Resurrección de Moksha en el Saltamarges Fest

Datos del Concierto

Saltamarges Fest

Bandas:
Anchord, Ultimate Frisbee, Malämmar, Mendra, Moksha
 
Fecha: 10-09-2017
Lugar: ATV (Sarrià de Ter)
Promotora: Saltamarges
Asistencia aproximada: 150 personas

Fotos

Fotos por Toni Feliu

Mi visita a Apaga La Tele (ATV), ese magnífico colectivo ubicado en Sarrià de Ter, no pudo dejarme mejores sensaciones. Me sorprendió un entorno privilegiado, con un bosque generoso y reparador que envuelve ese templo del underground y hace que los Ryanairs que sobrevuelan la zona parezcan incluso pintorescos. Pero me sorprendió aún más la sensación de sentirme en casa, cuando en realidad era mi primera vez allí. La primera edición del Saltamarges Fest también sorprendió a la organización por la gran respuesta del público, ya que nunca antes se había congregado tanta gente en el ATV.

Una siesta traicionera me impidió llegar al acústico de Scardick Johanssen (Eric Font), a quien no hay que confundir con Eric Fuentes (como me pasó a mi 🙂 ). Ya dentro del local, Anchord abrieron la lata eléctrica con una potencia y volumen descomunales, aprovechando que aún quedan zonas en el planeta libres de limitador acústico. El juego de voces entre Orestis y Victor (Tano) es siempre un acierto en esa mezcla de hardcore, punk y post a la que nos tienen tan bien acostumbrados. Acabaron el bolo con la colaboración de Oskar (Tano) en una versión del mítico Rather Be Dead de Refused, y se pudo ver más de una boca abierta, incluyendo la de un servidor.

El estreno de Ultimate Frisbee difícilmente pudo ir mejor. Un dúo feroz con Borja (Please Wait) a la batería y coros, y con Tadhg a la voz y guitarra. Los estrenos mundiales suelen poner los nervios a flor de piel, pero los de Sant Feliu de Guíxols mantuvieron la calma con baterías minimalistas y efectivas, que estoy convencido que sonarán mucho más pulidas en el futuro, unidas a unas danzas de guitarra con melodías y arpegios extremadamente currados. Los nuevos Cala Vento del emo, American Football coloreados por los Get Up Kids de los inicios. Esperemos que no tarden en presentar su álbum de debut!

Parece que “Fills de putaaaa!!!” es el mantra particular de Malämmar al inicio de sus bolos (al menos gritaron lo mismo cuando tocaron en el Actitud Fest). Mántrica fue también la guitarra que introdujo el primer tema con unos acordes inquietantes y reposados a la vez que me tensionaron al punto justo. Incluso la maraca usada inicialmente por el batería me conectó directamente con los míticos Engine Down. Está claro que Malämmar cuidan mucho su sonido, pues de repente la sala sonó mucho más compensada que hasta entonces. Quizás su rock instrumental sonó más enigmático que durante su actuación en el Actitud, pero sin perder el grosor ni la magnífica puesta en escena que caracteriza al trío barcelonés.

El título de pluriempleado de la noche se lo llevó Victor, quien no contento de haber tocado antes con Anchord se puso un vestido rojo a lo Marilyn Monroe para su actuación con Mendra. A sus baterías de solvencia contrastada se le sumó una telecaster imponente con acordes disonantes y un bajo sentando bases elegantes y con líneas memorables, creando un sonido muy empastado. Las dos frontwomans ofrecieron intrigantes melodías vocales, lamentos, desgarres y gritos varios encima de unas canciones con estructuras complejas y quiebres constantes. Un post-hardcore impactante evocando y transmitiendo grandes dosis de rabia interior.

Había muchas ganas de ver a Moksha, grupo de culto que llevaba demasiado tiempo sin tocar. Pero al subir al escenario pareció que vinieran de una extensa gira europea, a juzgar por su nivel técnico, prácticamente insuperable. Con un sonido un punto más nítido del que me esperaba, mi amor incondicional hacia los héroes catalanes del metal empezó por Narcís y sus baterías, justas herederas de David Sandström de Refused. Difícilmente se puede tocar más clavado, contundente y con ritmos complejos al mismo tiempo. La voz de Funu, acompañada de sus impagables movimientos de manos, sigue en plena forma, y confieso que tuve pensamientos impuros cuando se me ocurrió que todos los cantantes de metal deberían hacerlo como él. Pero es que guitarra y bajo también sonaron y jugaron entre ellos de una forma brutal. Hubo muchos agradecimientos al público, pero seguramente Moksha se los merecen aún más por el simple hecho de existir.

Después de tal bolaco hice una retirada a destiempo, con lo que me perdí a Bécquer, Aliment y a la actuación sorpresa del festival, quienes fueron probablemente Cala Vento, a juzgar por su sitio destacado en el stand de merchandising. Ay, el Saltamarges… (suspiro) ¡Nos vemos en la próxima edición!

Toni Feliu

Toni es un apasionado de la música. Estudió violín e ingeniería informática. Sus gustos eclécticos, desde el hardcore/punk a la clásica, le permiten usar la música como terapia para no enloquecer (demasiado). Literalmente sin tiempo para pensar, toca la guitarra, el violín y el bajo en 3 bandas, se relaja como DJ y deambula compulsivamente por mogollón de conciertos molones.

Toni Feliu
Sobre Toni Feliu 13 Artículos

Toni es un apasionado de la música. Estudió violín e ingeniería informática. Sus gustos eclécticos, desde el hardcore/punk a la clásica, le permiten usar la música como terapia para no enloquecer (demasiado). Literalmente sin tiempo para pensar, toca la guitarra, el violín y el bajo en 3 bandas, se relaja como DJ y deambula compulsivamente por mogollón de conciertos molones.