Entrevista a Marta Ferrussola: ‘El brutal death metal siempre ha sido mi pasión’

La historia que desembocó en que yo, humilde redactor de una revista web aún modesta como Science of Noise, pudiera estar sentado en una chocolatería del barrio de Les Corts hablando de Cannibal Corpse y Terrorizer junto a la ex-primera dama catalana no puede sino ser extraña. Todo empezó hace unas semanas, cuando recibí una llamada de un número andorrano a mi teléfono. No acostumbro a contestar llamadas de números desconocidos, pero en este caso el destino quiso que me pillara con la guardia baja, así que antes de que me diera cuenta, tenía a una mujer de mediana edad presentándose en tono confidente como la secretaria personal de una tal “Madre Superiora”.

La confusión y el convencimiento de que esa señora estaba en proceso de intentarme vender una Biblia o algo peor hizo que la amenazara con colgar inmediatamente, con lo que, nerviosa y apremiante, mi interlocutora se vió forzada a revelar quién estaba realmente detrás de la llamada: ni más ni menos que Marta Ferrusola, la esposa del que fue durante muchos años presidente de la Generalitat, el antiguamente honorable Jordi Pujol.

Realmente sorprendido pero indudablemente interesado en conocer a qué se debía exactamente esa toma de contacto, acabé gestionando un encuentro con nuestra protagonista una fría tarde de primeros de diciembre. Confieso que, debido a la fama de dura y huraña que persigue a la matriarca del clan Pujol, no las tenía todas conmigo y me acompañó un nudo en el estómago durante los días anteriores a nuestra cita, pero finalmente, el león resultó no ser tan fiero como lo pintan, y delante de un tazón de chocolate y media docena de melindros (que, por cierto, acabé pagando yo), la señora Ferrusola nos abrió su corazón y sus cuernos en unas confesiones que, según nos reveló, la llevaban corroyendo durante años.

SofN: Señora Ferrusola, muy buenas tardes.

Hola, noi.

SofN: En primer lugar, me gustaría saber por qué ha escogido nuestra revista para realizar unas declaraciones que muy probablemente supondrán un gran impacto, cuando supongo que muchos otros medios catalanes tienen bastante más solera y audiencia que nosotros.

Sí, mira, me he informado bien y he visto que eres un catalán de verdad, con antepasados del Bages y de Osona, ni més ni menys, y que aunque nunca has votado a Convergència (ndr. Me mira con ojos acusadores y penetrantes), sí que por lo menos no pocos en tu familia siempre nos han sido fieles. Y eso en casa no lo olvidamos, eh. Casi todas las revistas estas que dices son unos botiflers o unos rojos… ¡o los dos! Yo nunca he sido de salir en la televisión ni en las revistas, siempre he preferido decirle a Jordi lo que tenía que hacer y quedarme en casa, pero oye, a la vejez viruelas, que dicen, oi? (risas). Y tú tienes cara de bon noi. Además, como esta paginita tuya aún es bastante escarransida, así tampoco se entera mucha gente. Una cosa es salir del armario, oi?, y la otra que todo el mundo haga safareig. (risas) Que ya tenemos una edad y tampoco es plan, escolta.

SofN: Caray, bueno, no sé si tomármelo como un piropo o no, pero en todo caso, en nombre de Science of Noise, estoy muy contento que nos haya escogido a nosotros para descubrirnos esta historia tan fascinante. Cuénteme un poco como empezó su afición por el metal extremo. Un poco sorprendente para quién conoce un poco su historia, ¿no?

