Barcelona ardió con el metal invernal de Wolfheart

Datos del Concierto

Bandas:
Wolfheart + Eternal Storm
 
Fecha: 25 de Marzo de 2017
Lugar: Sala Razzmatazz 3 (Barcelona)
Promotora: Madness Live!
Asistencia aproximada: 200 personas

Fotos

Fotos por Albert Vila

Nuestra Previa

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La verdad es que, aun siendo una banda bastante underground, había muchas ganas de ver a Wolfheart en Barcelona en gira propia. Su último disco ha calado fuerte (a pesar de que luego hicieran sonar únicamente tres temas), y el seguimiento y la admiración que se ha generado alrededor de la figura de Tuomas Saukkonen a lo largo de los años y a través de sus múltiples proyectos hizo que se reunieran en la Razzmatazz 3 numerosos fans de una u otra de sus bandas. Es por ello que la sala, aunque al principio no iba a parecerlo, acabó presentando un aspecto mucho más que decente, con casi 200 personas entregadas y disfrutando de la emotiva y poderosa crudeza que caracteriza la música de los finlandeses.

No voy a negar que a mí me hubiera gustado quizás más verlos con la gira en la que han actuado de teloneros de sus compatriotas Insomnium (menudo disco, su último Winter’s Gate!), un tour exepcional que ha recorrido Europa y que ha acabado hace bien pocas semanas. Pero a falta de pan, buenas son las tortas que nos repartió el cuarteto finlandés gracias a que los chicos de Madness Live! consiguieran sacarlos de Finlandia para embarcarse en un mini tour de cuatro fechas por la península, con su última parada en Barcelona. Esta breve visita, quizás algo sorprendentemente, ha resultado ser un éxito absoluto, rozando el lleno en todas las ciudades y acabando con la totalidad el merchandising a mitad de la gira, en lo que es una señal inequívoca del interés que genera esta banda a día de hoy y del brillante futuro que se les presenta en el rico y frondoso reino del death metal melódico.

Eternal Storm

Cuando los madrileños Eternal Storm tomaron el escenario a las 20:30 tal y como como estaba previsto, la sala aún presentaba un aspecto algo desangelado, con no más de 50 personas repartidas por todo su ancho y más curiosidad que devoción en el ambiente. El cuarteto liderado por un activo y animado Daniel Jimeno lo dió todo en los 40 minutos de los que dispuso y acabó por convencer a un público no especialmente pasional pero que no opuso resistencia alguna a sacudir la cabeza al ritmo del excelente e impecablemente ejecutado cancionero que nos presentaron. La decoración brilló por su ausencia y durante toda su descarga estuvieron iluminados por unas luces blancas estáticas que nos ayudaron a apreciar todos sus movimientos con detalle pero que cargaron la completa responsabilidad del espectáculo en su música y en su capacidad escénica. Y la verdad es que los madrileños salieron más que airosos del reto. Quizás no nos descubren nada decididamente nuevo con su death metal melódico inspirado originalmente en bandas como In Flames o Dark Tranquillity, pero sus excelentes canciones y capacidades técnicas son más que suficientes para que cualquier fan del género disfrute muy fácilmente de su escucha.

El grueso del setlist se centró en el muy buen EP, titulado From the Ashes, que la banda publicó en 2014 y que a día de hoy es aún su única referencia discográfica. Temas como la frenética “Grey Skies”, la melódica y pegadiza “A Picture in the Dark”, que quizás sea mi favorita de la banda, la vikinga e instrumentalmente brillante “The Dream”, impecable con twin leads incluidas, o la potente “Boundaries of Serenity” que cerró el corto pero sólido set, me motivaron y me emocionaron a partes iguales. También hubo lugar para una celebrada “The Great Wings of Silence”, perteneciente al proyecto / split Elemental Nightmares V, y para la introducción de algunos de los temas que van a formar parte del que va a ser su primer larga duración, esperado para dentro de pocos meses, como la progresiva, veloz y oscura “The Mountain”, que me sorprendió con la presencia de algunas partes más tranquilas e incluso blueseras, o un “Dettachment” más directo y anunciado ya como primer single. Daniel (también conocido como Kheryon), armado con un vozarrón más que respetable, no se cansó de animar al público durante toda la descarga, mientras Daniel Maganto y Jaime Torres se encargaban de entrelazar impecablemente las melodías que caracterizan la música de la banda al ritmo del potente galope marcado por el joven Mateo Novati tras los parches. Creo que Eternal Storm no eran particularmente conocidos entre la mayor parte de la audiencia, pero gustaron y generaron curiosidad suficiente para situarse en el radar de muchos de los presentes. En el mío ya lo estaban, y este concierto ha confirmado mi expectación e interés en escuchar su primer disco.

