Invitados de lujo para unos InMune de celebración

Datos del Concierto

Bandas:
InMune + Aphonnic
 
Fecha: 16 de diciembre de 2017
Lugar: Sala Bóveda (Barcelona)
Promotora: Background Noise
Asistencia aproximada: 300 personas

Fotos

Fotos por Manuel Rubiales

Nuestra Previa

La previa de Science of Noise: INMUNE + APHONNIC

No se me ocurre una manera mejor de acabar el año que viendo a los catalanes InMune y a los gallegos Aphonnic, dos de los más claros exponentes del metal alternativo más potente y cuidado con los que tenemos la

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Entrevista a Aphonnic: ‘Ciertos muros, tarde o temprano, acabarán por caer’

Con motivo de la reciente publicación de Indomables (Maldito Records), nos desplazamos virtualmente hasta Vigo para charlar un rato con Aphonnic, los padres de la criatura, para ver cómo están encajando la tan buena acogida que está teniendo su último

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Aphonnic – Indomables

Hoy me he levantado con la maquinaria a tope, y me me ha dado por agarrar el diccionario (práctica, por otro lado, bastante en desuso hoy en día). Pero no he escogido cualquiera, pues me he venido arriba y me

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La Sala Bóveda de Barcelona se puso de gala para celebrar un acontecimiento muy especial la noche del pasado sábado, 16 de diciembre. La ciudad que ha visto nacer y crecer a InMune fue una de las paradas elegidas por los catalanes para celebrar sus cinco años sobre las tablas, y qué mejor que dejarles la tarea de caldear el ambiente a los vigueses Aphonnic, una de las mejores bandas actuales de metal alternativo, quienes ya llevan unos cuantos más en este business, creciendo más y más cada año que pasa.

Cuando preparé la previa para este evento, me asaltaron las dudas. Normalmente, el artículo lleva el nombre del cabeza de cartel, pero no tenía muy claro si dicho puesto, excepcionalmente, en esta ocasión, debían compartirlo ex aequo ambas bandas. Los gallegos ya visitaron la Sala Rocksound el pasado mes de abril, y hace un par de meses anunciaron unas cuantas fechas más que pondrían la guinda perfecta a un año, una vez más, muy exitoso para ellos. Y aprovechando que unos días antes ambas bandas habían tocado (en orden inverso) en Vigo, feudo de los gallegos, qué mejor manera que devolverles el favor y abrir para InMune en la Ciudad Condal. Todo muy correcto y formal, como no podía ser de otra manera.

Sobre las 20:15, y con poco más de 90 personas allí congregadas, Aphonnic tomaron el escenario. Una pena ver cómo, en ocasiones quizá como en esta que nos ocupa, el grueso de público obvie por completo a los “teloneros”, y lo pongo así, entre comillas, por eso que os comentaba líneas más arriba. Si mi “ojo de letras mixtas” no me falló, cuando Morti & Co. salieron a escena, el número de asistentes casi triplicaba a la cifra que vibramos desde el minuto cero con Aphonnic. Ojo, yo no soy nadie para meter bronca y tal, y mucho menos seré yo el que planifique las agendas de la peña, pero me parece, cuanto menos, una falta de respeto. Me refiero a esa actitud tan de moda de “me quedo en el bar hasta que acaben los primeros”. Triste. A partir de ahora, narraré, com más pelos que señales, lo que esas doscientas personas se perdieron… y el gran espectáculo de las que casi 300 personas fueron partícipes.

Aphonnic

Los chicos de Aphonnic llevan ya unos años que están en boca de todos, y sus conciertos, casi siempre impecables, siempre te dejan un muy buen sabor de boca. Como viene siendo habitual en ellos, el “Hello Zepp” del compositor Charlie Clouser, tema principal de la banda sonora de la película Saw (2004), empezó a sonar mientras, uno a uno, Alén (batería), Richy (bajo), Iago (guitarra) y, finalmente, Chechu (voz), fueron saliendo al escenario bajo unas luces rojas, con el logotipo de la banda proyectado sobre la pared posterior, que hacían resaltar, aún más si cabe, el famoso micrófono verde del bueno de Chechu quién, en esta ocasión, no iba enfundado en su famosa camiseta de Nailbomb (todo un clásico) o de Pantera; todos, de negro riguroso, de gala absoluta. Recordemos que estamos de celebración. Desde el minuto cero se les vio muy cómodos y relajados sobre las tablas, quizá porque ya tienen unos cuantos tiros “pegaos”, o quizá porque, sin que sirva de precedente, viajaron hasta la capital catalana en avión… aunque fuese con Ryanair. Hasta en cinco ocasiones les hemos tenido ya por aquí.

