la primera y la última canción. Lo de en medio fue cuestión de ir moviendo, cambiando y escogiendo.

¿Cómo te las apañas a la hora de componer con tantos cantantes? ¿Decides con anterioridad quién va a cantar una canción o lo decides mientras compones?

Lo segundo. Bart Schwertmann es nuestro cantante principal, pero cuando tienes 70 minutos de música y más cantantes buenos en la banda, es lógico que busques el que encaja mejor con cada tipo de canción. Waiting, As the Crow Flyes y Cary las canta muy bien Marcel Singor porque tiene una voz muy pop. Si quieres puede sonar exactamente igual que Bowie, es muy curioso como hace eso. Y entonces nos queda Kristoffer Gildenlöw para el tema lento One By One. Es todo un lujo tener tantos vocalistas en la banda.

¿Hay alguna conexión entre las canciones, un concepto general?

No hay concepto ni historia. Son pequeñas historias en sí mismas.

Muchas de tus canciones tratan sobre diferentes aspectos históricos. ¿Tienes un especial interés en la historia?

Sí, me gusta. Ya hemos utilizado la mitología griega alguna vez. El tema de Electra en Under A Scar, por ejemplo, es una historia de venganza, algo muy humano. Todas las historias antiguas griegas son muy humanas, los aspectos buenos y malos de las personas, que hacen que sea un punto de partida muy interesante para dar pie a una canción. También te permite contar una historia a través de las letras y crear una mini ópera en una canción y es eso lo que me gusta de utilizar temática griega como referencia.

¿Hay algún otro tema que te inspire para componer?

Por supuesto siempre está el tema del amor.

Sí, he visto que usáis muchos nombres femeninos en los títulos de vuestras canciones…

Sí, es una tradición. Pero ahora hemos usado un nombre masculino en la última canción del primer LP, Kaja. Es una canción de nuestro guitarrista Marcel. Su hijo nació mientras la estábamos grabando, así que le pusimos su nombre en su honor. Este es el único nombre masculino en toda la historia de Kayak.

¿Cuánto tiempo os ha llevado componer un álbum como Out Of This World?

Es difícil decir. Cada compositor tiene sus bocetos, sus pequeñas cosas que ya tiene y que transforma en nuevas. A veces son cosas antiguas pero la mayoría se ha escrito en los dos años posteriores al lanzamiento de Seventeen. Siempre reviso viejos discos duros, cintas o lo que sea. Nunca tiro nada.

Gracias Ton por tu tiempo. Ha sido un placer charlar contigo. Espero poder verte de gira por España alguna vez, si es posible.

¡Yo también lo espero!

’English’

Hello, Ton! Thanks for sharing some time with us. First of all, I would like to ask you about your health. How are you feeling now? I know you had a heart attack at the end of 2019. Have you totally recovered?

I am fine, thanks. I think I’ve recovered. It took me four, five months and now it is OK.

Some people who have suffered a traumatic experience like that feel like extra energy and willingness for doing many things, is it your case? Have you felt life has given you a second chance?

It made me value time. I did not need this to be creative. I could have done without the heart attack. It made me aware that health does not come easy when you get old. That is a realization. Sometimes you need things like these in order to realize. For my work and for my pleasure, I could have done without it! It makes you realize how vulnerable your life is and that from one moment to another everything can change. But I was lucky, and I survived.

For the people who do not know Kayak, can you summarize the highlights of the band career during these almost fifty years?

We started in 1972, 49 years ago, that was the first highlight. For a band and I think in every profession, the highlights begin with the things you do for the first time, your first tour, your first concert, your first album, your first single on the radio… That’s all very exciting. And then slowly it comes the pressure from the record company to sell more albums. Years after that, you start to realize, oh, now it is my job. In the beginning it is a hobby, you don’t realize really what you’ve started. Slowly you learn when you get older. Basically, every album is a sort of a mark for us, you know. The first album was a highlight for us, and I think to our complete amazement in 1979 we had a huge hit in Holland. Every album did OK but then we were big sellers, and suddenly we had a top 5 hit with the song called Ruthless Queen. The album Phantom of the Night was number 1 in Holland, which was for us amazing, especially because we didn’t expect it. It was the sixth album and suddenly there was a hit. It complete lined up a force. When the commercial side went downhill after that, we had personal musical financial problems within the band itself and after three years we stopped, and we took 19 years off. I did other things, I still do, I write for theatre, I work more for theatre than for the band actually, I’ve always done so. I din’t miss the band until late 1995, 1996 when Pim Koopman and I, we were the original founders of the band, we got together again (we`ve always kept contact), and then I said, I’ve got 10/15 songs, I’d like to do them with a band. First, we got another singer, but it didn’t really work out, and then we were called by our first singer, Max Werner again and he said he would like to sing those demos. When he did that, we couldn’t call it anything else than Kayak. That was the next highlight, the restart in 2000, which drew a lot of attention. There was a lot of excitement and energy coming out. I also have to mention the down points, the not so nice points. The death of Pim Koopman in 2009, that was a real loss, a personal loss. I’ve known him since 1967 and we’ve played in all bands together. We were friends, colleagues, and suddenly he was gone after a concert. It took me one or two years to restart again, and again that was very exciting. Every new beginning is exciting. Then in 2014 the band broke up basically because both vocalists left, which was another down point and took me three years to decide whether I wanted to continue with the band that I’ve known. I always keep on having inspiration and looking for ways to play and to record the songs, for that I am very lucky to have this band. They want to perform the songs, specially this line-up, which is incredible. So, the next highlight came with the Seventeen album. We even got a record company deal which didn’t happen in many years, because we always released the albums independently, and suddenly we had an official German-English record company, InsideOut Music, which was the best for us because it was always a problem to get the music abroad. With the promotion channels that InsideOut has, it is much easier. I do more interviews outside Holland than inside. That is really a good thing.

