NOFX – First Ditch Effort

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 7 de octubre de 2016
Discográfica: Fat Wreck Chords
 
Componentes:
Fat Mike
El Hefe
Eric Melvin
Erik Sandin

Temas

1. "Six Years on Dope" (1:32)
2. "Happy Father's Day" (1:14)
3. "Sid and Nancy" (2:22)
4. "California Drought" (3:14)
5. "Oxy Moronic" (3:56)
6. "I Don't Like Me Anymore" (2:30)
7. "I'm a Transvest-lite" (2:16)
8. "Ditch Effort" (1:47)
9. "Dead Beat Mom" (2:18)
10. "Bye Bye Biopsy Girl" (2:00)
11. "It Ain't Lonely at the Bottom" (1:33)
12. "I'm So Sorry Tony" (3:18)
13. "Generation Z" (5:07)

Curiosidad: La edición en vinilo es distinta a la digital. Cada tema tiene una variación estilística más o menos evidente. A ver si encontráis las 13 diferencias ;)

Multimedia



Creo que la primera vez que escuché una canción de NOFX fue con 17 años durante el viaje de fin de curso del instituto. En una de las excursiones, una chica de quien estaba secretamente enamorado (y con quien nunca pasó nada) le dio un casete al conductor del autocar para amenizar el viaje, y de repente las curvas hacia el Teide se volvieron rectas con Philthy Phil Philanthropist y su pegadizo teclado. Más adelante aprendí sobre croquetismo en la disco de moda (alternativa) de Granollers al ritmo de Don’t Call Me White, y a cómo empezar bailando reggae salchichero y acabar levantando a los colegas con Kill All The White Man.

Formados en 1983, NOFX son una institución viviente en el mundo del punk rock, a la altura de Bad Religion o Black Flag. Su carismático líder Fat Mike, con los 50 ya cumplidos, es otra institución en sí misma como fundador de la discográfica Fat Wreck Chords y, en consecuencia, de lo que dentro del mundillo hardcore se conoce como “the fat sound“: un punk rápido, melódico, agresivo, punzante e incluso con toques de humor. Bandas como Lagwagon, Propagandhi o No Use For A Name nunca hubieran sido lo mismo sin el paraguas de ese gran personaje.

La época dorada de NOFX se sintetiza en tres discos que sentaron cátedra en la escena punk de los noventa. Punk in Drublic (1994), Heavy Petting Zoo (1996) y So Long and Thanks for All the Shoes (1997) son obras magistrales que resumen perfectamente lo que la banda pudo dar de sí. A partir del 2000 fijaron su rumbo basándose en el álbum del 97, y en un plis plas llegamos a día de hoy.

Antes de escuchar First Ditch Effort me esperaba simplemente otro “más de lo mismo”. Por suerte mis expectativas se fueron felizmente a la mierda ante un disco grande, muy grande. Los tres primeros temas ya dejan claro que algo ha sucedido desde Self Entitled (2012). Las nuevas canciones ganan en complejidad, el entramado armónico cuenta con unas distorsiones más trabajadas, y las letras fluctúan entre vivencias cercanas, rajadas sociales e historias surrealistas.

El viaje empieza con Six Years on Dope, con el guitarra Eric Melvin desgarrando la voz, y que explica literalmente los seis años que el batería Erik Sandin estuvo enganchado a la heroína. Happy Father’s Day, con una intro llena de quiebros rítmicos y el clásico Fender Precision de Mike, relata cómo su padre sudó olímpicamente de él cuando era un niño. Y sin tiempo para reflexionar sobre una situación bastante chunga arranca Sid and Nancy relatando lo que hubiese pasado si Sid Vicious (Sex Pistols) y Nancy Reagan (esposa del ex-presidente estadounidense) hubieran tenido un affair. Nada mal para empezar.