Poco a poco fueron desgranado su exitoso Indomables (2016), que copó el 95% de su tiempo sobre el escenario. Precisamente, abrieron fuego con “Amarga Despedida”, incluida en su sublime Héroes (2013), pero a continuación viajaron ya al 2016 para deleitarnos con “Osos Color Salmón” y “Aquellos Maravillosos”. El sonido no era de lo mejor del mundo pero, mi experiencia me dice que la sala no da para más, y punto, pues hace unos meses reventaron la Rocksound… en todos los sentidos habidos y por haber. Aún así, los samplers (y llevan unos cuantos) sonaron en su justa medida y cuando tenían que hacerlo, y al locuaz Chechu se le entendía perfectamente transmitir todo lo que llevan dentro que, creedme, es mucho y de calidad. Al otro lado, a sus pies, el público, más bien frío y algo distraído, por decirlo finamente, durante casi todo el repertorio.

Pero no por ello los tipos iban a bajar la guardia. Antes de interpretar “Amantes”, también incluida en su más reciente álbum, la banda se aseguró de que entre el respetable no había ningún cabrón infiel. Creo recordar que casi nadie levantó la mano, lo que demostró que entre el público, además de pocos fans de la banda, también había mucho mentiroso camuflado, cansado de exprimir ansiados néctares ajenos. Chechu se montó en esa moto imaginaria suya para recorrer los compases de “Mi Capitán”, durante la cual se empezó a vislumbrar algo más de ajetreo entre el público, movimiento este que la banda agradeció al finalizar su interpretación. La suerte está con los que no desisten, o eso dicen ellos. Y sin tiempo para descansar, “Luz Y Fer”, el tema más potente de Héroes, hizo acto de presencia para dejar claro que estos tíos también se mueven con soltura y maestría en terrenos más fangosos.

Entre los medios acreditados, pocos, no me pareció ver a ninguno de renombre, además de nosotros, claro está. No obstante, no se cortaron a la hora definir toda la putrefacción que envuelve a los “grandes”. Una mierda bien grande para todos ellos, así de claro lo tienen. Heces estas que, quieras o no, has de escalar o tratar de esquivar para hacerte ver/escuchar entre tanta estrella de Spotify efímera que asalta tus oídos, cada cinco minutos, de aquellos que nos negamos a ser Premium. Para todo ellos, para los que no quieren que en la foto estés delante, “Ombligos”, primer single de su última entrega.

Pablo Escobar plantea a un agente de policía dos opciones: aceptar el soborno y dejar pasar sus camiones cargados de cocaína o ser asesinado. La frase del patrón del cártel de Medellín, dramatizada en la serie Narcos, se ha convertido en un icono pop. Plata o plomo. De eso va “La Deseada”, la siguiente en caer. Y, tras drogas (o no) varias, los amigos… que no siempre tienen porqué ir de la mano. “Cunfía”, una de la piezas que mejor y más ruidosa acogida tuvo, habla sobre los buenos amigos, sobre aquellos que siempre están a tu lado, pero también hace referencia a los que nunca lo están cuando se les necesita. No, no fue el último trago de la noche, pero la banda aprovechó el momento para brindar por “todos ustedes”.

Los vigueses tienen de todo y para todos, y con “Honrada Avestruz” aprovecharon para cargar, musicalmente hablando, sin 155’s de por medio, contra esa lacra cada vez más presente en nuestra sociedad actual: el fascismo. Parce mentira que, cuanto más “avanza” una sociedad, más retroceden las mentes de aquellos que la habitan… y la gobiernan. Hoy en día todo huele a podrido, pero no solo aquí.