What are the main changes in the music industry you have lived with Kayak?

In the beginning it was a simple market, you had a couple of big record companies, a couple of radio stations, and that was it. So, it was clear what was happening, at least in Holland. If you had a record deal like we had, they did the promotion, they paid for the albums. Afterwards, especially since the first restart, we didn’t have a record company. Slowly the sales went down, LPs went down, CDs went down so it was much more difficult to get enough sales to get a contract. So, basically what happens now is that everybody is more independent, everybody has its own little shop. Of course, it is easier to get through Internet and sell things and reach people, but there is so many more fish in the sea that in that perspective it is even more difficult than it was. There are so many radio stations, so many ways to get your music heard… There are also so many bands that offer their work now, many more releases than in the seventies… It is more difficult to sell albums now. The change from analogical to digital, that’s huge, platforms like Spotify… I like it because I can find music whenever I like it and discover new music too, but as a musician, it is awful, because you do not make any money. It is a completely different musical society. It’s not worse, it’s just different. You are forced to think of new ways to reach the audience. It is more difficult to reach new people for us because we are an old band. The average age of the band is like fifty, which nowadays is not even so old for a band, but we have this label “old prog-rock band” which makes difficult to reach new audience. On the other hand, on the Internet, it is possible. In the older days, it wouldn’t have been possible at all and that’s the good side of it. We are very happy with InsideOut Music.

Yes, and I think they are doing a good job in promotion, as you have been noticed by many people with your Seventeen album…

Many people are surprised to discover that we are on this since 1972. It was very hard to get across, we even had a hit single in America, it came in the top 50, and still, it was difficult to get a broad audience. I still consider myself a lucky guy to have this band that still plays the music that I am writing. We do not have to make any compromises for the record company, and I think it is a luxury.

So, you can write whatever you want…

I couldn’t do it in any other way. I write for theatre lots of things, but for the band, I have the limitations and the boundaries of a band, that’s logical, its own format in which music is displayed and conceived by the audience, of course, but within those boundaries, we are free to do what we like. Of course, it needs to sell a bit. They didn’t even interfere with the choice of singles. We wanted to start with three songs online, we have two now, next week another one and they said, fine! That’s quite freedom, I would say.

What are the basic features from Kayak which remain unchanged despite all the changes in the line-up?

It is the basic feeling that it is in the music. This album is quite eclectic, there is much variation within the songs. There are some songs people wonder if this is Kayak… But I like these challenges. You can’t make 18 same albums, why? You need as a band, as an artist and as a writer, a challenge. Basically, I am just writing what I like. We have picked the fifteen best songs. They have a common feel, throughout this album and the others. There is a certain nostalgia, a sort of melancholy in the music. I write for piano and orchestra and from that point I am arranging the music. The challenge for me as a writer is to find the balance between emotion and ratio.  You might have seen that the lyrics are pretty long and not the easiest ones (I pity all our vocalists as they’ve got to remember them all). There has to be some sort of emotion involved in those lyrics to make them go to your heart, as in a ballad. If you make dance music, you can put any vocals that you want for as long as it is catchy. In our case, I have to tell a story, keep it energetic from the musical side and make the right atmosphere for the lyrics and make it as a whole, that not only people listen to the lyrics and forget the music, or only listen to the music and forget the lyrics. That is the big challenge as a writer, to find the balance between emotion and the brain.

