Blind Melon – Blind Melon: Esa maldita canción de la niña abeja cumple 30

Ficha técnica

Publicado el 22 de septiembre de 1992
Discográfica: Capitol Records
 
Componentes:
Shannon Hoon - Voz, guitarra, pandereta
Rogers Stevens - Guitarra
Christopher Thorn - Guitarra, mandolina
Brad Smith - Bajo, flauta, coros
Glen Graham - Batería, percusión

Temas

1. Soak the Sin (4:01)
2. Tones of Home (4:26)
3. I Wonder (5:31)
4. Paper Scratcher (3:14)
5. Dear Ol' Dad (3:02)
6. Change (3:41)
7. No Rain (3:37)
8. Deserted (4:20)
9. Sleepyhouse (4:29)
10. Holyman (4:47)
11. Seed to a Tree (3:29)
12. Drive (4:39)
13. Time (6:02)

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La verdad es que es bastante curioso lo del debut homónimo de Blind Melon. Al principio, cuando fue publicado, la gente lo ignoró. Posteriormente, la gente lo escuchó, especialmente gracias a su célebre segundo single «No Rain», que medios como la MTV se encargarían de exprimir hasta la saciedad. Y claro, a la gente le encantó… hasta que empezó a odiar a la banda por culpa de «esa maldita canción de la niña abeja». A partir de ahí, el público volvió a ignorarles, a pesar de que «I Wonder» y «Change», tercer y cuarto singles respectivamente, no hacían más que demostrar que ellos iban mucho más allá de ser los autores de «No Rain».

Fue entonces cuando, en pleno ostracismo, la gente empezó a notar que la cara de Shannon Hoon, vocalista de la banda, les sonaba de algo. Imagino que sabréis a lo que me refiero, ¿no? «Don’t Cry» es el videoclip de Guns N’ Roses donde los fans comenzaron a hacerse la eterna pregunta existencial: «¿Dónde está Izzy. La segunda pregunta más frecuente tras ver ese video fue «¿Quién diablos es ese otro tipo que canta con Axl?'». Efectivamente, la primera exposición al público de Shannon Hoon fue en el videoclip de Guns N’ Roses «Don’t Cry», en el que se ve a Hoon compartiendo tiempo tras el micrófono con W. Axl Rose, gran amigo del malogrado vocalista.

Para cuando el mundo estaba expuesto a Shannon Hoon a través de «Don’t Cry», su banda ya había firmado con Capitol Records y había grabado un EP con el productor David Briggs (Neil Young, Alice Cooper, Nick Cave & The Bad Seeds), pero no estaban contentos con el sonido «pulido y manipulado» resultante de dicho EP, The Sippin Time Sessions, y lograron archivarlo. Años más tarde, fue rescatado y publicado para el Record Store Day de 2013.

Con el apoyo de Capitol Records, Blind Melon empezó a escribir y ensayar nuevo material con el productor Rick Parashar, quien entonces estaba disfrutando de su éxito con Temple of the Dog, el Ten (1991) de Pearl Jam, y Sap (1992) de Alice in Chains. Una vez más, el grunge entra en escena. El álbum fue (modestamente) lanzado tal día como hoy de 1992… justo cuando la cresta de la ola del grunge estaba tomando forma. El primer sencillo, «Tones of Home», obtuvo una difusión modesta y no fue para nada un éxito. Su sonido, aunque duro, no era tan duro como el de otras propuestas que estaban ganando una gran popularidad (grunge). La música de «Tones of Home» es «gruesa» y limpia, pero su mensaje de alienación y el anhelo de ser entendido pasaron desapercibidos. Que no cuajó nada, vamos.

«What do you think they would say
If I stood up and I walked away
Nobody here really understands me
And so I’ll wave goodbye I’m fine.

Tones of home said
You don’t know the way I’m living
You don’t like me
Tones of home, tones of home
And so I’ll wave goodbye.
I’m flyin’ I’m flyin’ home.»

El tema de la alienación estaría mucho mejor representado en el video del segundo sencillo, el célebre «No Rain». Dirigido por Samuel Bayer, autor entre otros del videcoclip de «Smells Like Teen Spirit» de Nirvana, el video sigue la búsqueda de la chica con traje de abeja de la portada del álbum mientras trata de encontrar a su tribu. No solo es uno de los videos musicales definitorios de la época, sinó de todos los tiempos. El hecho de que el video se centre en esa soledad y no en el mensaje depresivo menos sutil, ciertamente fue beneficioso para la banda, que por fin iba a empezar a ganarse el respeto y, porqué no decirlo, el cariño de tod@s.