Jugaban en una playa hasta que les llegó la muerte desde el mar. Cuatro niños palestinos de entre nueve y once años, y de una misma familia, murieron en un ataque de la Marina israelí contra una playa de la ciudad de Gaza donde se encontraban jugando al fútbol con otro grupo de doce compañeros que resultaron heridos, uno de ellos de gravedad. Carnaza. Eso es lo que somos para muchos y es lo que nos cuentan a través de “Fruta Fresca”, tema al que le costó arrancar (no era la noche de los samplers, la verdad). El sonido de la corredera del fusil sonó por duplicado esa noche…

Antes de emprender la recta final de su actuación con “Jerry”, aprovecharon para dar las gracias a InMune y pare recordarnos que tenían a la venta unas camisetas bien chulas en la entrada. El tema sonó con una inusitada contundencia, dando paso así a “Cíclopes”, tema que cerró su actuación. Menos Facebook y menos Instagram, que nos están dando por todos lados, carallo.

Esto es lo que dio de sí la actuación de estos gallegos, una de las bandas más queridas del panorama nacional, sin ningún género de dudas. Magnífica apertura para lo que estaba por llegar. Fue bajarse del escenario y empezar a entrar más público. Al menos espero que les corroyera la curiosidad. En fin…

Setlist Aphonnic:

Intro
Amarga Despedida
Osos Color Salmón
Aquellos Maravillosos
Amantes
Mi Capitán
Luz Y Fer
Ombligos
La Deseada
Cunfía
Honrada Avestruz
Fruta Fresca
Jerry
Cíclopes

InMune

La corta espera entre banda y banda fue amenizada por un grupo de fervientes admiradoras, a grito de “¡¡¡Uuoooooo, uuuooooooooooo!!!” y demás derivados. Ahora sí quedaba meridianamente claro que lo de los gallegos no era más que una anécdota (totalmente prescindible) para la mayoría de los allí presentes, que ya sí llenaban la sala casi en su totalidad. InMune se presentaban ante su público, ante su gente, para conmemorar sus cinco años de historia. La banda, capitaneada por Morti (El Fantástico Hombre Bala, Skizoo), salió a escena dispuesta a pegarse la farra padre, globos incluidos, con la seguridad de saber que estaban jugando en casa.

La verdad es que, de todos los proyectos en los que está o ha estado implicado Morti, este es el que menos tengo por la mano. Con solo dos álbumes en su haber –Ilumíname (2013) y Universal (2016)- y un EP con versiones acústicas de canciones incluidas en su álbum debut –InCertidumbre (2014)-, la banda ha sabido labrarse, no solo una legión de fans que les siguen allá donde van (doy fe de ello), sino una reputación que va más allá de los nombres propios que conforman la banda.

Sobre el escenario, pocas novedades. Cambio de logo y pie de micro con lupas incluidas, pero las mismas luces rojas presentes durante buena parte del concierto de sus predecesores. Quien haya visto antes actuar a Morti, enfundado en cualquiera de sus propuestas musicales, sabrá que, sobre las tablas, es un tipo bastante peculiar y un líder carismático, cosa que dejó patente desde los primeros acordes de “Caes, Caes, Caes”, tema que inauguró la noche y que abre su primer trabajo discográfico; quizá, su canción más conocida. De entrada, buen sonido; los problemas técnicos llegaría minutos más tarde.

Pero no solo de Morti vive InMune. A su izquierda, impecable durante toda la noche, el zurdo Paulo Morete (Einsof, Bushido) tras su inseparable PRS. Flanqueándole por el otro lado, el siempre sonriente Micky Vega (Tao, Arborea, Sargon, 4 Monkeys) también tras las seis cuerdas. En la retaguardia, Carlos Dogliani (ApollyonPotempkin, Primavera Zero) a la batería y, en un más que discreto segundo plano, el bajista Ian García Borg, quien suele acompañar al vocalista en su proyecto en solitario.