Mira, en los setenta Jordi y yo solíamos escuchar al Serrat, al Lluís Llach y a la Maria del Mar Bonet. Lo que escuchaban todos los demás, vaja. Pero a mí, si le tengo que decir la verdad, todo eso me parecía un soberano coñazo. Pero una minyona que teníamos que era una mica hippie a veces ponía músicas raras en la gramola de casa mientras sacaba el polvo, y luego aprendí que se trataba de Deep Purple y Pink Floyd. Eso ya me tocó las glándulas un poco, saps, pero la cosa se descontroló de verdad a mediados de los ochenta, cuando un amigo melenudo que solía tener entonces (ndr. Calla un momento, sonríe, suspira y me descoloca picándome un ojo) me copió el primer disco de Possessed en un cassette. “Virgen María purísima, pero si esto es la tralla!”, pensé. Y desde ese día la verdad es que no he podido parar. Y me ha costado mis visitas al confesionario eh, pero al final he acabado por convencer a mi capellà y todo, y ahora él también es un poco fan de Dying Fetus y Infant Annihilator. (risas) Mi banda favorita es Morbid Angel (se santigua). Y mira eh, ya sé que cantan de demonios y cosas de estas satánicas, pero es que son la leche, no em diguis. Son sonar las primeras notas del “Immortal Rites” y me vuelvo loca. Además el Pete Sandoval ese es tan guapo, ¿verdad? Aparte del death metal, también me gustan todos estos grupos noruegos de black. Eso de quemar iglesias está muy mal, eh (se santigua de nuevo), pero otras cosas que dicen sí que estoy más de acuerdo con ellos, así que mira, una cosa por la otra, tú.

SofN: Y a parte de estos grupos clásicos que me cuenta, ¿sigue un poco lo que se hace hoy en día?

¡Sí, y tanto! Antes me iban a comprar todas las novedades a la Calle Tallers cada semana, y me pasaba escuchando todo mientras subía y bajaba de Andorra, que iba mucho. Cuando no existía el Spotify ni nada de todo eso ¿sabes? Ahora es fácil, de seguida tienes acceso a los nuevos discos de Ne Obliviscaris, Thy Art is Murder o Vehement Tranquillity, oi?

SofN: Realmente la veo muy puesta… ¿nunca había pensado antes en revelar esta pasión?

Sí claro, muchas veces, pero siempre me he echado atrás a última hora. Cuando el Jordi era president no era muy apropiado, ¿saps? Y después ya lo he ido dejando. De todas maneras, te contaré un secreto, que me pareces un bon nano. Como con los años en casa hemos ahorrado algun dinerito, alguna vez que otra he puesto unas pesetas en algun festival sin que se supiera mucho. Mira, el último ha sido precisamente este año, el Knights Of Metal. ¡Esta vez incluso diseñé el cartel!

SofN: ¡Ostras, no me diga! ¿Así que quien estaba detrás del Knights of Metal era usted?

La gente dice que fue un desastre y es verdad, pero a mi me da igual, porque tampoc ens ve d’això. Yo quería ver a Beyond Creation y los vi, tú. Ara, eso sí eh, que venga o no venga gente es lo de menos, pero lo que me tocó els pebrots de verdad es que a última hora se cayeran los coi de The Faceless. ¡Con las ganas que les tenía, osti! (se santigua) Cogí el teléfono y le dije de todo al chico ese que tienen de cantante, menudo elemento, quina vergonya, no tendrá ganas de volver por aquí, no.

SofN: ¿Pues sabe que precisamente vuelven ahora en marzo?

¡Qué me dices! Perdona’m un moment eh? (ndr. Se levanta uns minutos para llamar a alguien con semblante serio). No creo que vuelvan, no.

SofN: ¿Pero…?

Shhtt! Nada más que decir.

SofN: Hummm…. OK, bueno, cambiemos de tema pues. ¿A parte de esos que ayuda a organizar usted, va a conciertos?

¡Ya no voy casi nunca! Antes era más fácil, cuando el black metal estaba más de moda. Había ido a ver a Cradle Of Filth, Impaled Nazarene o Marduk a la Sala Garatge. Me pintaba la cara de calavera y me ponía un chaquetón negro con capucha así largo que tengo para ir a misa cuando estamos en Queralbs, que hace frío allí, y no me reconocía nadie. ¡Qué tiempos aquellos! (risas)

SofN: Y a su marido, ¿también le gusta el metal extremo?

