Vallenfyre – Fear Those Who Fear Him

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 2 de junio de 2017
Discográfica: Century Media
 
Componentes:
Gregor Mackintosh - Voz, guitarra
Hamish Hamilton Glencross - Guitarra, bajo
Waltteri Väyrynen - Batería

Temas

1. Born To Decay (1:48)
2. Messiah (2:00)
3. Degeneration (3:09)
4. An Apathetic Grave (5:53)
5. Nihilist (1:55)
6. Amongst The Filth (3:26)
7. Kill All Your Masters (2:08)
8. The Merciless Tide (5:14)
9. Dead World Breathes (0:40)
10. Soldier Of Christ (3:12)
11. Cursed From The Womb (6:40)
12. Temple Of Rats (2:48)

Multimedia




Hoy en día está claro que el sonido de la vieja escuela está en auge y casi cualquier cosa que suene como antaño tiene ese algo especial que engancha. Ya sabemos que no todo tiene la calidad que esperamos pero hay algunas propuestas que incluso sonando old school suenan frescas por aportar algo más a este mundillo del death metal en concreto y del metal en general.

Aquí nos encontramos con un claro ejemplo de querer rendir homenaje a los grandes del género con una ejecución exquisita que hará las delicias de los que amamos estos sonidos. Capitaneados por Gregor Mackintosh (Paradise Lost) que en las grabaciones se encarga de las voces y de las guitarras pero que en directo deja la labor de la guitarra aparcada para así poder desplegar todo el potencial de su garganta, Vallenfyre nos ofrecen su tercer larga duración y su mejor disco hasta la fecha. Sigue rezumando podredumbre por todos sus poros como así hacían sus anteriores trabajos pero aquí todo está mucho más pensado, más compacto, más sucio pero a su vez más orgánico. Me enamoré de su anterior Splinters (2014) que era toda una declaración de intenciones y cuando los pude ver en directo de enamoramiento pasé a fascinación pero este lo supera en muchos aspectos bajo mi punto de vista.

Su primer adelanto fue “Kill All Your Masters” y me pareció un cambio radical a su propuesta con un punto mucho más grindcore recordándome a Napalm Death y pensé que se les había ido un poco la olla pero no, nada más lejos de la realidad. En este disco se han acelerado un poco pero cuando hay que poner la marcha más lenta incluso parece que pongan marcha atrás. Es un death metal sucio, denso y con el doom por bandera pero como ya he dicho no le hacen ascos a la velocidad y es que contando con Waltteri Väyrynen tras los parches no hay que desaprovechar la ocasión. Es un perfecto sustituto de Adrian Erlandsonn y con su juventud y buen hacer casa perfectamente con la música propuesta por Mackintosh y Hamilton (ex-My Dying Bride).

El disco empieza con “Born To Decay” a modo de intro con unos sonidos salidos del mismo infierno. Aparecen las guitarras con sus ya característicos acoples del HM-2 y el sonido denso y pútrido se apodera de todo. Con algún que otro grito y poca variación más dan paso a “Messiah”. Escasos dos minutos de puro death metal que te da en toda la cara sin piedad y aquí es donde uno se puede extrañar y pensar que esta gente han cambiado y mucho tocando un grindcore bruto y rápido mezclado con hardcore de carácter punk del que no deja supervivientes.

A pesar de la densidad y la suciedad del conjunto todo se escucha y se aprecia a la perfección de una manera sorprendente. Pero vamos, si se podía conseguir en los 90 como no se va a conseguir hoy día.

“Degeneration” es mucho más Entombed, death’n’roll en vena, donde los ritmos a medio tiempo y más bailables te harán mover la cabeza sin parar. Una canción ideal para acompañarla de una buena cerveza y gritar degeneración a los cuatro vientos sin parecer un degenerado, valga la redundancia.