“Ya No Me Importa”, de su más reciente trabajo, sonó a continuación tras atravesar un gran desierto hasta toparnos de bruces con ellos. Justo antes de los primeros acordes de “Bendita Demencia”, hicieron acto de presencia los Octavios, un par de pulpos hinchables que, a medida que avanzaba el bolo, no hicieron otra cosa más que, con perdón, tocar los huevos. El tema finalizó, eso sí, on the top, con el público coreando el estribillo acapella. También incluida en su último álbum, sonó a continuación “Seres Únicos”, a modo de preludio de uno de sus temas más clásicos, la adictiva y genial “El Tiempo No Existe”. Por todos es sabido que a Morti, además de invitar al público a corear los estribillos de sus temas una vez finalizados, siempre le gusta introducir todas y cada una de sus canciones… y aprovechando que quedaban escasos cuatro días para el 21-D… opinó sobre el tema y la actualidad política, dejando bien claro que no les ríe las gracias ni a unos ni a los del otro bando.

Con la rockera “Más Allá” llegaron los primeros problemas de la noche pues, ninguna de las muchas secuencias programadas que suelen dejarse oír en sus directos estaba saltando, por lo que podríamos decir que tocaron “a pelo”. La verdad es que, si no estás acostumbrado a su sonido, uno no nota, para nada, la ausencia de esos samplers. Aún así el mosqueo, por pequeño e inocente que fuera, era más que evidente sobre el escenario. Pelillos a la mar, la banda salió del paso dejando entrever los acordes del “Message In A Bottle” de The Police… pero los problemas no se solucionaron.

Tras preguntarnos cómo estábamos y cómo lo estábamos pasando, llegó la hora de “Llegaré Hasta Ti”, otro de los cortes incluidos en su último trabajo discográfico, que habla sobre esos procesos, esas conexiones que, en ocasiones, se rompen entre los seres humanos. A todo esto, los Octavios todavía revoloteaban por ahí, pero ya me encargué yo de interceptar e inmovilizar a uno de ellos durante unos cuantos minutos. Epic win.

“In Certidumbre”, el único tema inédito incluido en su álbum acústico de 2014, dio paso, como no podía se de otra forma, a un pequeño set unplugged formado por “Llueve” y “Si Te Quedas Conmigo”, que sonaron desgarradoras y emotivamente geniales, si bien durante la primera de ellas se percibieron algunos problemas con una de las guitarras que, rápidamente, fueron resueltos. Mención especial al público, que estuvo de diez durante todo el evento, acompañando a la banda a lo largo de todos y cada uno de los acordes.

Justo antes de interpretar “Tal Vez No” (¿me lo pareció solo a mí, o la caja sonó con una reverb “rara” durante gran parte de la interpretación?), la banda se tomó la licencia (joder, era su noche) de auto-cantarse el “Cumpleaños Feliz”, con la inestimable ayuda, obvio, del respetable. Y como si de un in crescendo se tratara, le llegó el turno a “Sirenas”, que un Morti visiblemente emocionado, dedicó a la memoria de su padre. Que los cantos de sirena no nos hagan naufragar y nos lleven a buen puerto. El tema y el show acabó con todo el público coreando el estribillo. De diez.

Tras una más que breve ausencia, la banda regresó para obsequiarnos con tres bises más, tres de los temas más queridos por la audiencia. “Ilumíname”, “Circo Del Terror”, que dejó entrever la bestia que todos llevamos dentro, y la potentísima “Universal”, tema que da nombre genérico a su último disco, y tras la cual Morti aprovechó para presentarnos a sus fieles compañeros de viaje a ritmo de Pink Floyd. Acto seguido, un par de chicas (Olga e Irene) subieron una tarta al escenario, momento éste que la banda aprovechó para felicitarle el cumpleaños a una fan que se encontraba entre el público.

Esto es lo que dio de sí el Vº Aniversario de InMune que, casualmente, coincidió con una gran noche de metal alternativo en la que hubo (casi) de todo… pero no siempre para todos.

Setlist InMune:

Caes, Caes, Caes
Ya No Me Importa
Bendita Demencia
Seres Únicos
El Tiempo No Existe
Más Allá
Llegaré Hasta Ti
In Certidumbre
Llueve (acústica)
Si Te Quedas Conmigo (acústica)
Tal Vez No
Sirenas
—–
Ilumíname
Circo Del Terror
Universal

Rubén de Haro

Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J’hayber.

Rubén de Haro
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Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.