Vehement Tranquility – Die, You Little Cunt

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 18 de diciembre de 2017
Discográfica: Northern Cannibal Records
 
Componentes:
David McCarson - Voz
Pete "Forest" James - Guitarra
Magnus "Decapitated Slayer" Hubbard - Guitarra
Aaron Morrow - Bajo
Robert "Bobo" Kepner - Batería

Temas

1. Expanded (Found To The Frame) (2:44)
2. Euphoric Hell Ripping (2:03)
3. Override Of The Testimony (2:08)
4. Dissecting The Nuclear Agent Of The Confusion (1:53)
5. Revised Through The Entity Of The Devastation (3:55)
6. Misplaced Wading Begging (2:44)
7. Accelerated (Pasture To The War) (3:19)
8. Counted Into Hypnosis (2:12)
9. Die, You Little Cunt (1:39)
10. Septic Challenge Awakening (2:42)

Multimedia

Prometo estar eternamente agradecido a Dave Norris, de Northern Cannibal Records, por habernos hecho llegar esta joya a la redacción de Science of Noise. Thank you, man. You’re the tits! Venga, ya lo he dicho. Alguien me debe una birra…

A veces, uno tiene la sensación de estar de vuelta de todo. A veces, por más empeño que se ponga, la vida deja que, ante tus ojos, pasen, con mayor o menor fortuna, pequeñas joyas que, para el gran público, pasarán siempre desapercibidas. Die, You Little Cunt (2017), por más que la prensa especializada lo niegue y reniegue, es una de esas joyas.

Sinceramente, pensaba que Vehement Tranquility, desde que sacaran ahora hace cuatro años Color Extirpation (2013), no iban a ser capaces de nada mejor… pero estaba tan equivocado. Lo más nuevo de los de Columbia (Ohio), de los chicos capitaneados por el ex vocalista de BastardizedDavid McCarson, roza la perfer-putrefacción. Es rápido, intenso y de muy mal gusto. Es un ejercicio de grindcore de manual que no dejará a nadie indiferente; a su lado, Prostitute Disfigurement son unas hermanitas de la caridad.

Me gustaría hacer un inciso para hablaros un poco sobre los orígenes de la banda. Y es que la cosa tiene miga, pues son “curiosos” y están anclados, cuanto menos, en el misterio, lo freak y lo más bizarro. La familia del batería, los Kepner, era la propietaria de The Chippewa Meat Factory, una fábrica de carne que abrió sus puertas en 1948, y que funcionaba como matadero y planta de envasado; la empresa era líder en el área. Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que surgieran extraños rumores sobre la familia que operaba el negocio. Por lo visto Matt, el tío de Robert, fue detenido, sentenciado y, posteriormente, ejecutado acusado de secuestrar y asesinar a cuatro menores. Thomas E. Hubbard, el padre de uno de los dos guitarristas, que durante un corto periodo de tiempo fue carpintero, también se las tuvo con la justicia. Nancy Harris, de 65 años, fue brutalmente violada y robada en su propia casa el 2 de abril de 1976, y un par de semanas más tarde una camarera, Mary Kay Pierce, fue violentamente golpeada hasta la muerte mientras estaba cerrando la cafetería local que regentaba en Shawnee Hills, villa ubicada en el condado de Delaware, también en el estado de Ohio. Aún así, Thomas se las arregló para desviar los interrogatorios de la policía y escapar, pero la policía descubrió algunos de los efectos personales de Harris en su casa, por lo que fue sentenciado a pena de muerte poco después.

Por otro lado, el cantante de la banda, David McCarson, estuvo involucrado, en verano del año 2003, en la desaparición de la stripper Velvet Goodman, si bien las pruebas que se presentaron en su contra no fueron lo suficientemente concluyentes, de ahí que, finalmente, fuera puesto en libertad. No obstante, la publicación de un video en el que se les veía juntos unos días antes de la desaparición, causó un gran escándalo, y fue ampliamente citado como justificación para su re acusación, pero el juez desestimó la prueba pues, según su criterio, no estaba claro que David fuera la misma persona que salía en el vídeo. Poco después se demostró que no era él sino James, su hermano gemelo, el que aparecía junto a Velvet, tal y como relató la propia artista cuando fue hallada ejerciendo la prostitución, semanas más tarde, en las calles de Las Vegas, Nevada. Se rumorea que “Die, You Little Cunt” está basada en esta truculenta historia, pues uno de los versos dice: “You made me cry, you lil’ whore. You made me suffer so much, with your wiggles and persuasion skills, damn bitch. Someday you will pay for it in the City of Sin.”