En “An Apathetic Grave” recuperamos a los Vallenfyre que más recordamos de sus anteriores discos con ese doom/death lento y pastoso, donde el moho y el óxido de sus instrumentos se aprecian más, donde cada nota tiene una cadencia exasperada, donde los ritmos se ralentizan para aplastarte y dejarte hundido en el barro. La guitarra que marca la melodía central se mete en tus oídos para no dejarte escapar. A destacar en todo el disco la voz de Mackintosh que roza la excelencia en cada corte pero que en las canciones más lentas, donde alarga sus guturales, es donde se nota el trabajo y buen hacer que ha realizado. Gracias a estos escarceos hacia el death metal tanto de él como del Sr. Holmes podemos disfrutar últimamente de grandes discos de su otro gran grupo Paradise Lost.

Con “Nihilist” vuelven a las andadas y se marcan una canción de menos de dos minutos de puro death/grind. Es un disco variado donde no tienes tiempo para aburrirte, en el que cada canción es un mundo pero un mundo cohesionado. No es fácil realizar un disco donde el death, el grindcore y el doom se den la mano de esta manera y quede tan coherente sin dar un resultado dispar como podría haber sido el resultado final.

“Amongst The Filth” vuelve a recuperar el sonido Entombed sin mucha más historia que en “Degeneration”. Ritmos machacones que dan ganas de hacer headbanging sin parar.

En “Kill All Your Masters”, como ya he comentado antes, se calzan las botas de los Napalm Death sin ningún tipo de vergüenza y se lanzan con un trallazo de puro grindcore con un mensaje brutal de fondo. Dos minutos frenéticos de blast beats, riffs enérgicos y caos controlado.

Vuelve el doom denso y pantanoso con “The Merciless Tide” de la cual han realizado un vídeo muy bien hecho con una escenografía bestial. Partes lentas que rozan el funeral doom con una cadencia eterna en la que de nuevo las guitarras de fondo realizan una labor magistral aportando una atmósfera opresiva e intrigante. Me encanta el sonido de las guitarras que aún siendo tan sucio se puede apreciar cada uno de los riffs que ejecutan.

¿Pensabas que se les había acabado la vena grindcore? Pues no, “Dead World Breathe” son 40 segundos de pura agonía y descontrol.

“Soldier Of Christ” es un poco menos descontrolada con un bajo que aporrea tu cerebro sin piedad, es más death metal del rápido y con mucha mala leche. Me recuerda en algunos puntos a Bloodbath por sonido, estructura e ideas en general.

“Cursed From The Womb” entra con un sonido disonante y desgarrador para adentrarte en el ritual más opresivo de todo el disco. Si has llegado hasta aquí aún con la respiración normal puede que acabes agotado de la lentitud de los riffs que te atraparán y no te soltarán. Vuelve de nuevo el moho, el musgo putrefacto, el sonido pantanoso donde la niebla te atrapará entre sus fauces.

“Temple Of Rats” cierra este gran disco con una buena dosis de death metal marca de la casa, de nuevo casi rozando el grindcore pero sin llegar a las cotas antes alcanzadas. Aquí encontramos pura violencia sonora para llegar a un final lento llegando a los poco más de 38 minutos de esta gran obra.

Si te gustan los géneros descritos no lo dudes, llegarás al final de la escucha con una sonrisa de oreja a oreja y es que se han superado en todos los aspectos realizando un trabajo dinámico y variado. No te lo pierdas por nada y si andas por Europa perdido están de gira con Implore repartiendo cera de la buena. Y no, por aquí no tienen intenciones de pasar (de momento). Lástima.

Robert Garcia
Death, thrash, djent, dark, progresivo, doom, black, experimental, jazz, clásica… Hay tanta buena música que a veces es mejor dejarse de etiquetas y escuchar la que te emociona y eriza los pelos o simplemente te hace mover la cabeza. Músico autodidacta, guitarrista, cantante y enfermo de escuchar y escuchar música sin parar.
Robert Garcia
Sobre Robert Garcia 5 Artículos
Death, thrash, djent, dark, progresivo, doom, black, experimental, jazz, clásica... Hay tanta buena música que a veces es mejor dejarse de etiquetas y escuchar la que te emociona y eriza los pelos o simplemente te hace mover la cabeza. Músico autodidacta, guitarrista, cantante y enfermo de escuchar y escuchar música sin parar.