«All I can say
Is that my life is pretty plain
I like watchin’ the puddles gather rain
And all I can do
Is just pour some tea for two
And speak my point of view
But it’s not sane,
It’s not sane.»

El cuarto y último single, «Change», es el tema con más músculo y, en mi opinión, el mejor de este trabajo. Es una canción sorprendentemente positiva y optimista:

«And when you feel life ain’t worth living
You’ve got to stand up
And take a look around
You look up way to the sky.

And when your deepest thoughts are broken,
Keep on dreaming, boy,
‘Cause when you stop dreamin’ it’s time to die.»

Musicalmente, «Change» gana enteros gracias a las capas de instrumentos acústicos, incluido un sonido de mandolina inspirado (o copiado, decidle cómo queráis) en el tema «Every Picture Tells a Story» de Rod Stewart. A menudo, las canciones con tanta textura pueden acabar por despeñarse por un acantilado, pero este no es el caso de «Change». Sobresaliente y excepcional tema.

Si bien Blind Melon se asentó en Los Ángeles para grabar su debut discográfico, los miembros de la banda son originarios de lo que se conoce como el Bible Belt, una extensa región de los Estados Unidos donde el cristianismo evangélico tiene un profundo arraigo social, de ahí que un tema como «Holyman» y su letra mordaz apunte a los charlatanes y estafadores religiosos:

«Holyman I tell you man you gotta
Believe in what you see
Cause its you that corrupt us man and
Deep throat philosophy
I don’t need your spells or the little
Games you try to pull on me
Come to think of it I don’t need your religion.»

Musicalmente, Blind Melon es una mezcla de géneros. Tiene algo de sonido de jam band, algo de rock sureño, algo de grunge y algo de blues. Para muchos, el álbum suena como si Lynyrd Skynyrd hubieran nacido en los 90, a medio camino entre Los Ángeles y Seattle.

El álbum acabaría vendiendo cuatro millones de copias y pondría a la banda en las portadas de la mayoría de revistas de la época, programas de televisión e incluso ofrecerían una de las mejores actuaciones de Woodstock ’94.

Lo que hace que Blind Melon, la banda, sea aún más interesante es que cuando llegó el momento de grabar una continuación, giraron y lanzaron Soup (1995), un álbum que contrasta con las cualidades relajadas de este debut que aquí nos ocupa. Hubiera sido interesante ver cómo esta banda podría haber crecido… pero no fue así.

Si bien es cierto que Blind Melon trabajó duro para lograr el éxito que llegaron a cosechar, también es cierto que su caída precipitada en popularidad fue el resultado de «esa maldita canción de la niña abeja», lo que es una lástima porque creo que si vuelves a escuchar el álbum completo, es bueno… muy bueno… excelente. Hacedme un favor y hacedlo hoy que cumple 30. Solo así podréis llegar a comprender que Blind Melon no tiene que residir en el interior de vuestras cabezas como otra banda más que apareció de la nada y tuvo un sencillo de gran éxito, pues «No Rain» no representa lo que realmente eran. Esta banda no solo puede tocar, sino que también puede improvisar y hacer que el espectador mantenga el interés. Sí, «No Rain» es una canción divertida, el video también es divertido y bla, bla, bla. Ponte «Soak the Sin», «Change», «Tones of Home» o «Deserted», y prepárate para sus pegadizos riffs con un Shannon, eso sí, lamentándose por todo.

Logrando ser igualmente suave e introspectivo, así como rudo y rockero, este trabajo sigue siendo uno de los álbumes de rock con el sonido más puro de su era, completamente desprovisto de los trucos y artificios de producción tan presentes en otros trabajos de los 90.

Permitidme que finalice mi escrito con el verso que más amo de este trabajo, extraído de «Soak the Sin», tema que abre el álbum:

«I’m gonna tell my momma, I loveHer so and thank you forGiving me these bones o goldI’m gonna run from my homeJump in the river and let theWater soak the sin in my soul.»

Pues lo dicho. Os digo, Blind Melon, que os quiero tantísimo por darnos tanto en tan poco tiempo. Ahora, salgo corriendo de casa para bañarme en el río de vuestra música y dejar que vuestros versos empapen el pecado latente en mi alma. Te echamos de menos, Shannon… mucho.

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 374 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.