La adrenalina sube con California Drought y su riff de guitarra que, en palabras del propio Mike, “creo que nadie ha usado antes este ritmo”. Mención especial a la poderosa trompeta de El Hefe, el otro guitarra del grupo, quien se regala sin apenas despeinarse. El tema gira entorno la adicción de Fat Mike con el alcohol, y le sigue Oxy Moronic con una rajada maravillosa del mundo farmacéutico: “The healers have become the harmers / They’re just pharmaceutical farmers / What we used to call dealers / We now call doctors”. No os perdáis su videoclip (al final del artículo), emblemático.

La fiesta sigue álgida: momentos Oi! en el estribillo de I Don’t Like Me Anymore, confesiones sobre cómo Mike disfruta vistiéndose de mujer en I’m a Transvest-lite, incluyendo un final memorable parafraseando a Cyndi Lauper en Girls Just Wanna Have Fun: “He’s a cross between / Adele and Charlie Chaplin […] You gotta know it’s not just girls / who just wanna have fun!”. El sonido revienta en Ditch Effort y el inglés se lleva al límite en Dead Beat Mom: “She’s a dead beat mom, a one woman pogrom / A tri-polar paradigm, a lunatika time bomb”.

Creyendo que era difícil mantener el nivel, aparece un temazo en mayúsculas. Bye Bye Biopsy Girl deleita de entrada con un saxo (!), siguiéndole el clásico palm-mute de guitarra hasta que la artillería sonora entra sin compasión. Una melodía vocal perfecta expresa lo estúpido que sería dejar a tu novia simplemente porque tiene cáncer, porque no tiene papeles o porque es bisexual, con un sarcasmo devastador: “And after chemotherapy / you threw up and lost all your hair / And when I said bye bye biopsy girl / you acted like I didn’t care”. Las drogas regresan en It Ain’t Lonely At The Bottom, que plantea lo de tocar fondo y concluye, ojo, que ese “fondo” tampoco está tan mal. Está claro que a esos yankis les va la marcha.

Un punto a parte merece I’m so Sorry Tony, homenaje al difunto líder de No Use For A Name, Tony Sly. Su intro de piano recuerda al gran musical Home Street Home -efectivamente, en 2015 Fat Mike hizo un musical punk- y su letra se aleja del típico homenaje azucarado con un arrepentimiento público de Mike: “I’m sorry that I wasn’t there for you / when you needed me in the end”. La canción acaba con un audio de un concierto de No Use, donde se escucha a Sly despedirse del público. Todos mis respetos para uno de los grandes del punk rock.

El disco llega a su fin con Generation Z (la generación de los Millenials), una predicción del fin del mundo si no cambiamos nuestra mentalidad y la de la generación que nos sigue. La magia se expande en la segunda parte del tema, donde las propias hijas de Fat Mike y Tony Sly recitan, cantan y gritan al mundo reflexiones imprescindibles.

Cuando NOFX publicó Heavy Petting Zoo en 1996, varios talibanes del punk les acusaron de haberse vendido a lo comercial porque las canciones sonaban… mas lentas. Un argumento pobre e injusto con una banda que siempre se negó a fichar para una major, y que incluso prohibió explícitamente a la MTV emitir sus videoclips. Heavy Petting Zoo fue un discazo donde la banda exploró nuevos horizontes con maestría, y First Ditch Effort se corona como su gran segunda parte 20 años después. Como Twin Peaks, vamos. Imprescindible.

Toni Feliu

Toni es un apasionado de la música. Estudió violín e ingeniería informática. Sus gustos eclécticos, desde el hardcore/punk a la clásica, le permiten usar la música como terapia para no enloquecer (demasiado). Literalmente sin tiempo para pensar, toca la guitarra, el violín y el bajo en 3 bandas, se relaja como DJ y deambula compulsivamente por mogollón de conciertos molones.

Toni Feliu
Sobre Toni Feliu 13 Artículos

Toni es un apasionado de la música. Estudió violín e ingeniería informática. Sus gustos eclécticos, desde el hardcore/punk a la clásica, le permiten usar la música como terapia para no enloquecer (demasiado). Literalmente sin tiempo para pensar, toca la guitarra, el violín y el bajo en 3 bandas, se relaja como DJ y deambula compulsivamente por mogollón de conciertos molones.