Desde que llegara a mis manos esta copia, he estado liado haciendo otras cosas, pero hoy me he dado la tarde libre para escribir la que creo será la CRÍTICA así, en mayúsculas. Efectivamente, acabo de escuchar el nuevo álbum de Vehement Tranquility, cuarto en su haber, que lleva por título Die, You Little Cunt (Northern Cannibal Records), y mi primer instinto ha sido el de ir buscar del suelo mis gafas y los dientes perdidos. No, no os tenéis que preocupar por mí, amables lectores, pues mis dientes aún están firmemente unidos a mi cráneo, y hace más de veinte años que no uso gafas. Aún así, Vehement Tranquility es una de esas experiencias que están obligadas a dejar alguna que otra cicatriz en mi psique. Pero está bien, tengo entendido que el dolor ayuda a construir el carácter.

¿Qué necesitas saber sobre Vehement Tranquility? Bueno, son yankees del Medio Oeste, existen desde 2007 y, aparentemente, han reunido en ese nuevo trabajo toda la frustración actual y la furia latente del mundo. Este LP hierve a fuego lento. Es un cóctel explosivo en el que, además de ron del bueno y demás venenos ilegales, estos tíos han hervido algún que otro Carolina Reaper hasta parir estos poco más de veinticinco minutos de deconstrucción musical. Y realmente me refiero a una deconstrucción en toda regla ya que, actualmente, no estoy seguro de que podamos clasificar correctamente temas como “Euphoric Hell Ripping” o “Misplaced Wading Begging” como canciones reales. Queman y cortan el ambiente con tanta ferocidad y fealdad que parece que el propósito de la banda es el de destruir lo que conocemos como música. Me referiré a ellas, a partir de ahora, como anti-canciones. ¡Spoiler alert! Esto es así en el 95% de los temas compuestos, hasta la fecha, por Vehement Tranquility. “Cremated By Romanticism” o “Slowly Submerged Into Acid”, ambas incluidas en su primer trabajo Thy Deathtemptation (2007), son otros claros ejemplos de ello.

Guitarras caóticas y líneas vocales de duelo para producir un “refinado” álbum que ofrece canciones memorables que incluyen voces incesantes en “Override Of The Testimony”, mientras que “Counted Into Hypnosis” es agresión, entre otras cosas, por culpa de ese riff de apertura.

Al tomar una postura tan audaz en el nombre de su álbum, la banda corría el riesgo de parecer arrogante y obscena si no hubieran logrado el sonido que han logrado. Si bien hay elementos de la fórmula de bandas como Nasum que se dejan entrever por todo el álbum, hay una buena dosis de elementos propios como para dar, con este lanzamiento, un golpe serio y potente sobre la mesa. Puede que Die, You Little Cunt no sea el álbum que defina al grindcore, pero cualquier fanático serio debería darle a este álbum la posibilidad de destruir sus tímpanos.

No hay teclados, aunque a veces lo parezca, ni espacios intermedios, ni muestras de compasión alguna en temas como “Counted Into Hypnosis” o “Die, You Little Cunt”, que da nombre genérico al álbum, con unas guitarras que parecen haber sido afinadas dentro de una serrería. Estos tipos tocan tan, tan profundamente que los únicos momentos que se acercan vagamente a un indulto sonoro se encuentran en las pistas “más largas” del álbum. No es que me quite responsabilidad de encima, no estoy diciendo que “Revised Through The Entity Of The Devastation” y “Accelerated (Pasture To The War)” se suavicen en la sección media. No, aquí la velocidad solo se tuerce un poco mientras el sonido se desvía un poco hacia un híbrido a medio camino entre Pig Destroyer y unos Sodom cabreados; cuando estas canciones no están volando a un ritmo vertiginosamente ridículo, se acomodan en algunos ritmos que nos recuerdan, puede que algo remotamente, al thrash metal.

Su agresión se filtra por tus poros como si de una enfermedad no deseada se tratara pero, finalmente, se torna en algo realmente placentero, para nada desagradable. Quizá este no sea tu estilo, tu cup of tea, pero si lo es, Die, You Little Cunt es seriamente catártico. Sin embargo, hasta las cosas más intrincadas se pueden volver en su contra, pero, aún así, todavía quieres alzar el puño y golpearte la cabeza… aún sin estar seguro de cuándo deberías hacerlo.

Dentro de poco los tendremos por aquí junto a Furthest Vindication y a Reminiscent Degradation, abriendo para los maestros Anal Cunt, que vuelven a la carretera, después de un hiato que ha durado siete años, para conmemorar el XXº Aniversario de su épico Picnic Of Love (1998). Os recomiendo que os hagáis (o robéis) con una entrada si sois unos amantes y unos sibaritas de los sonidos más extremos y putrefactos. Vehement Tranquility es el nuevo dolor que has estado buscando. Llamadlo apocalyptic post-grind, llamadlo monolithic metal o, simplemente, fucking HEAVY. Estáis advertidos.

Rubén de Haro

Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J’hayber.

Rubén de Haro
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Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.