Setlist Eternal Storm:

Drifters
Grey Skies
A Picture in the Dark
The Mountain
The Dream
The Great Wings of Silence
Detachment
Boundaries of Serenity

Wolfheart

Supongo que es casualidad, pero ya van varios conciertos últimamente en los que el descanso entre bandas viene amenizado por discos completos de Black Sabbath. Una buena excusa para reflexionar sobre cuán grandes e influyentes son las huestes de Tony Iommi para encajar perfectamente a la hora de calentar bolos tan aparentemente distintos como los de Tankard, Battle Beast o Wolfheart. El cambio de escenario, en este caso, no necesitó de excesivo trabajo, ya que la batería fué compartida por ambas bandas y la decoración de los finlandeses se limitó a un par de plafones laterales, uno de los cuales ya estaba levantado durante la actuación de Eternal Storm. Para mi sorpresa, y al igual que pasó con los teloneros, Wolfheart tampoco contaron con ninguna iluminación especial que diera forma y matices visuales a su concierto, así que desde la lluvia de fondo con la que subieron a las tablas hasta las últimas notas de “Aeon of Cold” estuvieron bajo unas luces blancas enfocadas principalmente sobre la imponente y silenciosa figura del grandullón Tuomas Saukkonen, que en estos últimos años se ha convertido en un usuario asiduo del gimnaso y que, sorprendentemente, y a pesar de rebosar carisma visual y ser el líder obvio de la banda, dejó las presentaciones y la interacción con el público enteramente en las manos del simpático y dicharachero bajista Lauri Silvonen.

A pesar de haber seguido con atención su carrera y de gustarme la mayoría de proyectos que ha tenido entre manos el señor Saukkonen, desde los más conocidos y duraderos como Before the Dawn o Dawn of Solace hasta los más efímeros como Black Sun Aeon o RoutaSielu, nunca había tenido la oportunidad de ver a ninguna de estas bandas en directo. Con los años mi admiración por la versatilidad, personalidad y constancia de Tuomas ha ido creciendo, así que realmente tenía ganas de comprobar por mi mismo lo que es capaz de transmitir encima de un escenario. Y parece que no era el único, ya que a pesar de que en un primer momento podía parecer que no seríamos muchos, la sala acabó presentando un aspecto más que decente, con cerca de un par de centenares de asistentes, que por lo que pude hablar con algunos eran tan fans de Wolfheart como de los múltiples proyectos de su líder. Los músicos con los que Tuomas se ha ido rodeando en su elenco de bandas son siempre más o menos los mismos, y en este caso, por ejemplo, nos encontramos con que el batería Joonas Kaupinen y el guitarra Juho Räihä ya estaban en la última etapa de Before the Dawn. Sobre el escenario, el grupo se comporta como una unidad realmente sólida, cohesionada y potente, sonando como un auténtico y compactísimo cañón. En este sentido, y si bien algunas de las líneas de guitarra más melódicas no fueron del todo prominentes en la mezcla que salía por los altavoces, hay que felicitar al personal residente de la sala para conseguir hacerlos sonar tan crudos, densos y poderosos, ya que los finlandeses no llevaron para la ocasión a su propio equipo técnico.

Visualmente, la banda tiene una puesta en escena simple pero imponente e indudablemente efectiva. Tuomas permanece serio, severo e impasible, sin moverse ni un milímetro de su posición central delante del mircro le toque cantar o no. A pesar de su figura aparentemente amenazadora, en todo momento se inmersiona totalmente en la atmósfera que él mismo ha creado y que vive plena y sensiblemente, cerrando los ojos o moviendo la cabeza sentidamente o con semblante intenso y preocupado. A lado y lado del escenario, Lauri y Juho Räihä coordinan sus movimientos perfectamente para dejarse las cervicales a base de molinillos en momentos siempre estudiados. Detrás de los parches, parece que Joonas Kaupinen pase desapercibido hasta que te dá por mirartelo con algo de detalle y descubrir que el tío le mete una caña a los tambores bastante desmedida, confirmando que a pesar de que Wolfheart es una banda eminentemente guitarrera, la potencia insuflada desde la batería, dura y poderosa, es clave para alcanzar el nivel de pesadez y contundencia que les caracteriza.

