Christine McVie, Rumours y «Songbird»: Tres maravillas en una

Fleetwood Mac es una banda británica de rock formada en Londres en 1967 por Peter Green (voz y guitarra). En su primera alineación estaba conformada además de por Green, por Jeremy Spencer (voz, guitarra, piano y slide), Mick Fleetwood (batería) y Bob Brunning (bajo), aunque este último sólo estuvo por el tiempo en que John McVie permanecía en John Mayall & the Bluesbreakers por cuestiones contractuales. Por su parte, en 1968 contrataron a Danny Kirwan como tercer guitarrista. Junto con Green, publicaron tres álbumes de estudio, que los posicionó como uno de los grupos más importantes del blues británico.

En mayo de 1970, Green dejó la banda por asuntos personales y, más tarde, en ese mismo año, ingresó la teclista y vocalista recientemente fallecida, Christine McVie. En menos de dos años, sus dos guitarristas restantes también se fueron de la banda: primero Spencer en 1971 y luego Kirwan en 1972. Para cubrir el puesto de Spencer contrataron a Bob Welch, y para el de Kirwan a Bob Weston y Dave Walker. No obstante, la participación de estos dos últimos duró poco más de un año, ya que, por diferentes razones, ambos fueron despedidos.

La salida de sus tres compositores principales hizo que Christine McVie y Bob Welch se encargaran de la composición de los tres discos editados en 1973 y 1974. En 1975 contrataron al guitarrista Lindsey Buckingham y a la vocalista Stevie Nicks, cuya influencia cambió el sonido de la banda hacia el pop rock y soft rock. Esto les trajo un considerable éxito comercial gracias a los álbumes Fleetwood Mac (1975), Rumours (1977), Tusk (1979), Mirage (1982) y Tango in the Night (1987).

El 26 de febrero, el quinteto se reunió con los ingenieros de sonido Ken Caillat y Richard Dashut en el estudio Record Plant de Sausalito, California, y a medida que progresaban las sesiones de grabación de Rumours, las relaciones íntimas de los músicos comenzaron a jugar un efecto negativo, ya que no se juntaban ni socializaban después de un día de trabajo. ​ Por entonces, el movimiento hippie aún estaba presente en la cultura de Sausalito y las drogas estaban muy a mano.

El presupuesto ilimitado permitió a la banda y a los ingenieros ser indulgentes con ellos mismos; noches sin dormir y un uso desmedido de cocaína marcaron en gran medida la producción hasta el punto que la banda se adueñó del estudio para largas y caras sesiones. Sus miembros entraban a grabar a las siete de la tarde, comían un gran banquete, festejaban hasta las dos de la mañana, y después cuando estaban tan destrozados que no podían hacer nada, comenzaban a grabar.

Y en medio de todo este lío, aparece por primera vez en la grabación de Rumours, “Songbird”, una de las cuatro canciones escritas por Christine McVie en el álbum, la cual fue lanzada como cara B del sencillo “Dreams”. Se trata de una canción con unas letras introspectivas sobre nadie y todos en forma de pequeño rezo. Su inspiración fue espontánea y McVie la escribió en media hora aproximadamente. Se despertó en mitad de la noche con toda la canción en su mente, incluyendo los acordes, la letra y la melodía, y tuvo que mantenerse despierta para no olvidarla, porque en su habitación no tenía dónde registrarla.

Al productor, Ken Caillat, le encantó la pista y le sugirió que la grabase sola en un enfoque de estilo concierto. La primera alternativa, el Berkeley Community Theatre, no estaba disponible por lo que la banda reservó el auditorio Zellerbach para el 3 de marzo de 1976. Para crear el ambiente apropiado, Caillat ordenó colocar un ramo de flores en el piano Steinway de 9 pies (2,7 m) de McVie. Luego solicitó tres focos para alumbrar las flores desde arriba. Cuando McVie llegó al auditorio, las luces de la casa estaban atenuadas, por lo que su atención se centró de inmediato en las flores iluminadas del piano en un ambiente relajado y delicado.

Para la sesión de grabación, se colocaron 15 micrófonos alrededor de la sala, mientras que Buckingham tocaba la guitarra fuera del escenario para mantener el tempo. La sesión de grabación continuó al día siguiente por la mañana debido a la dificultad de grabar la canción en vivo en una sola toma.

Hubo un tiempo en que Rumours de Fleetwood Mac simplemente se veía como un disco que vendió muchísimo; sin embargo, de cinco años para acá está más aceptado clasificar a Rumours como grande en sí mismo y por sí mismo.” (Chuck Klosterman)

Hago mías las palabras que Chuck Klosterman, un autor y ensayista estadounidense cuyo trabajo se centra en la cultura popular de ese país, y que pronunció en 2004, aunque para mí hace más; mucho más de cinco años, que Rumours en general es un álbum grande en sí mismo y por sí mismo y “Songbird” en particular es una canción grande en sí misma y por sí misma.