¿Al Jordi? (risas) Qué va, mira: él se fué una vez de de fin de semana a Valencia con un par de amigotes, el Macià y el Lluís (ndr. Alavedra y Prenafeta, otros dos dirigentes convergentes históricos de dudosa reputación), y el muy gamarús volvió escuchando maquinota. ¡Chumba chumba chumba! ¿Tú te crees, chumba chumba en mi casa? Mare de déu, anda que no nos las tuvimos. Vaya tropa, no se habían pegado fiestas ni nada estos tres… ¡Y mi hijo mayor, Jordi, igual! Cada fin de semana en Chasis, Pont Aeri, Scorpia…. Suerte que ya las han cerrado todas, porque eso sí que eran antros de Satanás. (pausa) ¡Ay! No sé si me he ido de la lengua, aquí…

SofN: Me deja bastante boquiabierto, la verdad. Y hablando de su marido… ¿qué piensa de bandas como Rebuig o Zombi Pujol, que critican abiertamente su gestión al frente de la Generalitat y el sistema convergente en general?

Pobrets, si no hacen y dicen tonterías ahora que son jóvenes, ¿cuándo van a hacerlo, verdad?

SofN: Bueno, los Zombi Pujol ya rozan los cincuenta, eh, que son los que antes era Budellam.

Ah, ostras, pues entonces seguro que son unos poca-soltes. ¡Punkis tenían que ser! Eso del punk a mí nunca me ha gustado nada. Me parecen unos piojosos.

SofN: ¿Y qué opina de otros grupos catalanes? ¿Conoce algunos?

Mira, Foscor estan bien, y ahora que cantan en catalán me parecen más macos, pero no me gusta nada que ya no hagan gurutales. No sé qué se han pensado, me parece una mariconada. Suerte que el chico ese que dicen que es de Fiar canta también con los Graveyard, que sí que me gustan más. También Ósserp y Assot ¿eh?. De fet mira, antes te he dicho que casi no voy a conciertos, pero estoy pensando a ver si puedo escaparme para ver eso que hacen ahora en el Poble Espanyol, que siempre és un sitio molt bonic, el Catalonia Extreme Winter aquest, al menos uno de los dos días eh, y así veo a Dead Congregation que siempre me han gustado mucho y les tengo ganas. Y Atrexial también tienen lo suyo, ¿no? Oye, tú que seguro que tienes mano en esto, ¿no podrías mirar a ver si me consigues una entrada o algo?

SofN: Ostras, pues no lo sé. Ahora me pilla usted un poco a contrapié. Miraré a ver si puedo hablar con la gente de Chroma Nation, que son los que lo organizan, pero no le puedo garantizar nada.

Gràcies maco. ¿Ves como eres un bon noi?

SofN: Cambiando un poco de tema… ¿Qué la parece la versión de “Els Segadors” que han hecho estos americanos de A Sound of Thunder? ¡Ha tenido mucho éxito! ¿Estará contenta, no?

¿Contenta? (ndr. Grito histérico) ¡Pues qué me va a parecer! Otra mariconada. Esas talegadas a mí no me van. ¡Si además los chicos estos tienen un grupo de versiones de Manowar! ¡Pero que cosa más hortera! ¡Ya podrían hacer una versión dels Segadors Gorgoroth o Malevolent Creation, punyeta!

SofN: Bueno, ha sido un verdadero placer compartir este tiempo con usted. Si quiere que le sea franco, pensaba que era usted un personaje más bien huraño y al final me ha acabado cayendo bien. Ya será verdad que esto del metal es una gran hermandad.

¡Ay calla, beneit, que encara em faràs plorar! ¡Qué más hubiera querido yo que poder vivir como una metalera de verdad, tú! ¡Metaaaaal! (hace cuernos y grita como una posesa mientras se desabrocha el vestit-jaqueta y muestra una camiseta de Morbid Angel ante la sorpresa de la parroquia que casi llenaba la chocolatería)

SofN: Y para acabar, estamos ya a punto de entrar en 2018. ¿Tiene usted algun deseo para el nuevo año?

Pues sí, nada me haría más feliz que una reunión de Bolt Thrower.

SofN: ¡Qué así sea, pues!

Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día.

Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.

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Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día.Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.