Crónica y fotos del concierto de Airbourne + Supersuckers - Sala Razzmatazz (Barcelona), 26 de octubre de 2019

Airbourne: el rock de sota-caballo-rey apunta a estadios

Datos del Concierto

Bandas:
Airbourne + Supersuckers
 
Fecha: 26 de octubre de 2019
Lugar: Sala Razzmatazz (Barcelona)
Promotora: Madness Live!
Asistencia aproximada: 2000 personas

Fotos

Fotos por Marta Carreras

Llenazo absoluto e incómodo para ver a unos Airbourne que van camino de recoger el testigo de AC/DC y de las bandas de estadio a pesar de que juegan con las mismas cartas de siempre. Su sota-caballo-rey y sus trucos de directo son los mismos que cuando empezaron, pero también lo es la entrega total y absoluta. Pueden gustarte o no, pero el sudor salpica hasta las últimas filas y te electrifican desde el primer guitarrazo. Todo el mundo salió satisfecho e incluso se permitieron el improvisar una firma de discos a media tarde a pesar de que había montada una manifestación en las cercanías de la sala. Harina de otro costal es lo sucedido con Supersuckers en uno de los peores directos que haya podido ver yo en mucho tiempo. La diferencia de sonido entre la banda cabeza de cartel y el telonero fue indignante. Finalmente destacar la entrega total de la gente, viviendo el show y haciéndonos recordar otras décadas ya pasadas.

Supersuckers en formato trío y sonido horrendo

Una banda tan mítica y celebrada no puede permitirse sonidos tan nefastos como el sábado pasado. Estás saliendo antes que un ciclón llamado Airbourne y tú no llegas ni a brisa, sólo a resoplido. Las ganas de ver a un superviviente como Eddie Spaghetti se fueron al traste desde “All of the Time”. Formato trío con coros tan poco audibles como la guitarra de Marty Chandler. El show avanzaba con “The History of Rock n’ Roll” y “Dead Inside” pero nada se hacía desde la mesa para enmendar los errores de sonido. Así prosiguió todo el show que se salvó al final por la inmensa calidad de los temas finales, no por otra cosa. Eddie pareció desganado bajo su gorro de cowboy y tras sus sempiternas gafas de sol. La gente desconectó pronto y las conversaciones se comieron el poco sonido del grupo.

Referencias constantes a “los cojones” en “Breakin’ My Balls” y luego para presentar “The Evil Powers of Rock n’ Roll”. Este tema son palabras mayores, pero quedó muy embarullado. Cabe destacar el pequeño telón que indica que son diabólicos desde 1988. Fue todo tan mal que un temazo como es “Dead Jail or Rock n’ Roll” de Michael Monroe quedó en muy poca cosa. Nada que ver con lo que consigue el finés en directo. Pero como decíamos salvaron los muebles gracias a dos piezas tan inmensas como son “Pretty Fucked Up” y “Born with a Tail”. Volvió Eddie a hablarnos de “cojones”, un recurso algo pobre para un show de 45 minutos. Tampoco consiguió que el gentío entonara sus clásicos. Esperemos que cuando vengan a Rocksound la cosa mejore, o si más no, se oiga. Quizá podría plantearse también lo del formato trío, otra guitarra no les iría mal a los Supermamones… o por lo menos, que la única que haya suene.

Airbourne piden ya una sala mayor en Barcelona

Con Airbourne sabes a lo que vas y disfrutas como un enano. Maestros del directo y un ejemplo de cómo encarar un concierto. Amenizaron la espera con AC/DC y la antológica “Fire Your Guns” sonó para luego apagar las luces y hacer pinchar la banda sonora de Terminator con haces de luz rojos. Siempre es espectacular. Entran a matar con “Raise the Flag”, con multitud de luces blancas, sonido matador y dinamismo exacerbado en escena. Viendo las caras de los hermanos O’Keeffe uno ya podía ver la entrega total que se avecinaba ya con un Joel descamisado. Hicieron sonar pronto uno de sus himnos definitivo: “Too Much, too Young, too Fast” con todo el público jaloneando al grupo. Hubo mucha gente subida sobre las espaldas de amigos, cervezas volando e intentos de escalada hacia posiciones arriesgadas.

Joel nos dedicó bajo un haz de luz blanco unas palabras recordando que tenían nuevo disco por lo que atacaron “Burnout the Nitro” que me recordó en algún tramo el “Kickstar My Heart” de Mötley Crüe. Cayó el telón mostrando la portada del nuevo álbum. Dos únicas concesiones a Boneshaker, lo cual no deja de ser sintomático. Ambas suenan a lo que puedes esperar y adivinar… Algo de aliento recuperado en la hímnica “Back in the Game”, un corte que funciona muy bien en los directos, especialmente cuando tiras de chorros de humo. Un “deputa madre” y un “Catalonia” le bastaron al frontman para que el delirio continuara. En “Girls in Black” lucieron esas murallas traseras de amplis y de repente nos encontramos con Joel tocando entre la gente y estando sobre las espaldas de algún porteador. Un truco habitual pero efectivo y cercano, de los que hace afición, igual que el de romper la cerveza y rociar a todo el público mientras se la golpea en la cabeza.

En “Bottom of the Well” nos pidieron mecheros encendido y lucecitas de móviles para luego atacar la espectacular “Breakin’ Outta Hell”, uno de esos himnos que van a quedar para la posteridad en su set. Estribillo infeccioso y desparrame generalizado. Un momento simpático llegó con la hímnica “It’s All for Rock n’ Roll” pues hubo un homenaje a Lemmy con Joel preparando la bebida favorita del divo. Repartió cervezas para los apretujados fieles, incluyó un riff de Motörhead e hizo eso de golpear la guitarra con la cabeza. “Boneshaker” funciona siendo pura escuela australiana. La sirena antiaérea hizo acto de aparición en “Live It Up”. Pudimos ver las caras de satisfacción de Harri Harrison y Justin Street. Ambos funcionan como un reloj, el grupo es una máquina de precisión. Y uno de los grandes momentos es “Stand Up for Rock ‘n’ Roll”, un tema por el que AC/DC matarían. Uno de sus himnos por antonomasia con cambio de guitarra incluido.

Los bises fueron escasos, pero inmensos. Sucumbimos todos a cantar el riff de “Ready to Rock” hasta el punto que mucha gente salió de la sala tarareándolo. Bestial y sudoroso himno. La otra gominola que quedaba era la obra maestra con la que les vimos nacer: “Runnin’ Wild”. Tema directo y nuevo clásico del rock. Por canciones como esta maravilla Airbourne se han ganado a pulso su estatus actual. Las luces se encendieron mientras entonábamos el “oé oé oé” de rigor. Salimos de la Razz complacidos pero muy temprano ya que sólo 13 temas de directo es algo escaso. Gran concierto a la altura de lo que esperamos, pero el tiempo fue como Franco el jueves, pasó volando.

Setlist Airbourne:

Raise the Flag
Too Much, Too Young, Too Fast
Burnout the Nitro
Back in the Game
Girls in Black
Bottom of the Well
Breakin’ Outta Hell
It’s All for Rock ‘n’ Roll
Boneshaker
Live It Up
Stand Up for Rock ‘n’ Roll
—–
Ready to Rock
Runnin’ Wild
Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 351 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.