Crónica y fotos del concierto de Adrift + Udol - Sala VOL (Barcelona), 7 de febrero de 2020

Adrift y Udol agotan entradas en la sala VOL con su propuesta sludge

Datos del Concierto

Bandas:
Adrift + Udol
 
Fecha: 7 de febrero de 2020
Lugar: Sala VOL (Barcelona)
Promotora: Aloud Music
Asistencia aproximada: 150 personas

Fotos

Fotos por Irene Vernedas

Las vertientes más pesadas del stoner y el post-rock consiguieron llenar el pasado viernes 7 la sala VOL de Marina. Parece que los madrileños Adrift, que vinieron presentando su nuevo álbum Pure (2019) gozan de una gran popularidad también en Barcelona. Bien acompañados del dúo Udol se dispusieron a volarnos la cabeza a base de distorsión.

Era mi primer concierto en la sala VOL, que es estrecha pero larga, con una gran barra en el lateral, y goza de uno de los mejores sonidos de la ciudad para salas de ese tamaño. Con una buena ambientación con pequeños leds en la parte superior de las paredes y música instrumental de fondo nos esperaba la primera banda de la noche. Nos acercamos a primera fila para echarle un vistazo a la gigantesca pedalera de Roque, el guitarrista de Udol y ¡qué barbaridad!

Udol

Después de unos estiramientos, el batería Adrià se sentó tras los parches y dio comienzo su actuación. Si alguien esperaba que la cosa empezara suave, estaba equivocado: comenzaron a tope con “Minotaure”, de su demo. Riffs aplastantes con mucho grave llenaban la sala mientras Adrià empezaba a cantar sin que casi se le pudiera oír. Solucionaron ese problemilla en poco tiempo y enseguida estábamos disfrutando de su voz melódica que les da un toque muy original.

Después de presentarse ante una sala ya completamente llena, se calmaba la cosa con “Invocació”, que tiene una intro acústica que va en ascenso con las capas que Roque iba añadiendo con la ayuda de un looper. Por desgracia, hubo algún problema con uno de los amplificadores y se tuvieron que detener para solucionarlo, reprendiendo el tema por la parte cañera entre gritos de ánimo.

A pesar de este inicio accidentado, el resto del concierto fue como la seda y pudimos disfrutar de las canciones de su disco 153 lliures i 17 salaris (2017) además de algún corte nuevo. Se notaba la buena sintonía entre ellos, y la audiencia los apoyó en todo momento. Una banda muy recomendable si te mola el estilo, ¡esperamos su nuevo trabajo con ganas!

Adrift

Salimos a tomar el aire durante el cambio porque el calor empezaba a ser severo. Era un bolo sin mucho movimiento entre el público, pero cuando se agotan entradas siempre se está apretado.

Los cuatro miembros de Adrift empezaban algo más tarde del horario oficial con ganas de presentar sus temas nuevos. La primera del disco, “Pure”, empezó después de una intro de batería extendida. Estaba claro que la gente se conocía su reciente trabajo, muy bien valorado, incluso considerado por algunos como uno de los mejores discos de 2019. Siguieron con “Mist”, un trallazo muy stoner que destaca por ser la canción más corta y rápida a pesar de durar casi seis minutos.

Durante la alocada parte final de esa canción, el vocalista y guitarra Jorge petó cuerda. Cambió de instrumento para el siguiente tema mientras alguien la reponía, devolviéndola eficientemente al escenario al final de la siguiente pieza.

Sonaron sólidos y brutales, con un tremendo tono de bajo que destacaba de buena manera. Dani lo tocaba con los dedos, pero eso parecía una púa, por la velocidad y el ataque que conseguía. Los guturales y gritos de Jorge añadían intensidad y putrefacción a la base instrumental que ya sonaba dura de por sí.

A medio concierto ya costaba más distinguir unas canciones de otras, pues utilizan recursos parecidos en varias de ellas y eso hace que se parezcan. La larga duración de algunas secciones llegaba a empachar un poco, pero es una de las características propias del estilo que practican.

Recibieron una buena respuesta por parte de los espectadores, que los apoyaron tras cada canción reafirmando el estatus de la banda como uno de los referentes nacionales de esta rama del metal extremo y el post-rock. La verdad es que su directo no tiene desperdicio, se les augura un gran futuro en la escena y seguro que les volveremos a ver en salas más grandes por aquí.