Me sorprendió que el nuevo disco de la banda, el aclamado Tyhjyys, publicado solo unas semanas atrás, tuviera tan poco protagonismo en el setlist, siendo como era el trabajo que venían a presentar. Solo tres temas, la inicial, instrumental y emotiva “Shores of the Lake Simpele” y dos de los singles como son “Boneyard” y la potente y solemne “World on Fire”, fueron la mísera representación de este álbum en la noche de hoy. Para mi decepción, no sonó ni tan siquiera “The Flood”, su vídeo más reciente y, quizás, mi tema favorito del disco. Por el contrario, prefirieron darle especial protagonismo a su álbum de début, del que cayeron hasta cinco fantásticos temas, por otros cuatro de Shadow World. Para la interpretación de “Abyss” la banda contó con la colaboración de Antti Seppälä, vocalista de un grupo amigo y afín como es The Hypothesis y que dá la casualidad de que actualmente vive en Barcelona. Su presencia le dió por un momento un aura mucho más hardcore y “moderna” a la presencia escénica y al sonido de la banda, y si bien fué un momento divertido y festivo, con un Tuomas genuinamente feliz de tener a su amigo sobre el escenario, no estoy seguro que ni su voz ni su estética encajaran del todo con Wolfheart.

Si bien los finlandeses consiguieron despertar la pasión en la totalidad de asistentes desde el primer momento, el punto de inflexión que hizo que la temperatura de la sala subiera unos cuantos grados llegó con la sugerencia de montar un pit tirando a cafre para dar color a la interpretacion de la gran “Zero Gravity”, con su pegadizo y épico estribillo y que resultó ser uno de los mejores momentos de la noche. Y ciertamente el público se lo tomó en serio, desmadrándose en masa y contagiando su energía a los que se lo miraban con recelo desde la distancia. A partir de ahí ya nada fué lo mismo, y el final del set principal, protagonizado por tres de sus temas estrella como son “Ghosts of Karelia”, “Veri” y “Ruota Pt.2”, fué de auténtico órdago. Después de un pequeño y breve parón más simbólico que otra cosa, atacaron con “The Hunt” y “Aeon of Cold”, quizás sus dos canciones más conocidas, para acabar de poner el percal totalmente patas arriba. Por si fuera poco, Tuomas decidió dejar finalmente atrás el silencio y sobriedad con los que se había comportado durante toda la noche para soltarse con su primer e intenso speech justo antes del último tema. Para sorpresa de todos, y recordando la escena hardcore de su Helisinki natal, acabó retando a su amigo Antti a encontrarse en el pit, al que bajó hecho una fiera y repartiendo a diestro y siniestro para delirio de todos, en lo que fué un pit salvaje e, indudablemente, uno de los momentos más intensos de la noche.

Wolfheart dieron un concierto potentísimo, sólido, carismático y esencialmente magnífico que para mí solo tuvo un par de puntos negativos. Por un lado, una hora y diez minutos se me antoja exageradamente corto para este tipo de música y para una banda que se quiere comer el mundo como cabeza de cartel. Por otro lado, me chirriaron ya no solo los teclados sino la gran cantidad de guitarras acústicas pregrabadas. Precisamente estas guitarras tan sólidas y envolventes son una de las grandes gracias de esta banda, y no pudimos verlos tocarlas en ningun momento. En su descarga, supongo que debe ser complicado hacer sonar eso en directo sin cambiar constantemente de instrumento y de acústica, y más aún no viniendo en gira propia y llevando una cantidad limitada de su equipo, siendo esta también la razón por la cual se nos escamoteó “The Flood”, que si de algo va sobrado es precisamente de guitarras acústicas envolventes. Una vez acabado el concierto tuvimos la oportunidad de charlar y hacernos fotos con los miembros de la banda, y a pesar de estar un rato departiendo con Lauri se me pasó preguntarle sobre esto. En todo caso, los chicos estaban muy contentos por el éxito de su pequeño periplo ibérico y bastante frustrados por no haberse traído el doble de merchandising (en la parada solo quedaban unos pocos CDs, y muchos asistentes se quedaron con las ganas de agenciarse una camiseta), tanto que me comentó que su idea es volver a pasarse por aquí después del verano, lo que sin duda alegrará a sus muchos fans. Wolfheart se encuentran en su mejor momento y no parece que vayan a parar de crecer hasta auparse al trono del death metal melódico. Y que no os extrañe verlos ahí mas temprano que tarde, ya que no les faltan ni temazos, ni calidad, ni carisma, ni actitud ni público dispuesto a volverse loco con ellos.

Setlist Wolfheart:

Shores of the Lake Simpele
Boneyard
Strength and Valour
I
Abyss
World of Fire
Zero Gravity
Ghosts of Karelia
Veri
Ruota Pt.2

The Hunt
Aeon of Cold


Artículo publicado originalmente en Metal Symphony Website: 
http://www.metalsymphony.com/barcelona-ardio-con-el-metal-invernal-de-wolfheart/

Thrash, death, doom, hard rock, hardcore, post metal y sludge, rock y metal progresivo… me encanta la música, me gustan muchos estilos, y me encanta escribir y comunicar. Me gustaría pensar que Science of Noise puede ser un medio diferente e interesante.
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