I have been thinking these days as I listened to your album that it is very important to have the lyrics in order to fully understand your work. There are so many things going on at the same time which makes difficult to concentrate in all of them…

Yes, many people who are reviewing the album have not read the lyrics, so I have to explain them what the songs are all about. It is a vital part of the album.

What can you tell us about your relationship with the band Camel?

I am a hired gun. I was asked by Andy Latimer in 1984 if I could play keyboards on the tour, as the album they were working on was almost finished. We travelled throughout Europe and then he moved to the America and that was it. Then in 2003 he asked me again to play with Camel. His guitar playing and my way of keyboard playing match very well. But the problem is that I do not fly, so I cannot follow them everywhere on tour and it is logical that they have gone with another keyboard player. Andy played a song in my album Seventeen, Ripples On the Water, which was amazing. And we are still in touch.

There are many live albums from Kayak, therefore I understand that you give special importance to the live experience, is that so?

Yes, of course, what’s the use of having a band if you don’t play? Now with the pandemic it’s only half finished, you release an album, and then nothing? We could have opted for a streaming concert, but I am not really interested in that, it’s like imitating the album but without the audience, then you’d better put the album as it will have more quality. You need the interaction and the energy of the audience. A concert is another thing than the streaming thing, so we are not going to do that, we will just wait until this is over and we’ll try to organize something for early next year. A concert is part of what you do, one half is do the album and the other half is play the album and the old stuff to the audience.

Have you ever played live in Spain with Kayak?

Yes, we did a festival in a little town near Barcelona, I do not exactly remember the name and the year…

Do you consider the possibility to come again to Spain to play the new album live?

Sure, it is always a matter of money and organizing. For as long as I can come by coach, then it is OK.

Lately I have been listening to your new album, especially the two songs which are out, Mystery and Waiting, and the one that is about to come, Out Of This World. The three of them are very different. Have they been chosen on purpose in order to show your diversity?

It is on purpose, but it is the only way this could be. There is not one song in the album that represents the album, as it is so eclectic in style. I chose Mystery in the beginning because it is not very different from what people expect from Kayak, it is a nice song to start with. Then I chose Waiting, exactly because it is not Kayak at all. Every once in a while you have to challenge yourself and also the audience. Personally, I really like the song, it shows how eclectic the band is with the three lead singers, it is fantastic. Basically, they can play anything, but I have to limit myself not to go too far, I am not going to do a country or a hard-rock song… Out of This World will be the next one, and that is again a more Kayak song, a spectacular one.

I think it’s my favorite. And my next question is, why have you chosen such a good song to begin the album with? The expectations are set too high…

I know. There are a couple of songs that come close in that style, but Out Of This World is a great opening. The problem is that when you have a double LP, it is very difficult to make a right order, because you have to choose the right songs at the right point, every of the four sides must not be longer than 20 minutes, then you have key changes from one song to another, then we have three/four vocalists that have to be divided between the four sides. I chose the opener and the last one. In between it was a matter of shifting, changing and choosing.

How do you manage with so many singers in terms of composition? Do you previously think who is going to sing the song or just decide as you write?

The last. Bart Schwertmann is our lead singer, but when you have 70 minutes of music and more good singers in the band, it is logical that you find the best vocalist for a certain type of song. Waiting, As the Crow Flyes and Cary could very well be sung by Marcel Singor because he’s got more of a pop voice. If you want, he can sound as Bowie exactly, it is funny how he does that. Then we have Kristoffer Gildenlöw for the quite piece, One By One. It is a luxury to have so many vocalists in the band.

Is there a connection between the songs, a general concept for the album?

No concept, no story. They are all little stories in themselves.

You talk about many historical aspects in some of your songs. Are you specially interested in history?

Yes, I like history. We’ve used Greek myth before. The subject of Electra in Under a Scar, for example, is a story of revenge, it is very human. All the old Greek stories are very human, the good and the bad sides of people, which make a great start for a song. It also allows you to tell the story in the lyrics and make a sort of mini opera in one song, and that is what I like about using Greek themes as a framework for a song.

Are there any other topics which inspire you for composing?

There is always the subject of love.

Yes, there are many female names in the titles of your songs…

Yes, that is a tradition. But now there is a male name, the last song of side one from the first LP, Kaja. That is a song from Marcel, our guitar player. His son was born while we were recoding this, so we named this track after his new-born son. That is the only male name in the history of Kayak.

How long did it take you to compose an album like Out of This World?

That is difficult to know. Every composer has little draws, he finds little things that he has, and he builds new ones. Some things are older but most of it was written in the two years after Seventeen. I always look up at old hard drives or old tapes or whatever. I never throw away anything.

Thank you very much for your time, Ton. It’s been a pleasure talking to you. I hope to see you in Spain on tour, if possible!

I hope so too!